Feeds:
Entrades
Comentaris

Archive for the ‘Llibres’ Category

 “Caganòfil”, butlletí de l’Associació d’Amics del Caganer, n.17, Barcelona, 2000.

 

“Al magnífic i pintoresc Barri Gòtic de Barcelona – testimoni de dos mil·lenaris d’història -, a l’altura de l’àbsida de la catedral, està situada  “Gràfiques El Tinell1 ( carrer Freneria, nº 1), que és [era] l’únic taller existent actualment a tota Espanya, dedicat a l’estampació de xilografies.

A les xilografies que representen els antics oficis barcelonins, pertanyents al segle XVIII, es pot admirar el senzill enginy usant el burí que es va produir al passat, ressaltant la seva coloració violenta que ens recorden les cèlebres i delicioses imatges d’Estrasburg.

Per a la seva obtenció, utilitzaran les planes de fusta antigues (originals) de boix, de la seva pròpia Col·lecció, i després, il·luminades a mà, una a una, seguint la laboriositat i tècniques de l’època.

Xilografia feta a Gràfiques El Tinell

 

La finalitat de les xilografies consistents en divulgar i donar a conèixer els oficis molt corrents en aquella època i, entre ells, podem admirar un apagallums deliciós, un llenyataire, un teixidor, el que buida i emmotlla els esclops, el ceramista o un boter, a més a més de vaixells i altres motius de creació artística i simbòlica d’aquells temps, que formen l’extens i variat assortiment d’aquest taller xilogràfic.

De tots els procediments de gravar, sobresurt, per la seva bellesa, destresa i artesania, el que es realitza en fusta, i de l’ús d’aquesta, procedeix el nom de XILOGRAFÍA (del grec Xilón, fusta, i graphe, esculpir, gravar).

El gravat a la fusta és anterior a la invenció de la impremta. Van ser els monjos en els seus monestirs els que van perfeccionar l’art de gravar en fusta o xilografia; art del que es recorden dues grans escoles, l’Epinal i l’Estrasburg.

Xilografies Catalanes d’oficis del segle XVIII”, article a Cuadernos de Bibliofilia, númeo 4, abril 1980, p.63.

1.-En el vlok “exploradors urbans”  hi ha un article sobre el desaparegut establiment “Gràfiques El Tinell”.

Epinal

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

 

“Y permita el lector que relatemos la aventura de un imaginario bibliófilo. «Era un hombre modesto; su pasión por los libros era grande, voraz; pero sus medios de fortuna eran menguados. Estaban vedadas para él las grandes ediciones; no podía saborear las ediciones primeras y preciosas do los clásicos. Tampoco las ediciones modernas costosas, en varios volúmenes, podían tener acceso a su biblioteca. Su biblioteca la componían cuatro o seis grandes estantes. Toda clase de volúmenes se iban alineando en los andenes. Muchas obras en cuatro, seis ó más volúmenes estaban incompletas.

»El buen bibliófilo era infatigable. Lo rebuscaba todo. Ningún siglo estaba libre de su ‘pesquisición’, ponía su mirada en todas las literaturas. En los puestos de libros viejos, al aire libre y en las tiendecillas angostas, el incansable bibliófilo recogía libros grandes y libros chiquitos de todo cariz y toda laya. Los bolsillos del gabán y de la americana del caballero se ostentaban siempre grávidos, abultados. ¡Con qué emoción ponía sus manos el bibliófilo sobre un volumen codiciado! Lo miraba y volvía a mirar; se lo llevaba a casa puesto con cuidado en el bolsillo; lo examinaba luego atentamente; lo leía, en fin, despacio: lentamente, gozando de tocia la sustancia del volumen.

»Y con todos sus libros había hecho lo mismo. La lectura de esos volúmenes era para el bibliófilo algo más que una simple lectura; había sentido el libro; había vivido con él; había gozado de ese volumen roto, incompleto, y de todo el ambiente espiritual en que el libro se había formado. El esfuerzo, los sacrificios, la perseverancia, los fervores que le habían costado estos libros, habían hecho que la vida del bibliófilo estuviera ligada —íntima y cordialmente— a todos estos libros, aun deteriorados y faltos.

»Un día, por azar de las cosas, el buen bibliófilo heredó una reducida, pero magnífica biblioteca. Figuraban en ella las bellas ediciones que nunca el caballero había podido conseguir. Ya tenía allí el bibliófilo, al alcance de su mano, los libros, las ediciones críticas, definitivas, en que se forma el sólido saber. No tenía más, para ser erudito moderno y seguro, que leer estos libros preciosos. No era preciso, por lo tanto, que el caballero tornara a sus puestecillos en busca de las ediciones descabaladas y caducas en requerimiento de un segundo o un tercer tomo de una obra que no podía antes conseguir completa. .

»Y sin embargo, el buen bibliófilo, en vez de alegría, sentía una vaga tristeza. Aquellos libros espléndidos no eran los que le habían acompañado durante toda su vida. Los otros, los vagabundos, los callejeros, representaban para él la libertad, la independencia de espíritu, la sensibilidad espontánea y viva. Un poco del tráfago de la calle y de la independencia del escritor bohemio estaban infiltrados en sus páginas. Lo otro —las ediciones magníficas— era lo definitivo, lo inconmovible, lo solemne, lo dogmático; esto —el volumen incompleto y roto, pero leído y sentido— era la espontaneidad y la libertad. La imaginación no estaba sujeta, leyéndolos, a las trabas de la crítica, y podía saltar, volar y fantasear. La imaginación, libre de la imaginación, libre de trabas, espoleaba a la sensibilidad.

»Y lentamente, sin poderlo remediar, el buen bibliófilo volvía las espaldas a sus espléndidos libros y se encaminaba a los puestecillos de las ferias en busca del volumen aventurero.» La labor realizada por el desaparecido «Instituto Catalán de las Artes del Libro» nos ha legado una preciosa cantidad de obras inmortales. Hoy el «Instituto Nacional del Libro Español», cuyo director, Guillermo Díaz-Plaja, se esfuerza no sólo en divulgar tanto en nuestro país como en Hispanoamérica el libro español, sino en procurar su más elevada presentación, llegará indudablemente al enriquecimiento de nuestras ediciones a base de su magnífica presentación.

Article: “ Dos obsequios”, de Luis Valeri a La Vanguardia , 26 de juliol de 1968.

 

Read Full Post »

“ Els llibres – va dir a poc a poc el professor – parlen de persones que van existir en un temps passat i també d’éssers que tan sols són reals en la imaginació dels seus creadors. Els llibres són les formes d’art més vives de la història de la humanitat. Han estat escrits per persones que van consagrar-hi la seva existència per fer que la nostra fos una mica millor. Els llibres són la veritat, i els somnis, i la realitat, i la fantasia, i el coneixement, i l’entreteniment, i la pau, i la vida. Sí, la vida, perquè els llibres són vius, tenen ànima, cor, sentiments”.

Del llibre La biblioteca dels llibres buits de Jordi Sierra i Fabra, Ed.Cruïlla, Barcelona, 2002. Col. El vaixell de vapor, 127.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

“Ciertamente que, como dice Ortega y Gasset, al tratar de «El libro como conflicto», hay ya demasiados libros. Aun reduciendo sobremanera el número de temas a que cada hombre dedica su atención, la cantidad de libros que necesita ingerir es tan enorme que rebasa los límites de su tiempo y de su capacidad de asimilación. La mera orientación en la bibliografía de un asunto representa hoy para cada autor un esfuerzo considerable que gasta en pura pérdida. Pero una vez hecho este esfuerzo se encuentra con que no puede leer todo lo que debería leer. Esto le lleva a leer de prisa, a leer mal, y, además, le deja con una impresión de impotencia y fracaso, a la postre de escepticismo hacia su propia obra».

No pretendemos en estas líneas tratar del afán de leer por leer, sino de leer lo que excita nuestra intelectual curiosidad, sea ésta literaria, religiosa, científica o artística. El libro de que me ha hecho obsequio el señor vizconde de Güell es de los que atraen tanto  por su contenido como por su riquísima presentación. En el original que en dicho precioso libro figura debido a la pluma eterna de Azorín se hace un merecido elogio de «La Feria de los Libros». Aludiendo a la de Madrid, dice: «En la Feria se encuentran siempre libros curiosos. Hemos dicho que existen en el campo del saber diversas culturas La cultura de los grandes clásicos leídos en ediciones críticas, impecables, no es la misma que la que suponen las lecturas universales y el azar de libros múltiples y de varias literaturas. Un poco de todos los pensamientos que han tenido los hombres en todas las épocas y en todos los lugares, es cosa diversa de la erudición segura, sólida pero limitada, que dan las obras de las ediciones definitivas. Tal vez por esta erudición limpia y precisa se forma el saber—el saber profundo respecto a una determinada materia— y tal vez la lectura al azar de toda clase de libros, antiguos y modernos, españoles y extranjeros, forma y aguza una sensibilidad.

Article: “ Dos obsequios”, de Luis Valeri a La Vanguardia de 26 de juliol de 1968.

 

Read Full Post »

“En una edició de bibliòfil només són acceptables les tècniques nobles de reproducció: xilografia, talla dolça i potser la litografia. Pel que fa a aquesta, encara que és opinable la seva consideració com a gravat – i la nostra és contrària -, és en canvi indiscutible que és obra directa de l’artista i acceptable en bibliofília. Les consideracions sobre la seva harmonia amb la lletra impresa són les úniques que poden fer-la acceptar o rebutjar en cada cas.

Aquesta exclusió de les tècniques mecàniques de reproducció no és un caprici dels editors ni un afany gratuït d’encarir els llibres. Les il·lustracions les ha de fer la mà de l’artista, no la màquina. Entre el resultat del sistema més perfecte de reproducció i l’obra original hi ha sempre una distància enorme. És la distància que va del que és viu al mort. El traç directe de l’artista queda desvirtuat en passar per la màquina. Serà un cadàver molt ben conservat, perfectament embalsamat, però fatal i irremissiblement mort”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume Pla. Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp.171-172.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

 

“ -¿Qué le han traído a usted los Reyes Magos, querido Gaziel?.

– Nada, señora. Hace ya mucho tiempo que no se acuerdan de mi.

– ¿ Será por sus muchos pecados?

– Por el peor de todos, que es tener más años de los necesarios.

– No lo crea  usted, porque a mi todavía me han dejado algo en el zapato.

– Las damas, mi querida amiga, no tienen edad, y sus zapatos, cuando son hermosas, fácilmente se confunden con una babucha de muñeca.

– ¡ Qué galante es usted!

– Más lo han sido los Magos. Pero. ¿ puede saberse ya qué le trajeron? ¿Joyas, encajes, perfumes, brocados…?

– Nada de eso. Se trata de algo nuevo, excepcional, que a usted seguramente le gustará más que a mí misma. ¿ No lo adivina ya?.

– No, francamente.

-¡ Un libro, hombre de Dios! Los Reyes Magos me han traído un libro.

– ¡Cómo !

– ¿ Ve usted? Ya sabía yo que iba usted a poner unos ojos como dos candiles.

– En efecto: ¡ es tan raro, en España, no que los Reyes se muestren galantes con las damas, sino que sus ofrendas sean espirituales! … Y dígame: ¿ qué libro es ese?

– Una preciosidad. Dicen que hasta ahora no se había visto, en este ramo de la bibliofilia, cosa igual entre nosotros. Va encerrado en un estuche de seda. Más que un libro, parece una joya.

– ¿ Y, cómo se llama ese libro-joya?

Semana Santa, por Gabriel Miró. Es una edición, soberbia y exquisita, de una de las obras más características del gran prosista levantino. ¡si viera usted las láminas que lleva grabadas al boj! ¡ Y qué papel. Qué márgenes, qué tipografía!… Pero, ¿ qué le pasa a usted? Vuelve la cabeza. ¡ Acaso no le gusta esa obra?… ¡Mírela, por Dios! Aquí está el estuche. Esta es la portada.

-¿ La ha leído usted?

– ¡Por lo menos diez veces! Primero el nombre del autor, arriba. Luego las grandes titulares. Ornamentación profusa. Y más abajo, una línea secundaria que dice… ¡ Es posible?… Dice: Nota preliminar por Gaziel. ¡Ah! ¿ Con que usted anda metido en este asunto de mis Reyes Magos?

-¿ Yo? ‘De ninguna manera! A mi el editor de esa obra me pidió, hace mucho tiempo, que le escribiese cuatro palabras iniciales. Y nada más.

-¿ Le conoce usted, entonces?

-¿ A quién va a conocer un pobre escritor, si no es a todos sus presuntos cómplices?

-Dígame, pues, en confianza; este de quien hablamos, ¿ no está un poco chiflado?

-¡Caramba! ¿ Por qué lo dice usted?

-¿ Sabe usted cuánto vale este ejemplar de Semana Santa?

-No sé, y usted tampoco debería saberlo.

-¿ Por qué?

-Porque, según acaba de decirme, es un regalo que le han hecho a usted los Reyes Magos, y esos señores acostumbran a borrar los precios y escamotear las facturas.

-Es verdad; pero mi marido tiene mucha confianza con los criados de los Magos, y lo que ellos le contaron yo he querido saberlo, para cerciorarme de que el regalo de este año no desmerecía del magnífico Renard que me trajeron el año pasado. Y, ¡pásmese usted! El libro vale casi tanto como la piel de zorro; seiscientas pesetas. Honradamente: ¿ usted cree que se venderán tres? Por algo le decía yo a usted que el editor está chiflado.

-Tal vez; los hombres de negocios tienen también sus chifladuras, como los poetas.

Article: “El libro-joya” de Gaziel a La Vanguardia, 8 de gener de 1932, p. 5.

 

Read Full Post »

“Il·lustració.- No tots els artistes tenen les qualitats necessàries per a ser il·lustradors. Un bon artista, fins i tot un bon gravador, pot resultar un pèssim il·lustrador. Per ser-ho amb èxit es necessita fantasia i inventiva, sentit de la composició i generalment una virtut que no té cap relació amb el resultat qualitatiu de l’obra en si: saber dibuixar de memòria.

Hi ha grans artistes que necessiten el model, ni que sigui com a referència o punt de partida. Aquests artistes difícilment podran il·lustrar llibres d’acció amb temes de moviment o de composicions complicades. A més – i també, amb independència del valor absolut de la seva obra -, l’il·lustrador no pot oblidar que el seu treball serà contemplat a la mateixa distància que el text. Aquesta és una lliçó que devem a l’artista del llibre H. Alsina, gran coneixedor del gènere i que no oblidarem fàcilment. Moltes il·lustracions hem vist que farien un bon paper emmarcades i penjades en una paret, però que salten, s’escapen de les pàgines del llibre. L’artista ha fallat, però ha fallat encara més l’editor o el director de l’edició que les va acceptar.

D’altra banda, no tots els artistes són igualment aptes per a la interpretació de tots els textos. Cal buscar un paral·lel entre la sensibilitat de l’escriptor i la de l’il·lustrador; ha d’existir una absoluta compenetració espiritual entre tots dos”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume Pla, Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp. 170-171.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

 

“La bibliofilia – dicen los organizadores – nació con el libro, manuscrito o impreso. El descubrimiento de la imprenta, el desarrollo de la encuadernación o ‘las influencias venidas de Italia’, producirán un florecimiento de bibliófilos, entre los cuales hay un personaje, Jean Grolier, quien seleccionaba ediciones raras, que hacía estampillar con su divisa.

Escut d’armes de Jacques de Thou

En la presentación de la Feria, un librero recordó que ‘ afinales del siglo XVI los grandes parlamentarios y estadistas desplazaron a los financieros. Gentes como Jacques de Thou o el canciller Seguier hacen encuadernar sus libros con las armas del respectivo escudo, Mazarín logra que su biblioteca sea tan importante como su colección de arte: Colbert reúne más de quince mil manuscritos y en el siglo XVIII, el virus de la bibliofilia prende en las mujeres, como lo demostraría la biblioteca de la marquesa de Pompadour.

Madame Pompadour

Según los organizadores del encuentro, ‘hoy los bibliófilos son legión’ ( aseguran que Barcelona es una de sus más brillantes capitales) y ‘ ya no se les recluta exclusivamente entre las profesiones ‘intelectuales’ o ‘universitarias’. Además de los hombres de negocios hay, incluso, miembros de profesiones poco afortunadas, que invierten en el libro o el manuscrito, a partir de una pasión previa.

Los mismos organizadores creen que ‘la tendencia a la especialización se afirma cada vez más’. Y que ‘hay un léxico del libro antiguo que vale la pena divulgar’. Así, ‘la palabra incunable designa un libro impreso antes del mil quinientos’ (sic), mientras que, ‘para los puristas, libro antiguo es aquel fechado entre 1500 y 1800’. La edición del 1800 ‘corresponde a los románticos’ y ‘libros modernos’ son ‘los nacidos con la Era Industrial’ y, de hecho, los libros de pintores.

También enseñan que ‘uno de los primeros catálogos de librero es el de Aldo Manuzio, célebre imprentero veneciano que publica en 1498 su primera lista de ediciones con precios’. La palabra’curiosa’ define, entre bibliófilos, la literatura ‘ligera, licenciosa o erótica’. Y el nombre ‘edición original’ es del siglo XVIII, cuando florecían las falsificaciones holandesas. Antes, se hablaba de ‘edición prínceps’, tradicionalmente la primera publicación de una obra en librería, con el consentimiento del autor. Pero la publicación en los periódicos ( el folletón habitual del siglo XIX) no interesa a los bibliófilos, salvo en casos muy particulares como el de ‘madame Bovary’.

Estos libreros maníacos enseñan que ‘en el siglo XV una tirada media era de 450 ejemplares, en el XVI de cerca de 900; en el XVII y XVIII hay un techo, los dos mil ejemplares; en el XIX el libro accede a la Era Industrial ( más de 2.500 ejemplares) y hoy, una tirada puede oscilar entre 3.000 y 20.000 ejemplares. En fin, al cabo del siglo XIX los ‘amateurs’ impulsaron las tiradas limitadas, en buen papel.

Article: “La bibliofilia, un virus benigno y cultural”, Óscar Caballero, a La Vanguardia de 25 de juny de 1989.

 

Read Full Post »

Jaume Pla, Ed.Omega, 1986.

“Perfecció de la part tipogràfica.- Sense text no hi ha llibre possible. En altres paraules: un llibre és un text per llegir. D’aquest fet es desprèn lògicament la importància de la tipografia. Si la manera de resoldre la impressió i compaginació d’un text entra dins de l’opinable, el que no pot discutir és la seva perfecció material.

En què consisteix una bona impressió? Composició a mà, ja que cap màquina, ni la moderna monotip, han aconseguit la perfecció de la lletra de fosa i l’elasticitat i recursos de la mà del caixista. Lletres amb el seu dibuix íntegre sobre el paper, sense perfils trencats o gastats per l’ús. Igualtat de tintatge en una pàgina i entre les pàgines del llibre entre si. Pressió justa, que no deixi empremta sobre el paper per excés o faci fallar lletres per defecte. Justificació encertada de les línies que elimini els carrers – espais en línia recta en diverses línies – i espaiat regular entre les diverses paraules. Exclusió, en el possible, de paraules trencades al final de línia. I subratllem aquest concepte, perquè la pruïja de no posar ni un guió en tot un llibre fa cometre sovint faltes més greus: l’espaiat excessiu o la manca gairebé absoluta d’espais i encara el que és pitjor, l’ús de cartolines entre lletra i lletra. En fi, això no és un tractat de tipografia. L’impressor ha de conèixer el seu ofici i se li ha d’exigir un treball ben fet. El que no se li pot demanar, i es fa normalment, és que construeixi un llibre. Si una casa la projecta l’arquitecte i la construeix el paleta, un llibre l’imprimeix l’impressor i el dirigeix ​​una persona que té la responsabilitat del conjunt”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume PlaEds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp. 169-170.

“Si poseer libros bellos es en sí un indiscutible placer, a cualquiera que desee disfrutar de ellos plenamente le convendrá adquirir conocimientos relativos a la historia del libro, a la edición, a las técnicas de impresión, tipografía, tipos de papel, artes de la ilustración y la encuadernación. Esos conocimientos permitirán a los amantes del libro, de cualquier categoría, sortear toda suerte de obstáculos que pudieran dificultar el disfrute total de estos instrumentos del saber y de la cultura; lo ilustrarán igualmente acerca de la conservación de sus volúmenes.

El inventario de libros preciosos y raros no está dirigido únicamente a quienes están en condiciones de adquirir obras costosas; interesa por igual a quienes buscan comprender la historia y sus incesantes mutaciones. Los libros son espejos en una compleja multiplicidad de sentidos, son, por encima de cualquier otro artefacto creado por la mano del hombre, imagen de la sociedad y de los individuos que la constituyen; reflejan – puesto que las contienen – las más hondas preocupaciones y felicidades, las limitaciones, los deseos, la vida. Y ello es verdadero no sólo en el texto, sino en todo lo que concurre en la realización del libro en tanto objeto, en tanto cosa manufacturada: los caracteres de imprenta, las marcas de papel, los grabados, las encuadernaciones, que constituyen señales específicas y reveladoras de una época, de una parte enormemente significativa de la civilización.

Aunque se asegura que se llega a la bibliofilia como se llega a la religión, es decir con el todo de nuestra vida, esta ciencia, o arte, suscita infinidad de vocaciones tardías a través de las cuales cada uno arriba a la confrontación de su verdad, nunca es demasiado tarde para encarar el propio destino. Es preciso además desechar el temor de caer en una falsa y desvirtuante homogeneidad: no existieron ni existirán dos bibliófilos que se interesen exactamente en los mismos libros, ni de la misma manera”.

 

Article: De la bibliofilia.Juan Carvajal de Rodrigo Ortega, a Artes del libro.

Digitalitzat a: http://www.artesdellibro.mx/de-la-bibliofilia-juan-carvaja.php

 

Read Full Post »

Gravat calcogràfic de Goya. Estampa 3 de Los desastres de la guerra.

“Valor literari del text.- Fer una edició de luxe amb un text mediocre equival a muntar un còdol en metalls preciosos. És elemental que la pedra estigui d’acord amb la muntura. El contrari s’assembla a una estafa o almenys és una impropietat. Aquesta premissa que sembla òbvia, quantes vegades l’hem vist oblidada! Fins i tot ho ha estat per la nostra bibliofília més organitzada, oficial i presumida. Amb l’esquer d’una venda segura i bons beneficis, hem vist edicions de luxe d’obres primeres, donant al qualificatiu el seu sentit més pejoratiu. Aprenents d’escriptor han servit els seus balbucejos amb vestidura règia. D’altra banda, autors pretèrits justament oblidats i prou jutjats s’han presentat amb honors que no mereixien. En fi, raonar més aquest extrem seria ociós”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume Pla. Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp.169.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

Sant Jeroni escrivint, Caravaggio ( 1605-6)

“¿Se ha preguntado Usted en qué consiste un libro de bibliófilo? Si lo ha hecho se habrá dado cuenta que no es una pregunta de fácil respuesta. ¿ Qué características debe poseer determinado volumen merecedor de ese título que se le rehusa a otros? Numerosas razones pueden hacer que un libro sea particularmente destacado, buscado y apreciado; esas razones fluctúan y van desde el estricto interés por su contenido, la calidad de su tipografía, la belleza de su encuadernación, su cubierta, sus ilustraciones o la singularidad de éstas, hasta su valor en el mercado o el hecho de que haya pertenecido a un personaje famoso, entre otras.

Lo que hace que nos preguntemos enseguida qué es un bibliófilo. Estos ‘buscadores de libros raros y preciosos’ constituyen una vasta familia cuyos integrantes poseen cada cual motivaciones y gustos propios, al punto que podemos entender como bibliófilo al investigador o al erudito que indagan a través de memorias o de obras históricas de o sobre una época determinada; aquel que ama su provincia o si ciudad y reúne toda clase de publicaciones alusivas, catálogos, estudios, monografías, al tiempo que lleva a cabo una relación sobre ellas; al apasionado por la literatura que colecciona las diferentes ediciones de sus autores preferidos, en busca de las menores modificaciones de texto entre una edición y otra; al amante de la pintura – incluso si apenas lee – que atesora los libros ilustrados por sus pintores favoritos o toda monografía sobre éstos; aquel que pasa largas horas en la contemplación de las obras expuestas por las grandes bibliotecas; aquel que ya sea por su profesión o por mero placer, realiza esmeradas encuadernaciones. Entonces, nos preguntaremos aún, el simple pero fervoroso lector que se encuentra lejos de las grandes ediciones y no es poseedor sino de modestos volúmenes a los que ama de manera entrañable, ¿ podrá pertenecer él también a la familia de los bibliófilos? Naturalmente que sí, y en su caso, su amor por el libro como cosa y como símbolo, su conocimiento y gusto le serán por excelencia la carta de naturalización requerida para ingresar a ese universo fascinante como pocos”.

Article: “De la bibliofilia.Juan Carvajal de Rodrigo Ortega, a Artesdellibro.

Digitalitzat a: http://www.artesdellibro.mx/de-la-bibliofilia-juan-carvaja.php

 

Read Full Post »

“La manca d’una crítica responsable, documentada i especialitzada ha contribuït per la seva part al fracàs de la nostra moderna bibliofília. És clar que la crítica d’art es pot enfocar de dues maneres diferents: com una lírica descripció de l’objecte que es jutja, capaç de fer arribar al lector una emoció semblant a la del contemplador directe, i en aquest sentit aclarir-li les idees partint del supòsit que el crític sigui el contemplador més sagaç; o també es pot enfocar comparant l’objecte que s’analitza a un patró ideal i perfecte. L’excel·lència de l’obra d’art dependrà de l’exactitud amb que coincideixi amb el patró ideal. Les coses de l’esperit no es produeixen mai d’una manera tan rotunda com per reduir-les a fórmules. De tota manera, en el cas concret de les edicions de bibliòfil és innegable que necessitem tenir una clara idea dels valors que ha de posseir un llibre per jutjar fins a quin punt han estat aconseguits. La desorientació que lamentem deriva del fet que la crítica s’ha exercit – si s’ha exercit – per gents sense la preparació deguda. No cal subratllar que sempre que s’ataca una cosa es tenen en compte les excepcions. Si podem dubtar del judici sobre una obra d’art plàstic emès per un crític musical, tenim dret a desconfiar de la crítica de llibres exercida per un crític d’art. És clar que, en tots els casos, els coneixements per parlar d’una o altra cosa no són incompatibles ni de bon tros. L’únic que cal és posseir-los en realitat.

Esquematitzant, es pot afirmar que un bon llibre serà el resultat de les condicions següents, cadascuna de les quals estudiarem després

1a Valor literari del text.

2a Perfecció de la part tipogràfica.

3a Encert en les il·lustracions -si n’hi ha – en la seva doble relació, espiritual amb el text i material amb la tipografia.

4ª Resultat aconseguit amb aquests elements en el seu aspecte final d’harmonia, personalitat i caràcter.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume Pla. Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp. 167-168.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

“Nada debe olvidarse. El rústico cuero o la fina piel de la encuadernación idealizada, siempre arte y pensamiento unidos, sin solución de continuidad, han sido simultáneamente exaltados y víctimas, a un mismo tiempo, de la persecución y de las llamas.

El arte de la encuadernación ha seguido en línea recta su destino bajo la sombra augusta del libro medieval. Desde la época del Renacimiento hasta nuestros días no se ha borrado su presencia suntuaria.

Los fabricantes de curtidos le han sido fieles. Herramientas y artefactos rudimentarios han sido sus pertrechos tradicionales. El martillo del batehoja indispensable. El aliento de los artífices su mayor eficacidad.

Al exaltar hiperbólicamente las excelencias de la encuadernación en el aspecto histórico, observamos, sin embargo, que algo ha pasado sin la debida consideración o ha sido muy vagamente aludido, siendo este ‘algo’ el quid que ha consentido la realización de dorados acordes estéticos de resonancia universal que edifican y fusionan el arte y la ciencia”.

 

La bibliofilia, la encuadernación y el grabador de pequeños hierros”. D’Emilio Brugalla, a Memorias de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona; Tercera época, núm. 784; Vol. XLIII, núm. 10; pp.6-7.

 

Read Full Post »

Museu del Llibre i de les Arts Gràfiques.Poble Espanyol.

Teníem un  Museu del Llibre i les Arts Gràfiques, ara no.

            Museu que fa anys teníem a Barcelona, teníem, perquè ara ningú en sap res del mateix, sembla que va anar a parar al Palau de Pedralbes i va compartir lloc amb altres peces museístiques en el que es deia Museu de les Arts Decoratives, inaugurat l’any 1932.

Moltes o totes o unes quantes peces van passar al Museu Zara-Mango, també conegut com “ La Grapadora”.

Però de totes les peces dedicades al món del llibre i les arts gràfiques només en tenen a la vista del públic una quants cartells i quatre capses, molts d’ells grans dissenys, però la resta dels milers de peces de l’antic Museu de les Arts Gràfiques no es veuen per enlloc.

I com a mostra, del llibre on en Ricard Giralt Miracle i na Pilar Vélez parlen del món de les arts gràfiques surten moltes de les coses que el Museu tenia i guardava, milers, algunes molt importants, i una mica d’història d’un lloc que molts trobem a faltar.

La (mal)dita Ciutat de la Literatura per l’UNESCO es mereix alguna cosa més, que representi realment el que Barcelona i Catalunya van significar i signifiquen  en el món editorial.

Què hi havia? On és ara?

Del Diàleg he extret unes quantes línies on es veu molt clar el que hi havia, el que ara no veiem per enlloc, el que tenen guardat ( o no), el que s’ha perdut?, etc. El que voldríem veure, usar i aprendre, com feien abans en l’antic Museu de les Arts Gràfiques.

 Són aquestes:

Ricard Giralt Miracle 1(RGM): “Eren gravats que procedien del museu, i d’altres reproduïts de la col·lecció de Dau al Set que vas dir-me que en Tharrats us n’havia fet regal”.

Pilar Vélez2 (PV):” Sí, en Tharrats n’havia fet donació, fa vint anys. No solament va donar la màquina, la Boston en que es va estampar DAU AL SET, sinó també tota una sèrie de fotogravats que reprodueixen els dibuixos de tots els artistes que hi van participar, en la revista”.

Impressora Boston

PV: “ I en aquest sentit defenso que el Museu de les Arts Gràfiques sigui un dels llocs on encara es pugui trobar això. Quan una casa tanca, tot el material es llença o es malvèn. Nosaltres intentem recollir aquest material, quan realment té un interès, però el segon pas és que m’agradaria poder tenir-lo al servei del ciutadà”.

PV: “… ara tenim un taller-escola amb vista al públic escolar i els monitors són nois que es formen dins el museu, però cada cop se’ns fa més difícil trobar la gent que ho pugui fer. Aquest és un món que s’extingueix. Ningú no ensenya aquestes coses”.

PV: “… estem fent un curs d’iniciació a l’enquadernació i està ple de gent, que ho aprenen no pas per guanyar-se la vida, sinó com a esplai. Els fa gràcia de poder-se enquadernar els seus llibres i d’altra banda aprenen, també, a folrar una capsa, a fer un estoig i una pila d’altres objectes. Les coses que es fan amb les mans i que surts del taller amb un objecte sota el braç són molt agraïdes”.

PV: “L’any 1942 es funda al Poble Espanyol el Museo de Industrias y Artes Populares i el director és en Duran i Sanpere. Al Poble Espanyol, un cop clausurada l’Exposició del 1929, s’hi crea un nucli de conservació i divulgació d’oficis tradicionals. Hi ha brodadores, impressors, vidriers, tallistes de fusta, etc. El museu tenia un lligam directe amb molts d’aquests artesans”.

L’origen del museu actual és la Secció de gravat popular d’aquest museu global, La persona que estava al capdavant era el folklorista Joan Amades3. Bàsicament contenia un fons de boixos, de xilografia popular, adquirit per la Junta del Museus al començament de segle. Ell també es va dedicar a recopilar tot de material. Amb els anys, l’Amades està malalt i es retira abans d’hora i l’any 1968 entra com a conservador d’aquesta secció l’Enric Tormo4, que és una persona procedent del món de la impremta i la tipografia. Això fa que canviï d’orientació: deixa de ser una secció de caire folklorista per ser-ne una de caire més tècnic. Ell du a terme una gran ampliació, a partir dels seus contactes personals amb gent del gremi i els tallers, enriquint-la molt amb maquinària i matrius de tota mena”.

PV: “Nosaltres hem intentat reordenar totes aquestes col·leccions i estudiar-les més a fons amb la publicació dels nostres catàlegs, que són monogràfics. Hi ha més de trenta mil peces i molt heterogènies”.

PV: “De les primeres premses de ferro colat, que funcionen durant el primer quart del segle XIX, en queden poquíssimes. Del primer tipus no n’he vista cap.  Del segon tipus, que surt de seguida i que és la mateixa perfeccionada, n’he vist dues a Catalunya, una a Lleida i una a Barcelona, que ja veurem què passarà”.

Minerva

PV:”… Ara conservem les màquines de principis de segle, perquè algú assenyat les devia recollir. Ara hem de fer el mateix, si no els que vinguin d’aquí a cinquanta anys no trobaran res”.

PV: “A nivell teòric, el contingut del museu el tenim dividit en tres grans grups: un és la infraestructura de la indústria gràfica; el segon grup és el de les peces matrius, és a dir: l’esforç que algú fa pel disseny intel·lectual d’unes peces que, aplicades en una màquina – infraestructura-, donen com a resultat un producte”.

PV: “Per aquest motiu el que mimem més són les col·leccions xilogràfiques, el fons calcogràfic, les pedres de litografia, la tipografia…”

PV: “Eudald Canibell5 …/… . Va crear el que ara anomenem Gòtic Incunable Canibell. Per cert, tant les matrius com els punxons Canibell es conserven al Museu de les Arts Gràfiques. És un material clau en la història de la tipografia catalana”.

RGM: “, al Museu de les Arts Gràfiques, teniu uns 15.000 ex-libris diferents.”

Catàleg Exposició 1991. Museu de les Arts Gràfiques ( Autors: Pilar Vélez amb col·laboració d’Albert Martí.)

RGM:” ¿ D‘aiguaforts en teniu , al museu?

PV: No, la col·lecció d’estampes es conserva al Museu Nacional d’Art de Catalunya. Nosaltres conservem els fons d’estampes populars xilogràfiques. També hi ha el fons de matrius calcogràfiques del segle XVIII al XX. El bloc més notable quant a nombre és el del segle XIX.”.

VÉLEZ, Pilar
Nadales, christmas i felicitacions.Barcelona, Fundació Indústries Gràfiques / Ajuntament de Barcelona, 1992. Col. Estudis del Museu de les Arts Gràfiques – 1.

Crec que no cal dir gaires coses més, teníem un Museu del Llibre i les Arts Gràfiques com calia, amb moltes peces museístiques, algunes històriques, es feien cursos i tallers, seminaris, es feien exposicions i s’editaven llibres i opuscles. Ara, a la Ciutat de la Literatura ( ? ) no tenim res de tot allò, almenys a la vista de tothom, que crec que és on hauria d’estar.

(1)L’any 2017 els fills de Ricard Giralt Miracle, van donar al Museu del Disseny un lot de la obra gràfica del seu pare, 121 peces.

(2) Na Pilar Vélez té escrites moltes coses, però a mi m’agrada, frueixo i aprenc molt amb el llibre: El llibre com a obra d’art a la Catalunya vuitcentista (1850-1910). Biblioteca de Catalunya, Barcelona,1989. Premi Fundació Güell.

(3)Joan Amades: https://ca.wikipedia.org/wiki/Joan_Amades_i_Gelats

(4) Enric Tormo i Freixes: https://www.enciclopedia.cat/ec-gec-0066525.xml.

(5) Eudald Canibell: https://es.wikipedia.org/wiki/Eudald_Canivell_i_Masbernat

Amb les Notes volia acabar, però mirant una mica, he vist algunes coses que també poden ser interessants i aclaridores. En tres llibres, 2 del85 i 1 de 1997) he trobat més informació.

  1. Passat i present de Barcelona (II). Materials per l’estudi del medi urbà.

FERNÁNDEZ, Magda et al. Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona, Barcelona, 1985. Col·lecció Pau Vila, nº 5.

A les pàgines 125-127: Fitxa 71. Nous mitjans de comunicación: diari i arts gràfiques.

…” A Barcelona disposem del Museu del Llibre i les Arts Gràfiques situat al Poble Espanyol de Montjuïc, on podem contemplar una àmplia panorámica de l’evolució tecnològica de les art gràfiques al llarg de diverses èpoques, fins el segle XX. A més a més s’hi fa tecnología a l’origen i l’evolució de l’escriptura, a les més antigues representacions conegudes i als diversos suports que al llarg del temps s’han utilitzat per a l’escriptura.

La visita en aquest Museu pot ser útil, des de diversos punts de vista, ja que les sales contemplen períodes molt dilatats. Amb tot, hi ha força material i maquinàries dels segles XVIII i XIX que permeten de formar-se una idea de les possibilitats d’impressió de l’època. A més de les màquines, és interessant d’observar-hi els motlles xilogràfics, els jocs de cartes tradicionals i el seu procés de tecnologia, bacs d’estampació, etc.

2) Guia dels Museus de Barcelona. Ajuntament de Barcelona, Barcelona, 1985. A les pàgines 139-142.

“ Museu del llibre i de les Arts Gràfics.

2.- Serveis que ofereix el Museu.

Biblioteca-hemeroteca d’Arts Gràfiques: realitza edicions i tiratges limitats d’acurada qualitat gràfica.

Cursets i seminaris d’iniciació a l’art gràfic en general i específic ( concepte, estètica i història).

3.- Història del Museu.

L’Edifici ocupa unes cases del Poble español de Montjuïc que són reproducció d’edificis de Cáceres i de Sangüesa. La seva construcción data de l’any 1929 amb motiu de l’Exposició Internacional de Barcelona d’aquell any.

El de Gravat popular del ‘ Museo de Industrias y Artes Populares’ creat l’any 1942, iniciada per una important col·lecció de fustes adquirides i dipositades al Museu per la ‘Junta de Museos de Barcelona’, xilografies que són guardades a l’Institut Municipal d’Història. En aquests anys el ‘Museo de Industrias y Artes Populares’ fou integrat al ‘Museo Etnológico’ i distingit com a ‘Sección Hispánica’.

Museu Etnològic

L’any 1967 s’amplià el concepte i objectius de la secció del gravat popular convertint-la en ‘Sección del Grabado y Artes Gráficas’. Això féu posible l’aportació constant de material imprès, eines, màquines, gravats, estampes, elements d’escriptura, etc., que portà l’any 1974 el canvi de nom per l’actual, o sia el Museu del Llibre i de les Arts Gràfiques.

El contingut del Museu gira a l’entorn del  senyal  i del signe i la seva derivació de grafisme, lletra, escriptura i imatge; així com la tecnología que ha inventat l’home per produir-les i també per reproduir-les en forma seriada – art gràfic – . Les col.leccions que al llarg dels anys han anat formant el fons patrimonial del Museu han estat bàsicament aportacions espontànies d’afeccionats i professionals de l’Art Gràfic.

A fi que el Museu tingui un aprofitament orgànic i eficaç és concebut en tres àrees: tecnología, estudi i ensenyament.

La primera área es desglossa en dues: a) exhibició al públic mitjançant una instal.lació que sintetitza la historia i la técnica de l’art gràfic; des de l’escriptura fins a la manipulació del producte imprès; b) experimentació pràctica de composició de textos, gravat, fotomecánica, impressió, estampació i enquadernació.

L’Àrea d’Estudi és integrada per una Grafoteca que inclou el material relacionat amb el signe i la seva creació. Una Tipoteca que és formada per col·leccions de punxons, matrius i utillatge de la fosa de caràcters tipogràfics i per repertoris, mostraris i catàlegs. I finalment per una Iconoteca, que recull material gràfic ( gravats, pedres litogràfiques, planxes calcogràfiques, etc.) en totes les tècniques i èpoques: arxius d’impremtes, etc.

L’Ensenyament consisteix a realizar treballs amb la col.laboració de dissenyadors gràfics i estudiants de les especialitats del museu així com en la celebració de cursets i seminaris de les Arts de le Comunicació. Amb aquesta finalitat i com a complement de les altres instal.lacions de treball, el dia 18 de maig de 1984 s’inaugurà una aula destinada a donar clases a grups, principalment professorat d’iniciació a l’Art Gràfic”.

3) D’Ivori. La màgia de la il·lustració, de Josep M. Cadena, Montserrat Castillo i Pilar Vélez. Ed. Ajuntament de Barcelona, Barcelona, 1997.Text de P. Vélez a “ D’Ivori: bibliofília i exlibrisme”, p. 161-162.

“… l’editor (Ramon Miquel y Planas) creà una col·lecció en castellà, la ‘Pequeña Colección del Bibliófilo’, publicada al llarg dels anys vint a la seva llibreria de Madrid, coneguda com la Librería de los Bibliófilos Españoles. De format petit, un reduït dotzé, la característica principal d’aquests llibres és la profusa il·lustració i la cura de tots els seus components: tipografia, paper, cobertes, etc. 1

     (1) Algunes matrius de les cobertes d’aquests llibres es conserven al Museu de les Arts Gràfiques de Barcelona.

Malgrat tot, si esteu interessats, tenim repartits per Catalunya grans i petits museus dedicats a les arts gràfiques i al llibre, a part del mini “Museu del Llibre” de la Biblioteca de Catalunya, amb llibres donats per en Frederic Marès per fer un Museu, però no està com ell el volia, imagino que més que res per motiu d’espai i si voleu el podeu visitar.

Però altres museus són aquests:

Museu Molí Paperer de Capellades.

Museu Alzamora Grup a Sant Joan les Fonts.

Museu del Disseny de Barcelona.

Museu Gràfiques Montserrat a Figueres.

Museu Novoprint a Sant Andreu de la Barca.

Museu-Biblioteca Castell de Peralada.

Sala temàtica d’Arts Gràfiques a Lleida.

I en el Monastir del Puig a València també hi un Museu de la Impremta i de les Arts Gràfiques, crec que amb algunes peces deixades pel que era abans el Museu de les Arts Gràfiques que aquí teníem.

També hi ha llocs que no són museus, però si hi podeu fer una visita no us penadireu, com algunes biblioteques:

La Biblioteca Pública Arús  

La Biblioteca de Catalunya, amb una possible visita al Museu del Llibre Frederic Marès, a internet en 12 idiomes, en català no. Amb el títol: “Museo del Libro Frederic Marès, Biblioteca de Cataluña” (sic).

La Biblioteca de l’Ateneu de Barcelona 

La Biblioteca-Museu Víctor Balaguer a Vilanova i la Geltrú.

Sortosament podria estar tot el dia posant biblioteques i altres museus, però, de moment, ja està bé.

I potser hi ha més museus sobre paper, llibres i arts gràfiques que no coneixo, agrairia molt que si en coneixeu algun m’ho feu saber, per afegir-lo al llistat que tinc de museus d’arts gràfiques i paper de tot el món.

Crec que aquest escrit  m’ha sortit una mica llarg i alguna cosa surt més d’una vegada, no tornarà a passar.

Mentrestant seguiré  posant cada dia a Twitter, que és vergonyós que una ciutat com Barcelona no tingui un Museu, com cal,  sobre el Llibre i les Arts Gràfiques.

Read Full Post »

“ La bibliofília moderna no és un luxe gratuït ni un negoci que viu l’esnobisme de les classes adinerades, com creu alguna gent suspicaç. La seva justificació deriva del primor en l’execució material que es persegueix i del tot espiritual que denota el saber apreciar els detalls de perfecció, de bon gust i de sensibilitat. La màquina ha envaït totes les activitats de producció; el meravellós instrument que són les mans de l’home va perdent la seva aptitud creadora per falta d’ús i la nostra civilització sembla que acabarà per destinar les mans al simple menester d’anar prement botons que ens donaran tots els treballs fets. Fets, sí, però sense aquesta perfecció entranyable i plena de sentit de les coses fetes a mà.

Francesos i anglesos són els que han anat més lluny en el cultiu d’aquest art relativament modern. Al nostre país van ser Ramon Miquel i Planas i Gustavo Gili els capdavanters, durant una ja llunyana època, d’aquest tipus d’edicions primoroses. La seva activitat ens ha deixat obres modèliques. En un sentit més luxós, més potser dins la influència francesa, els llibres de La Cometa que va editar Gustavo Gili han passat a ser els clàssics de la bibliofília autòctona. Posteriorment, i com a resultat d’unes condicions econòmiques excepcionals, es va originar una proliferació desmesurada de l’alta bibliofília. Una sòlida preparació hauria pogut donar òptims resultats aprofitant l’esnobisme i altres raons extra-artístiques. Però la improvisació la majoria de vegades i l’afany de lucre per sobre de consideracions de més força han conduït a una crisi inevitable al compàs de la desaparició d’aquell estat excepcional. Per sobre de tot, la bibliofília té una raó d’existir, i a l’estudi de les seves condicions essencials volem destinar aquestes línies. D’haver-se fet amb anterioritat, la crisi actual potser no seria tan profunda o no s’hagués produït, almenys, una sortida d’òrbita tan exagerada d’una activitat que, donada la densitat espiritual del país, no pot tenir lògicament el volum que va aconseguir”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación de Jaume Pla. Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp. 166-167.

 

χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

“La bibliofilia contemporánea reúne distintos caracterismos. Sus preferencias no se limitan a venerar las reliquias del pasado. El presente ofrece valores equivalentes que reflejan, a través del arte y de la ciencia, su vitalidad. Se aprecia ante todo la belleza de la impresión y la calidad del papel que hace agradable la lectura.

Sus deseos estéticos se decantan por el libro de rango y distinción llevado a cabo, en las ediciones sublimadas, con el concurso de los mejores artistas de las artes gráficas y de los pintores y grabadores que saben comprender el libro y, siguiendo la tradición, dominan la técnica de su especialidad ilustrativa, pero añadiendo a las disciplinas propias de cada una de sus modalidades el sentido de lo estético y una clara visión personal que consigue ceñir a su voluntad, libre de trabas, una escrupulosa rectitud.

Esta iniciativa deriva, con crecientes exigencias, de finales del siglo pasado, cuando los nuevos amantes del libro de París se pusieron de acuerdo exigiendo la renovación del libro, tanto en lo que afecta a la ilustración como a las enormes posibilidades del arte de encuadernar, que se apuntaban maravillosas y originales a partir de 1900, como más adelante veremos.

Desligados los adeptos de cada país de la noble pasión por el libro antiguo en aras del libro moderno, no se excluyen sistemáticamente semejantes objetivos, sino que, con frecuencia, se da una prudente simultaneidad.

Las sociedades de bibliófilos de Europa y de América han fomentado en nuestro siglo, con altas finalidades, la afición al libro de arte moderno. Afición que no es menos substancial que la que atrae el encanto del libro antiguo, que sigue siendo insoslayable paradigma de toda innovación.

Nada tiene que ver este afán y esta compatibilidad con la seudobibliofilia de la especulación y del esnobismo, de la que tanto se habló en el mercado francés después de 1914.

Aparte la valiosa aportación y eficaces auspicios de expertos editores especializados en el libro y el arte vinculado con las letras, el bibliófilo interviene con sus iniciativas, en privado o colectivamente, al logro artístico del libro actual – sea clásico o contemporáneo su contenido – a través de las mencionadas asociaciones de evidente sentido ecléctico instituidas con este fin.

La Asociación de Bibliófilos de Barcelona es un bello ejemplo.

Además de las publicaciones, no muy numerosas, de libros inéditos o de rara publicidad, exalta las bellezas de la literatura clásica y moderna conjugando la extensa gama de posibilidades que el arte ofrece en nuestro país. En los ágapes reglamentarios exponen sus asociados particularidades bibliofílicas del mayor interés. En exposiciones de carácter público dan a conocer su actividad eminentemente cultural”.

La bibliofilia, la encuadernación y el grabador de pequeños hierros”. D’Emilio Brugalla, a Memorias de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona; Tercera época, núm. 784; Vol. XLIII, núm. 10; pp.4-5.

 

 

Read Full Post »

“Si bé el gravat pot tenir una finalitat tan independent com una pintura i una escultura – en aquest cas pren el nom d’estampa -, és innegable que l’art del gravat va néixer en funció del llibre i està encara en bona part lligat a ell. La il·lustració bibliogràfica es va originar amb la miniatura, va evolucionar per motius d’ordre econòmic, es va usar el gravat en fusta i la talla dolça i ha acabat en els moderns sistemes de reproducció mecànica que tenen per origen la fotografia. El que va ser en una època procediment corrent a falta d’un altre més ràpid i econòmic, ha donat naixement a un tipus d’edicions que consideren el llibre no només com un mitjà transmissor d’idees, com un aparell utilitari, sinó com una veritable obra d’art. Actualment, en dir bibliofília no s’indica només amor i afició al llibre, com es desprèn de l’etimologia estricta del vocable, sinó amor a un cert tipus de llibre. Un llibre per bibliòfil vol dir així mateix alguna cosa específica.

La diferenciació entre el llibre corrent i el de bibliòfil ha estat el fruit de la industrialització i de la prodigiosa quantitat de paper imprès que caracteritza a la civilització moderna. La producció massiva ha estat com sempre contrària a la qualitat. Als antics impressors que van crear tantes meravelles, no els guiava tan sols una intenció explícita de fer un llibre d’un tipus diferent, sinó que l’imperatiu de bellesa actuava en ells naturalment. El llibre era ja de per si alguna cosa estranya i car i l’impressor no practicava una indústria sinó un bell ofici”.

Técnicas del Grabado Calcográfico y su estampación” de Jaume Pla. Eds. Omega, Barcelona, 1986, 3ªed.pp.165-166.

 

χφ          χφ        χφ          χφ          χφ          χφ          χφ

 

Tractatus pulcherrimus de amore librorum’, Richard de Bury (1344)

“Del mismo modo que las piedras hablan en secreto, hablan también tácitamente los sillares del libro: el papiro, el pergamino, el papel, la escritura, los caracteres movibles, los grabados y la encuadernación.

Así lo entiende el sentimiento de la bibliofilia, el fervor del bibliófilo: doctorado que no se obtiene en las aulas, pero cuyo título gratuito distingue a quien, afecto a las letras humanas y amante de la lectura, respeta, con juicio sereno, la prioridad de los manuscritos antiguos, la belleza de los incunables, la incógnita del libro grande o pequeño. Ánfora espiritual que revela el progreso histórico de la mente humana.

El amor al libro tiene rancio abolengo. Su vehemencia evoca al obispo de Durham, Ricardo de Bury, autor del manuscrito redactado en latín a principios del siglo XIV titulado ‘Philobiblion’, con el subtítulo ‘Tractatus pulcherrimus de amore librorum’, traducido a las principales lenguas habladas de Europa.

El afán de poseer en propiedad el difícil ejemplar es acariciada ambición, no siempre asequible. Dedicándose a una especialidad, o sin previas limitaciones, el bibliófilo y el coleccionista andan en su busca, recorriendo los catálogos de los libreros anticuarios de uno y otro país, frecuentando sus sedes y asistiendo a sus reuniones bibliofílicas. Los hallazgos le emocionan y acrecientan pacientemente su colección, que nunca se da por terminada. La venerable antigüedad de ciertos libros, su procedencia, la significación de los grabados, la fecha y lugar de su impresión, son objeto de sutiles averiguaciones. Una sensibilidad estética y un singular aprecio inducen a lavar y encolar los pliegos, si es preciso; a reparar sus roturas; a restaurar los quebrantos de las encuadernaciones de época, que ante todo se respetan, y, finalmente, a vestir con propiedad la penosa desnudez del libro infortunado con el buen deseo de que pueda llegar, sin desdoro, a la más lejana posteridad. El coleccionista de libros raros y curiosos no se improvisa”.

La bibliofilia, la encuadernación y el grabador de pequeños hierros”. D’Emilio Brugalla, a Memorias de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona; Tercera época, núm. 784; Vol. XLIII, núm. 10; pp.3-4.

Digitalitzat a: http://www.artesdellibro.mx/la-bibliofilia-la-encuadernacion-y-el-grabador-de-pequenos-hierros-emili-brugalla.php

 

 

Read Full Post »

Older Posts »