Feeds:
Entrades
Comentaris

                    2arshispaniae2.JPG         

           “ La figura més important de la bibliofília catalana en el primer quart d’aquest segle fou Ramon Miquel i Planas. Aquest fou eclèctic i hauria pogut servir de lligam de dues generacions si no hagués adoptat una posició personal irreductible davant del moviment renovador capitanejat per Eugeni d’Ors i enfront de les normes ortogràfiques de l’Institut d’Estudis Catalans. Això el distancià de la joventut i minvà la influència que hauria pogut exercir la seva obra, que, vista a distància, presenta aspectes molt positius. Entre les seves obres primerenques sobresurt l’edició de 1906 de la seva traducció de Dafnis i Cloe, de Longus, il.lustrada per Triadó, totalment submergida – diu Ollé i Pinell – dins el gust modernista a desgrat de l’evident esforç de l’autor per suggerir un ambient hel.lènic.

                         

            L’obra erudita de Miquel i Planas pesa molt. Els dos volums de la revista Bibliofília, que publicà en forma de quaderns entre els anys 1911 i 1920, són un magnífic recull de materials sobre el llibre català de totes les èpoques i de tots els aspectes, sense excloure’n, naturalment, el de la bibliofília. La Biblioteca catalana és una notable col.lecció d’antics textos catalans, que es compon de 19 volums en 8º, publicats entre els anys 1908 i 1952, impresos damunt de paper de fil, amb portades, frontispicis i frisos dibuixats per Canibell, en col.laboració amb el seu deixeble Figuerola i, de vegades, de Triadó. Aquesta decoració, inspirada en els millors models antics, ha donat cabuda també a algun element modernista.

                                         bibliofilia_rmp.jpg

 

            Entre 1918 i 1920 Miquel publicà 4 volums d’una col.lecció titulada Bibliofília, i entre 1921 i 1928, 24 ( sic, però crec que van ser 14) volums en 12º de la sèrie Pequeña Colección del Bibliófilo, petits joiells bibliogràfics, amb molts bells fulls de guarda i il.lustracions de Josep Figuerola, Joan d’Ivori, Josep Pey, Urgellés, Cardunets, Colom, Junceda, Pahissa, Feliu Elies, Francesc Labarta, Josep Longória, Josep Triadó i Antoni Ollé i Pinell. La sola enumeració d’aquests noms, pertanyents a tendències artístiques diverses, demostra l’amplitud de criteri de Miquel i Planas, nexe que uneix la bibliofília modernista amb la d’ara”.

  

            Article de Pere Bohigas, “La bibliofília modernista”, a Serra d’Or, nº 135 de desembre de 1970, pp. 62

                                arte-de-navegar2.JPG                              “ El comercio del anticuario es una consecuencia inmediata del amor al libro. Sin amor al libro no existirían esos rincones estratégicamente escogidos en los más artísticos e históricos barrios de las viejas ciudades europeas, donde ordinariamente hacen sus vidas los cultivadores de esta rama de la librería; faltaría uno de sus más bellos encantos al barrio gótico de Barcelona,  la calle de la Feria de Sevilla, a la cuesta de Atocha de Madrid. La City, de Londres, habría perdido un rasgo tan privativo suyo como la propia niebla; sin amor al libro, las márgenes del Sena no se hubieran poblado jamás de esas pintorescas instalaciones, donde los bouquinistas, a diario, pasan sus horas más queridas, y adonde los peregrinos de la amada Lutecia Parisiorum, segunda patria chica de todos los europeos cultos, no pueden dejar de flanear unas horas llenas de hondas y profundas emociones”.             LASSO DE LA VEGA, Javier: Bibliofilia y comercio del libro antiguo. Ed. El Bibliófilo, M, 1947, p. 7.

                               tipografia.bmp

                 

                   am-llibre_vert_1er_vol_lamina_2_apel_les_mestres2.JPG   

  

 “ Al costat d’aquesta tendència general de les arts del llibre dels anys vuitanta, on es barregen tradició i modernitat, amb, malgrat tot, un racionalisme de l’art tipogràfic, un materialisme que s’oposà a un pretés idealisme encara potent però que està perdent la seva significació i el seu sentit, tendència general  encara eclèctica, apareix en la il.lustració i la decoració del llibre un home que encarna gairebé tot sol l’Esteticisme, i en tot cas l’expressió més reeixida de l’Esteticisme català, Apel.les Mestres.
 

            Apel.les Mestres ens permet poder parlar realment d’Esteticisme amb el seu japonisme i el seu ‘ naturalisme’. El seu naturalisme no s’ha d’entendre com el de Zola sinó com un decorativisme, una utilització estilitzada i artificiosament disposada d’elements naturals precisos, un esteticisme del paisatge, dels éssers vivents i de la flora. Aquetsa estilització té dos orígens; d’una banda, l’art gòtic, i de l’altra, l’art japonès, i amb això Mestres entronca amb l’Aesthetic Movement. Un aspecte fonamental que fa de la il.lustració a la decoració del llibre concebut com a objecte d’art, com a obra total especialment en els seus propis poemes i les seves cançons des de L’ànima enamorada de 1884, a Margaridó (1890), Vobiscum(1892) i Liliana (1907).

  

            Article: “Esteticisme i Modernisme a les arts del llibre” d’EliseuTrenc …..; pp.42.

                                    am-margarido.jpg    

 “ En la Vía Diagonal está “L’Arxiu”, la librería de Juan Bautista Batlle, de la que puede decirse que es la sucesora directa de la tienda del famoso “Mero”. Este “Mero” fué un librero muy notable que hacia el año 70 tenía su tienda en la calle Arc de Sant Miquel ( hoy Argenteria), número 6. “Mero” compraba libros viejos para quitar los pergaminos de las cubiertas y venderlos para hacer tambores. Después, el libro era roto a hachazos por un dependiente suyo llamado Saleta. Por aquel tiempo, en la calle Tapineria habia un colchonero que también se dedicaba a vender libros viejos. “Mero” le compró la tienda y, a partir de entonces, se hizo un verdadero bibliógrafo que contaba entre sus clientes hombres de la envergadura de Menéndez y Pelayo. A la muerte de “Mero” heredó su tienda doña Antonia Capdevila, que más tarde la vendió a don Agustín Bosch. Este cedió gran parte de sus libros a Juan Bta. Batlle, quien en Junio del 95 abrió su librería, que bautizó con el nombre de “L’Arxiu”. Batlle es bajito, robusto, colorado y fuerte; es un buen latinista y un erudito en materia bibliográfica. Tiene en su tienda alrededor de cien mil libros y una biblioteca particular copiosísima. También tiene la manía de coleccionar estampas, romances, “goigs” y ex-libris. De estos últimos posee una colección de más de veinte mil ejemplares, muy notables algunos de ellos. Al frente de sus catálogos coloca siempre artículos curiosísimos sobre ediciones, libreros y libros antiguos. A mi, en una ocasión, me regaló un libro editado por él con una recopilación de estudios críticos sobre los “goigs” en Cataluña en el siglo XVIII, de raro valor. Batlle tiene más de librero que de comerciante; si vais a comprarle un libro, mientras os lo muestra, lo ponderará y os dirá muchas veces: “ ¿ No repara?…” Luego no abusaráen el precio si sabéis tantearle.

            En la calle de San Pablo tiene una librería Antoni  Palau y Dulcet. Antes de él habían  ocupado el mismo local Alberto Colom y Feliu Momtpart. Palau se estableció por primera vez el año 1899 en la calle del Buensuceso, número 13, y allí publicó la Biblioteca del Teatro Antiguo y Moderno, compuesta de 46 tomos en 8º. Hace algún tiempo editó un Manual del Librero Hispano-americano, que se compone de 7 volúmenes en 4º mayor y que es un inventario bibliográfico de la producción científica y literaria de España y de la América Latina desde la invención de la imprenta hasta nuestros días. Es muy notable y bastante completo, por lo que su editor ha adquirido gran fama entre los del oficio. Palau es el tipo perfecto del mercader de libros. Contínuamente se frota las manos y se las retuerce suavemente mientras os dice el precio de un libro humilde que ha colocado sobre el tablero de su tienda y que vosotros miráis con ojos ávidos.

            Sus estanterías están repletas de volúmenes heteróclitos, de obras importantes. Palau compra tomos sueltos y los guarda en el misterio de la trastienda, hasta que el azar o su husmear incesante lleven a sus manos el libro deseado…

            En la misma calle de San Pablo está la librería de Luis Millá, también de tradición gloriosa. El abuelo de Millá empezó el comercio de libros, hace cincuenta años, estableciéndose en la barriada de Gràcia; le siguió su padre, colocando sus tenderetes en aquellas románticas ferias de “Bellcaire”, y lo continua él en forma asaz provechosa. El padre de Millá es muy conocido y apreciado en Cataluña por los copiosos monólogos y piezas de teatro fácil, muy ingeniosas, que lleva publicadas. En la actualidad cuenta esta librería con una colección de obras teatrales con más de 40.000 títulos y un archivo de teatro catalán con 5.000 obras, casi todas autográficas. Todas las compañías de aficionados acuden a la librería Millá con la seguridad de encontrar la obra necesaria con todos los adminículos inherentes para su representación. Allí se habla contínuamente de autores, de estrenos, de actores… En esta librería oí citar por primera vez con conocimiento de causa los sainetes bilingües de José Robreño y Francisco Renart; los dramas de Eduardo Vidal y Valenciano y las comedias de FedericoSoler.

  

            Article: “Algunos libreros” de Gabriel Trillas a Las Noticias de 31 de gener de 1931.

                         am-apelles-mestres.jpg

              

                                   abril-apelles-mestres-si.JPG                                 

                                                                    Abril – Apel.les Mestres

          “ Potser no cal assenyalar que l’art medieval i l’art japonès produïren grans obres en l’àmbit de la il.lustració, del gravat i en definitiva del llibre. Perquè el món real per a Joan D’Ivori, el món en el qual es mogué amb fluïdesa, el que conegué i estimà, fou el del llibre. Se sentí feliç il.lustrant llibres que parlaven del món del llibre. I en féu molts: La vida del libro ( Cámara Oficial del Libro, 1934), els contes “ El darrer llibre” de Daudet i “ En Quicu dels llibres” de J. Pons i Massaveu, dins del volum Contes de bibliòfil ( Institut Català de les Arts del Llibre, 1924); Un libro viejo de José Feliu i Codina ( Miquel i Planas, 1926), La librería ( Miquel Rius, 1921), La llegenda del llibreter assassí de Barcelona ( Miquel i Plans, 1928)”.

  

            Article: “ D’Ivori, artista del llibre” de Montserrat Castillo a la revista Serra d’Or, núm. 454 d’octubre de 1997, pp. 49-50.

                 blanquerna-ramon-llull-si.JPG

 

                                           Blanquerna – Llull 

 

 

 

  “ Me pregunté muchas veces por qué conservo libros que sólo en un futuro remoto podrían auxiliarme, títulos alejados de los recorridos más habituales, aquellos que he leído una vez y no volverán a abrir sus páginas en muchos años. ¡ Tal vez nunca¡ Pero cómo deshacerme, por ejemplo, de El llamado de la selva sin borrar uno de los ladrillos de mi infancia, o Zorba, que selló con un llanto mi adolescencia, La hora veinticinco, y tantos otros hace años relegados a los estantes más altos, enteros, sin embargo, y mudos, en la sagrada fidelidad que nos adjudicamos.            A menudo es más difícil deshacerse de un libro que obtenerlo. Se adhieren con un pacto de necesidad y olvido, tal si fueran testigos de un momento en nuestras vidas al que no regresaremos. Pero mientras permanezcan ahí, creemos sumarlos. He visto que muchos fechan el día, el mes y el año de la lectura; trazan un discreto calendario. Otros escriben su nombre en la primera pàgina, antes de prestarlos, anotan en una agenda al destinatario y le añaden la fecha. He visto tomos sellados, como los de las bibliotecas públicas, o con una delicada tarjeta del propietario deslizada en su interior. Nadie quiere extraviar un libro. Preferimos perder un anillo, un reloj, el paraguas, que el libro cuyas páginas ya no leeremos pero conservan, en la sonoridad de su título, una antigua y tal vez perdida emoción.            Sucede que, al fin, el tamaño de la biblioteca importa. Quedan exhibidas como un gran cerebro abierto, bajo miserables excusas y falsas modestias. Conocí a un profesor de lenguas clásicas que demoraba, adrede, la preparación del café en su cocina, para que la visita pudiese admirar los títulos de sus anaqueles. Cuando comprobaba que el hecho estaba consumado, ingresaba a la sala con la bandeja y una sonrisa de satisfacción.

            Los lectores espiamos la biblioteca de los amigos, aunque sólo sea por distraernos. A veces para descubrir un libro que quisiéramos leer y no tenemos, otras por saber qué ha comido el animal que tenemos enfrente. Dejamos a un colega sentado en la sala y de regreso lo hallamos invariablemente de pie, husmeando nuestros libros.

  

DOMÍNGUEZ, Carlos María: La casa de papel, ed. Mondadori, col Literatura, 241; Barcelona, 2007, pp. 24-25.

                  amor-y-psiquis-apulei-si.JPG

                                             Amor i psiquis – Apulei

    

               dafnis-y-cloe.jpg

  “ El llibreter de vell sap què te a la botiga, què circula pel mercat, com buscar quelcom. És més bon cercador que el cercador del seu ordinador. Si mireu els catàlegs dels gremis de llibreters de vell i de col.lecció, si fullegeu els butlletins diversos que en aquest camp circulen, us adonareu del magnífic servei que fan, no només als col.leccionistes més enderiats o als buscadors d’especialitats, sinó a tots nosaltres. Si no som col.leccionistes, si no comprem per la raresa o la bellesa o el valor monetari del volum, també trobarem tot d’una aquell llibre que pot interessar-nos. I és en aquestes llibreries que hem adquirit un volum que ens cridava no sabíem per què, i que ha resultat una troballa, ens ha descobert un autor que desconeixíem, una forma de creació reveladora. Sí: el gran atlas dels llibres de vell ens convida a recórrer els seus camins i viaranys, perquè en aquest atlas hi ha més d’un món, hi ha universos i més universos”.

              Josep Vallverdú, al.locució el 19 de setembre de 2008 en motiu de la Fira del Llibre Vell a Barcelona.                                                          

virtuts-del-cagar.jpg

“Libros y “bouquins”: “ Libros, libros antiguos y modernos, viejos y nuevos, en ediciones de lujo y en ediciones corrientes… No será que no se haya hablado suficientemente de ellos. Existen millares de libros destinados a hablar del Libro, así, con mayúscula.

             Sin embargo, la naturaleza del libro como objeto de colección, la esencia de la pasión de la bibliofilia no es exactamente comprendida por todo el mundo. Incluso un moralista como Jean de La Bruyère, tan justo por lo gteneral en sus sarcasmos, erró el tiro al trazar el carácter del bibliófilo, definiéndole como un individuo que jamás leía.

            Henri Beraldi, bibliófilo y escritor, le replicó con e

stas palabras:’ No tenéis la menor idea de lo que son los bellos libros. Lo que os hace falta son gruesos infolios, recubiertos de papel azul, puestos en desorden sobre una mesa, y que llenáis de borrones de tinta, mientras señaláis las páginas que os interesan acodillando las hojas… Pero , tranquilizaos, todos conocemos esta clase de libros: se llaman “bouquins”. Se trata de una biblioteca de trabajo, como la poseemos todos. ¡ Pero jamás será una biblioteca de bibliófilo¡.”.

              Bibliopola. Libros, libros y… más libros de Sempronio, S.A.D.A.G., Barcelona, 1959, pp. 7-8.

                                           dibuixexbloguis1.jpg

SENSE SENYAL

sense-senyal.jpg         

GOIGS II

                                    goig-vnv4.jpg

          

          Dies enrere vaig posar una part d’un  article sobre goigs, perquè l’original és una mica llarg, avui hi poso la segona part de l’article de Carles Babot.

                                 

                                logo-amics216.jpg

                                           Assocamicsdelsgoigs

                                    

 

                                                  “Apologia dels Goigs  

           Sorprèn que els humils fulls que anomenem goigs hagin arribat a interesar no sols molts col.leccionistes des de fa més de cent anys, sinó també els estudiosos, investigadors i erudits, especialmente en els darrers temps.

            I per què són interessants dins el camp de la literatuta catalana, a més del seu valor religiós? Doncs, per la senzilla raó, entre d’altres, que en els anys en què el català escrit havia estat pràcticament abandonat i menyspreat com a llengua vehicle de cultura i manifestació autèntica de l’ànima del nostre poble, els goigs varen seguir component-se i imprimint-se en els fulls volanders que han estat, des dels primers temps de la impremta, els únics papers impresos que han arribat sempre, ininterrompudament, a les mans del poble, a tores les llars, i eren cantats, els diez festius. I rfemarquem el mot sempre, inclosa l’època de máxima decadencia del català literari.

            A més d’aquesta perennitat, els goigs permeten l’estudi ( que cada dia caldria aprofondir més) de l’evolució i ortografía del llenguatge a través del temps i de la seva major o menor puresa; extrems que poden observar-se en les edicions successives dels goigs propis d’una advocació concreta, igualment els dedicats a la Verge d’un santuari com a un determinat sant.

 

                                           

                                     goig-vnv6.jpg             

           Són, també, un bon element per estudiar la tipografia i ornamentació en el transcurs dels anys. Hi figuren gravats, normalment al boix o xilogràfics, d’una gran ingenuïtat, que contrasten amb els realitzats per una mà mestra.

                                                 goig-ec-ricart1.jpg

                                                                E.C.Ricart

            Aquestes breus notes no són lloc adient per a considerar els valors dels goigs com a manifestació religiosa, ni nosaltres persona preparada per a fer-ho; però salta a la vista el seu valor teològic, hagiogràfic, etc.

            Altrament, són un document preciós per a demostrar la unitat de la llengua propia de tots els països catalans. N’és una mostra definitiva la lletra dels goigs de la mare de Déu del Roser, que s’havia atribüit a Sant Vicent Ferrer, text imprès al llarg de les centúries no sols a moltíssimes ciutats i viles de Catalunya, sinó també a Perpinyà, a Mallorca, a Maó, a València…

                                 rosermar-7-goigs.jpg

            I és que tots els pobles de la nostra llengua, tots, han lloat i pregat la Verge maria amb les mateixes paraules, sorgides d’una única ànima col.lectiva. No és aquest un mérit imponderable dels goigs?.

            En definitiva: col.leccionar goigs, llegir-los, estudiar-los i, essencialment, cantar-los, és en veritat digne de tota lloança. I els bibliòfils, els qui estimen i admiren els papers amorosament impresos, trobaran exemplars, antics i moderns, d’una gran bellesa.

                                       amics.JPG

         

                                                Esment Bibliogràfic

            Volem cloure aquestes notes amb unes lí nies de reconeixement al professor Antoni Comas I Pujol, nat el 1931 i mort l’any passat, en plena maduresa intel.lectual, quan molt i bo podíem esperar-ne. Catedràtic de llengua i litertura catalana a la Universitat de Barcelona, en la seva obra cabdal, el volum quart de la Història de la Literatura Catalana ( Barcelona, 1972; els tres primers són de Martí de Riquer), dedicà més de trenta pàgines ( 213 a 248) a l’estudi dels goigs.

 

               Abans s’havien publicat treballs tan notables com els dos volums de Joan Amades i Josep Colomines, Els Goigs ( 1946-1948) o el capítol VIII del Llibre d’or del Rosari a Catalunya, de Valeri Serra i Boldú ( 1925), però per ser edicions de bibliòfil no podien arribar a totes les mans. Les referències als goigs en els manuals i estudis d’història de la literatura eren molt breus o inexistents, i fou Antoni Comas qui va valorar-los totalment ( no sols com a gènere poètic, sinó en els altres aspectos abans esmentats), incorporant-los a l’obra mencionada, veritable monument a les lletres catalanes”.

             Carles Babot Boixeda. A la Revista de llibreria Antiquària, nº 3, abril 1982, pp. 19-22.

                    

                                  g_penedesencs150.jpg

         

                   andrea-palladio-i-quattro-libri-dellarchitettura-venecia-d-franceschi1570.jpg

           Andrea Palladio. I quattro libri dell’archittetura. Venècia. D. Franceschi, 1570.

“ Un lector corrent ben poques vegades coneix amb exactitud allò que li ve de gust llegir; només disposa dels indicis i les figures canviants d’unes expectatives difuses i imprecises. Aquí és el llibre el que delimita i crea el topos: serà quan acabi la lectura quan podrà formular els motius que l’han portat fins a ella. No podrà, doncs, dir que ha anat a buscar tal llibre perquè sabia que era el que més convenia a certes necessitats que ja coneixíem. Més aviat és al contrari: és el llibre el que ha inventat la seva pròpia necessitat; són els llibres llegits els que ens permeten anomenar les nostres expectatives i no a l’inrevés.

 

            Són apreciacions vàlides per a un conjunt molt ampli de lectures ‘corrents’, que van des de les lectures de novel.les d’entreteniment i les d’autoexploració personal, fins a les de creació literària de qualitat i d’assaigs crítics; lectures en què el lector tria sobretot guiant-se per indicis i intuïcions, on el llibre no es localitza seguint una prescripció clara; llibre i lector es troben en un vagabundejar lliure i difús, en el qual també compten les dificultats, les limitacions i l’oportunitat. Aquí, trobar no és localitzar; la lògica de la trobada no és la lògica de la necessitat. És la lògica del desig, impossible de tancar en un algoritme numèric.

 

            El llibre de paper posseeix un conjunt d’engranatges amb la funció de permetre l’orientació del lector, oferint-li els indicis per a l’elecció de les seves pròximes lectures; són mecanismes eficaços per invisibles, es troben sempre davant nostre però sense que gairebé els notem i el seu funcionament ens sembla del tot natural. Bona part d’aquests dispositius estan inscrits en la forma material del llibre, en són indissociables. Les peculiaritats de la forma del llibre – la tipografia, els formats, les il.lustracions, els colors, els símbols editorials, les col.leccions, les faixes, les frases de la solapa o la contraportada – constitueixen un llenguatge particular amb el qual els editors despleguen la seva eloqüencia per intentar seduir els lectors atents. Els significats i les regles propis d’aquest llenguatge s’han definit després de segles d’història, conformen un paisatge ple de sentit pels lectors, en el qual escollir una nova lectura és sobretot un joc, un moment de plaer. Ens preguntem llavors quin serà el preu que pagarem si abandonem tot això; no només perquè prescindirem d’un patrimoni cultural complex, sinó perquè la seva funció en el conjunt del sistema llibre, tal com avui el coneixem, és molt més determinant del que pot semblar a simple vista”.

  

                        Article de Antonio Ramírez: “ Entre cru i cuit. El llibre sense mediadors”, a L’Avenç 342 de gener de 2009. Tot  l’article és força interessant.

                  anselm-turmeda-llibre-de-sent-sovi-segle-xv.jpg                                                    Anselm Turmeda. Llibre de Sant Soví. Segle XV.     

 “ Los libros son los hijos espirituales de los hombres, y así como a los hijos humanos, cuando vienen al mundo, lo primero que se hace es dotarles de una envoltura que les preserve de las inclemencias del tiempo y los ponga en condiciones de vivir, los hombres antiguos tenían tal cariño por sus hijos espirituales – los libros – , que procuraban desde el primer estado de conservación posible, y para ello tenían en cuenta dos cosas principalísimas, que constituyen una severa lección para los hombres de ahora, que no se preocupan de estos dos puntos esenciales, y por lo cual la mayoría de los libros de hoy no podrán tener la duración que han tenido y tendrán los antiguos.

 

            Estas dos condiciones esenciales, aparte del papel y de la tinta, son las márgenes del libro y la encuadernación. Todos los libros antiguos se escribían o se imprimían dejando grandes márgenes blancas al texto; estas márgenes no tenían otro objeto que preservar lo escrito o impreso, bien para que al pasar las hojas no se ensuciase el texto con los dedos, o bien porque la humedad u otra cosa, incluso el fuego, en muchísimos casos sólo destruyen las márgenes y se conserva el centro del libro; por esto, cuantas más márgenes tiene un libro, mayores son las probabilidades que tiene de duración el texto, y nunca pensaron que estas márgenes fueran cortadas, pues incluso ponían los rótulos de las obras en los cantos, como si con esto quisieran significar que el mutilar las márgenes era ‘tabú’”.

  

            VINDEL, Fco. Solaces Bibliográficos. I.N.L.E., Madrid, 1942; pp. 27-28.

           

                  blaeu-nuevo-atlas-o-teatro-del-mundo-amsterdam-j-blaeu-1659-v1-07-cm-5004.jpg

                Nuevo Atlas o Teatro del Mundo. J. Blaeu, Amsterdam, 1659.

                                                                 dibuixexbloguis1.jpg   

GOIGS I

                                       

                  prat1.gif

          Moltes vegades parlem, llegim, veiem i mirem Goigs i donem per sabut què són, quèsignifican, com es fan , i qui els feia i fa, però jo no ho tinc tan clar, és per això que mirant la Revista de Llibreria Antiquària, número 3, de l’abril de 1982, he trobat un article de Carles Babot, que de manera clara i senzilla explica una mica aquest món dels Goigs, el poso aquí perquè tots aquells que com jo no saben tot el que voldrien i volen aprendre una mica més puguin fer una ullada i posar-se al dia en quan a Goigs, o al menys iniciar-se una mica.

            Aconsello també, per posar-se més al dia i gaudir d’una estona “goigsosa” mirar el vlok Bibliogoigs, val la pena.  I si us aneu animant també haurien de mirar un article: “Quin goig de Goigs”  d’Amadeu Pons a la revista “bid”, n. 14 de juny del 2005, on explica unes quantes coses més.

         

                          vilanova1.gif

  Què són els “Goigs

            Qui més qui menys, tots els catalans que estimen la terra saben què són els goigs. Uns fulls de paper, generalment blanc, de format foli, en els quals hi ha uns versos, impresos a dues o tres columnas, presidits per un gravat o imatge del Sant Crist, de la Verge Maria o d’algun sant, amb ornaments complementaris. Si són moderns, acostumen a portar la melodía per a cantar-los, i al final hi va una oració, abans en llatí i ara en català, que demana la poderosa intercessió del benaventurat a qui dirigim les deprecacions i de qui hem cantat lloances. Text i gravat dins d’una orla tipográfica, més o menys artística.

            Concretaren una mica més si diem que els goigs, tal com els defineix Antoni Comas, “ són un gènere poètic semipopular d’arrel medieval, àmpliament conreat als països catalans fins a l’actualitat. Els goigs són unes cançons religioses que lloen les Excel.lències de Nostre Senyor, de la Verge i dels sants, gairebé sempre sota una advocació concreta. Són, doncs, una forma de litúrgia popular practicada en actes de devoció col.lectiva…”. Formen part de la cerimònia ja que encara són ( si bé no tant com anys enrera) la “cloenda” dels actes col.lectius de culte com la missa major del dia del sant patró del poble, o de la capella o ermita, o el final dels cultes diaris propis de les novenes. 

           Quant a la forma, els goigs són poesies de versos de set síl.labes que s’inicien amb una estrofa de quatre versos, seguida de set o vuit darrers versos de la quarteta d’entrada. Acaben amb la tornada final de quatre versos; d’aquests, els dos darrers són els mateixos dos últims repetits a cada estrofa. Aquesta és la composició normal, però també s’han escrit goigs en forma de codolada ( versos alternativament llargs i curts), tornades amb cinc versos, etc.

            De les melodies per a cantar-los podem dir que les antigues són anònimes ( com també ho són la majoria de lletres de la vellúria) i s’apliquen, algunes, a diferents goigs. Mn. Baldelló va recollir-ne cent en el seu Cançoner popular religiós de Catalunya ( 1932). Des del segle passat, tots els nostres Mestres compositors han musicat bon nombre dels goigs escrits pels principals poetes de la literatura catalana contemporània. 

           Per què d’aquestes composicions poético-religioses en diuen goigs?. Ja en el segle XII la literatura ofereix en llatí obres en prosa o en vers que canten els goigs ( gaudia) de la Verge Maria, tant de la seva vida terrenal com de l’assumpció celestial. Amb el naixement literari de les llengües romàniques, aquestes poètiques oracions es traduiran a la llengua vulgar i així continuaran cantant-se els goigs de la Mare de Déu. Quan les formes poètiques i musicals dels goigs dedicats a la Verge s’aplicaren a cantar les glòries dels sants, començà a donar-se el nom de goigs, a voltes molt impròpiament, a totes les oracions similars, amb oblit gairebé sempre de la denominació de “llaus” o “llaors”, propia de les dedicades als sants o a Nostre Senyor. Muntaner, en la seva Crònica, no utilitza la paraula “goigs” quan diu que vint-i-tres diez abans de Sant Pere ( 6-VI-1305), a l’hora de vespres, estant a Gal.lípoli, Bernat de Ventaiola ( “ qui era de Llobregat”), cridà les “llaus” del benaventurat sant Pere “ de Roma”.

                       sants-de-llibres.jpg

                           biblia-valenciana3.jpg  

                                                  Bíblia Valenciana

                                                                  Bonifaci Ferrer, 1478

    

 “ El grup erudit i col.leccionista tingué un exemple insigne en Marià Aguiló, que a partir de l’any 1873 havia començat la publicació dels fascicles que componen el Cançoner de les obretes més divulgades en nostra llengua materna,  compostos en caràcters gòtics i ornats amb gravats i vinyetes antics o d’inspiració antiga. Aquest exemple trobà imitadors en els component de la Societat Catalana de Bibliòfils i en els ‘tres companys bibliòfils’ que editaren el Recull de textes catalans antichs.

               La Societat Catalana de Bibliòfils entre els anys 1906 i 1912 publicà vuit volums, tots consagrats a l’edició d’antics textos catalans, menys un que conté l’Elogi de la follia, d’Erasme, traduït al català per J. Pin i Soler, i un facsímil de la traducció catalana de la Visió delectable d’Alfonso de la Torre, impresa a Barcelona en 1484. La impressió d’aquests llibres anà a càrrec del taller d’Oliva de Vilanova. 

           Els editors del Recull de textes catalans antichs foren els ‘tres companys bibliòfils’ Lluís Fraudo de Saint Germain ( 1867-1957), Ignasi de Janer ( 1869-1919) i Ernest Moliné i Brasés ( 1868-1940), els quals signaven els pròlegs amb les seves inicials. Ignasi de Janer es retirà d’aquesta empresa abans d’acabar i for substituït per Ramon Miquel i Planas ( 1874-1950), que era més jove que els seus companys, però estava molt lligat amb els nostres elements tradicionals, especialment amb el grup que aleshores dominava a la Reial Acadèmia de Bones lletres. Entre 1906 i 1917 els ‘tres companys’ publicaren 18 fascicles, amb vinyetes i gravats antics o de gust arqueològic. Aquests volums s’imprimiren a la tipografia La Acadèmica, de Serra germans i Russell, que en aquell moment es trobava en el seu apogeu.

            Aquestes dues sèries són veritables models de bona bibliofília. Cap dels volums o fascicles que les componen no és un obra per tapar, però tots són obres tipogràficament perfectes. Cal remarcar, primerament, la qualitat del paper de fil pur de la casa Guarro, verjurat en les edicions de la Societat i setinat en les del Recull. Després del temps transcorregut, aquest paper té la mateixa blancor de quan va sortir del molí. Un judici igualment favorable hem de fer dels tipus i de la composició tipogràfica. Els tipus, gòtics o romans, foren fosos expressament per a la Societat i els emprats en el Recull ho foren a despeses d’aquella. Els gòtics foren dibuixts per Eudald Canibell i Sangenís ( 1858-1928)”.

 

             Article de Pere Bohigas, “ La bibliofília modernista” a Serra d’Or, nº 135 de desembre de 1970, pp. 60.  

                           furs-del-rey-en-jaume-i-1261.JPG                                                        Furs del Rei en Jaume I, 1261  

“ Un papel bello y duradero. La mayoría de las ediciones modernas se hacen sobre papeles de pastas mecánicas y químicas mezcladas, obtenidas especialmente de las coníferas, de la madera; algunos con papel fabricado con pastas elaboradas a base de trapos y desperdicios de algodón, asimismo. Mezclados. Sólo los papeles de china y japón y los de barba son, no obstante, los buenos y duraderos. Estos papeles, llamados también holandeses, son de un sonoro carteo, y dan al libro una presentación, un peso, una solidez irreprochable, como los mármoles al templo: los papeles de hilo, de los Molinos de Arches ( Vosgos) y de Saint-Omer, en Francia; de Val Gilder, de Amsterdam; los ingleses, muy encolados y de extremada blancura, los procedentes del Valle del Vire; en Normandía, donde hasta hace poco se mantenía una tradicional fabricación de papeles de tina y de molinos papeleros: los magníficos papeles nuestros, en fin, los procedentes de los molinos de Valencia y Cataluña, entre los que descuellan por sus valores internacionales los de Játiva y Toledo en la Edad Media, y los de Guarro en los pasados siglos, papeles estos últimos que en tan alto grado favorecieron al auge alcanzado por nuestros gloriosos impresores: los Ibarra, Benito, Monforte, etc.”.  

LASSO DE LA VEGA, Javier: Bibliofilia y comercio del ibro antiguo, El Bibliófilo, M, 1947; pp. 11.

                               dibuixexbloguis1.jpg

¿ Acudits ?

    

               

                 jordi-labanda-2.jpg

¿ Porqué no puedes ir a la fiesta disfrazada de princesa Disney como el resto de las niñas? ( ja ja)

Trazo Suelto de Joma i Si te he visto no me acuerdo de Jordi Labanda, són uns dels pitjots, ¿ acudits?, ¿ ‘humoritats’ ?, ¿ gracietes?, que he vist mai.  

          No sóc entés en aquestes coses, però sé el que m’agrada i el que no m’agrada i potser aquests senyors tenen grans admiradors i fins i tot  per els crítics són uns grans “humoristes” o com sel’s digui als senyors que dibuxen coses i de vegades hi posen un text per, crec que en teoría, fer, al menys, una miqueta de gràcia. 

           A mi no em fan gens de gràcia i els trobo tan dolents que, tant que no sé com expressar-ho.

            La Vanguardia té pàgines molt bones, articulistes molt bons, setmanaris com ES, dels dissabtes, que a mi m’agrada molt, el trobo força interessant, amb poques pàgines, però molt ben aprofitades. 

           El setmanari cultural i fins i tot el Què fem em semblen bons i ben fets, res a veure amb el Cultural de l’Avui dels dijous que és, per mi, molt molt dolent, amb molta imatge sobrant, molts espais en blanc ( els millors) i poques paraules i és d’agrair que hagin tret els numerets que posaven a les critiques dels llibres, amb unes puntuacions que de vegades ja et treien les ganes de llegir la crítica. 

           Però volia parlar del Joma i del Labanda, crec que La Vanguardia hauria de buscar altres col.laboradors per posar acudits o pàgines humorístiques, si,  pàgines, perquè les cosetes que dibuixa i a vegades escriu  el senyor Labanda ocupen una pàgina sencera, malaguanyada, i els dibuixets del senyor Joma de grecs, llatins, alcaldes, siris i troians i altres personatges històrics i ‘nohistòrics’ són bastant desagradables, no tenen cap gràcia ( per mi), no tenen res pel que valgui la pena mirar-s’ho i si vol dir coses sobre història i política no és necessari dibuixar la merdeta de ninots que dibuixa. 

           Hi ha coses que m’agraden molt, poc, una mica, i coses que no m’agraden mai. Amb els ‘acudits’ d’aquests senyors em passa això, no m’agraden ni per casualitat, però  com diu Plini ( un veí) hi ha colors per a tots els gustos i segurament els entesos i crítics pensaran de manera diferent.

            Ara que, el Magret d’ànec Rossini, que el Santi Santamaria explica a la pàgina 68, em fa oblidar els “acudits” dels senyors Joma i Labanda, i com són les 12:30 del migdia m’ha agafat gana, i fins i tot la foto de l’ànec preparat,  per molt que ocupi entre  dues pàgines no fa cap nosa, és com una pintura, ep, si dic això els crítics s’enfilaran per algun lloc.

            Com diu un senyor polac a Polònia, algú ho havia de dir i feia temps que tenia ganes d’escriure sobre això.

 

                      joma-04_01_09.jpgNo és veu gaire bé ( ho sento), a dalt posa: “Odisea: Ulises no reconoce su tierra por voluntad de Atenea”.  ( jo jo)