“Acaba de tancar-se la Fira de el Llibre d’Ocasió. Situada a la plaça Universitat, ha arribat a la xifra calculada de vendes -dos milions i mig -, ha demostrat que la previsió de qui la va proveir d’un teulat plàstic estava ben fundada, doncs és ben sabut que la venda al carrer de llibres és una invitació al xàfec i al tancar s’han afirmat projectes tan interessants per l’estètica ciutadana, ja que no per l’evocació nostàlgica, com el de renovar les paradetes del mercat de llibres de Santa Mònica.
Nous i moderns llocs substituiran les desmanegades paradetes de taules que tants records guarden per a moltes generacions d’estudiants i amants del llibre.
El llibre, aquest “millor amic de l’home” per mor d’aquest mercat i de tants establiments que a Barcelona es dediquen a aquesta especialitat, ha fet, com a tal amic, innombrables favors quan només a ell cabia acudir. Quantes tardes d’alegria estudiantil, quantes entrades de cinema de joves parelles il·lusionades, quantes altres coses que ens van deixar molts agradables records es van realitzar gràcies als pocs duros aconseguits al mercat de llibres d’ocasió a canvi dels llibres de text, o de les edicions de luxe que ens van regalar en els nostres aniversaris … A vegades, la venda tenia característiques de préstec amb garantia: el mateix llibre de text era recuperat pocs dies després mitjançant el pagament d’un mòdic interès.
-No em vengui aquest llibre, senyor Joan, que d’aquí a quinze dies m’arriba el gir i el recuperaré perquè ho necessito per als exàmens trimestrals. I el senyor Joan el guardava pacient i antieconómicament, i fins i tot el prestava per als exàmens trimestrals si no es podia tornar a recuperar en el temps previst.
I ocasió, en fi, va significar aquest mercat per a moltíssims, situats a l’altra cara de la moneda, que van trobar en els seus polsosos munts, l’edició esgotada, el llibre rar, o aquell que el seu peculi no permetia comprar nou i calia llegir perquè tothom parlava d’ell. Vendes d’ocasió, ocasions de comprar. Entranyables moments de recerca i fins de lectura a la caloreta hivernal, que tan bé sap en aquell racó de la Rambla.
L’estètica ciutadana exigeix la renovació del mercat, la comoditat dels venedors pot ser que també. Què hi farem? Adéu a les velles cofurnes, híbrids de xurreria i caseta de fira. Nous o vells seguiran servint de lloc de recerca per el curiós i de panacea infal·lible per a les petites necessitats de diners de molts estudiants que faran, ni més ni menys, el que van fer els seus pares i avis, encara que aquests difícilment arribin a confessar l’inefable pecat de canviar llibres per els moments més feliços de la nostra vida. Perquè el llibre, nou o vell, encara que més aviat el nou és en aquestes ocasions, com en moltes altres, «el millor amic de l’home».
Article: “El llibre i l’ocasió”, La Vanguardia 3 d’octubre de 1962.
XQ XQ XQ XQ XQ XQ XQ
“Cada domingo contamos con feria de libros viejos en Barcelona. Se celebra al amparo de la marquesina circundante del edificio del Mercado de San Antonio. De esta forma en las calientes mañanas estivales vendedores y compradores vense resguardados de los ardores del sol. Y en invierno, cuando el frío y la lluvia más desapacibles se muestran, la marquesina cobija y protege el deambular pausado de los que van dando vueltas entorno a esa noria de libros y revistas, de viejos grabados, de ancianos, amarillentos mamotretos.
“En montones, revueltos, sobre tableros, podemos contemplarlos. Todos estos libros vulgares representan, por lo menos, un momento en una vida human. Lo que ahora nos parece insignificante, ha animado durante un instante un espíritu. ¿ Qué sabemos las manos que han vuelto las páginas de este pobre libro? Nosotros mismos, en la soledad del campo, sin nuestros libros dilectos, hambrientos de lectura, ¿ no encontraríamos también placer en la lectura de este volumen anodino? En parte, en gran parte, EL LIBRO ES NUESRO MISMO PENSAMIENTO. Muchos de estos libros de la feria nos serán útiles. Acaso, sobre basto papel, con borrosos tipos, veremos estampado un pensamiento sencillo, natural, de un hombre ignorado que un día se puso a escribir sin saber nada. En los pueblecitos de Castilla – como en otras partes – ha habido de estos hombres que escribieron un día y que nadie sabe qué han escrito. En ellos el pensamiento puede quedar expresado en forma afectada y laberíntica – sugestión de grandes autores -; pero puede también estarlo sencilla y limpiamente, con la sencillez y la limpieza de una fuente en la montaña. Una mañana de otoño, curioseando en la feria de los libros, hemos encontrado uno de estos volúmenes”.
El que así escribe y describe es Azorín, en su delicioso libro “Un pueblecito. Riofrio de Ávila”. Como el gran escritor, son muchos los que se afanan en dar con uno de estos volúmenes y este íntimo placer de la búsqueda les aviva la mirada y les impele las manos a hurnear por entre las revuetas pilas de libros.
En la feria no abunda, por lo general, el espíritu selectivo y ordenador y a la venta se ofrecen en abigarrada mescolanza, novelas románticas, tratados de vegetarianismo, pensamientos sublimes, recetas culinarias, procedimientos para jugar con ventaja a la lotería, guías turísticas, tratados de urbanidad, ediciones miniaturizadas infantiles, consejos a los solteros, modo de amenizar una velada familiar, compendios de medicina casera, libros escolares, folletos policíacos, seguros medios para hacerse millonario en poquísimos días, en mucho menos tiempo del que tarda en cantar un gallo…
“Toda la anodinidad, toda la grisura, toda la vulgaridad de los libros inútiles – son palabras, como antes de Azorín – está aquí. Es enorme la cantidad de libros absurdos que han sido publicados”.
Junto a los libros absurdos están tambien aquí, apiñadas, las obras maestras de la literatura universal, hermanados unos y otros autores en un destino común.
-¡ A peseta, a peseta! – vocean desde un puesto de la feria.
El público desfila con paso indiferente. ¿Quién se atrevería a hablar ahora de inmortalidad y de siglos de oro, mientras una voz va pregonando a grito pelado: “¡A peseta, a peseta!”…?
Los libros aguardan en formación como un veterano y disciplinado ejército. Sus títulos nos intrigan a veces, en otras excitan a la lectura, en la mayoría de casos nos colman de incertidumbre. Es cuestión de hojearlos y de catar, siquiera brevemente, la índole de su mensaje. Ya está abierto el libro. Se trata de un resumen estadístico de España. Sus autores, don J. Escobar y don A. de Alfaro, nos enteran que la población de España trae su origen de razas en extremo numerosas y diversas, tanto antiguas como de la Edad Media.
Vecino de este diminuto volumen – bien que todo un Almanaque-Enciclopédico – descubrimos los “Sinónimos castellanos”, de Roque Barcia. La introducción del autor termina con esta frase ampulosa y sincera: “ ¿Hombres que ilustráis al mundo hablando y escribiendo en lengua castellana; cenizas que tenéis sepulcro en toda la tierra; sombras que mira con respeto toda la humanidad, recibid el humilde saludo de una gran generación!”.
El tomo séptimo de las obras completas de Federico García Lorca ha venido a dar también en estos polvorientos parajes. Su cubierta azul aparece desvaída y el dorado apagó de tiempo sus fulgores. García Lorca nos habla del Monasterio de Silos: “Cada vez que se miran las arquerías magníficas estalla en el alma un acorde de majestuosidad antigua.. Hay sobre los suelos un empedrado caprichoso y característico. Hay humedades inefables y consoladoras...”
Dejamos al prodigioso García Lorca con la palabra en la pàgina y continuamos deambulando. La feria se ha ido animando. Pasan libreros de nuevo perseguidores afanosos del “hallazgo” de viejo. Su mirar experto les permite atalayar de lejos mientras un fino olfato de cuervos de carne de libro raro les guía certeramente por entre los múltiples y atiborrados puestos de la feria.
Usted posiblemente no se daría cuenta, pero ese público que codea a su lado haría posible una catalogación tanto o más perfecta que la de los mismos libros expuestos a la venta. Coleccionistas, especialistas, bibliófilos, caprichosos y maniáticos de la letra impresa constituyen los personajes típicos del mercado. Cada domingo hacen acto de presencia, efectúan el recorrido, se detienen para preguntar a sus habituales proveedores:
-¿Salió algo?
-No. De todas maneras, está al caer un tomo de numismàtica que creo va a gustarle. Buen asunto. Impreso en Leipzig.
-¿Precio?
-No se alarme. Una viuda que no sabe lo que tiene en libros.
-Pues no me pierda usted de vista a esa viuda amigo.
La mañana se va encandilando, está en su auge. El sol se cuela, burlón, por las rendijas de la feria y en su caprichosa estocada de luz enciende de colorines las guardas de unos tomos franceses de botánica. Del edificio cerrado del mercado llega un vaho molesto, grosero, de carne de ternera. Da lo mismo. Una esbelta mocita, muy seria con una blusita verde caramelo, se acercará al librero para preguntar con finura de voz:
-¿No le queda a usted nada de Pérez y Pérez?
“Feria de libros viejos”, Manuel Amat, Destino, juliol de 1952.
“La Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern, que se celebra anualment a Barcelona, és considerada com una de les mostres culturals de major arrelament a la ciutat. És la seva vessant popular la que ha convertit un certamen de llibres en un esdeveniment multitudinari. D’aquí el seu èxit que en cada edició augmenta considerablement. El ciutadà aprofita les estones d’oci per a acudir a la Fira i no només s’interessa pel llibre d’ocasió anomenat «modern” sinó també per l’anomenat «antic». Una perfecta conjunció que atreu l’interès de la gent.
Han sorgit opinions aquests dies passats en el sentit de desdoblar aquesta manifestació literària-comercial en dos sentits: crear un certamen del llibre antic i un altre del llibre modern. Segons els padrins d’aquesta peculiar idea es tracta de dues coses, de dos certàmens, totalment diferents i amb clienteles diferenciades. És possible, si es considera que tota persona té ple dret a mantenir els seus punts de vista sobre els esdeveniments que ens envolten.
En els mitjans assabentats, en els nuclis actius d’aquest certamen, la proposta llançada aquests dies al vent ja haurà estat discutida. Però sens dubte hauran sorgit -i sé suposa- objeccions a tan original proposta que pretén dividir una Fira que fins al moment constituïa un èxit precisament per conservar units, agermanats, el llibre d’ocasió modern i l’antic.
En una afirmació si més no objectiva, cal assenyalar que no resulta viable emprendre dos certàmens excloents. El llibre antic és rara peça que posseeixen en proporcions molt limitades els llibreters: no sembla factible que creixi la Fira única del llibre antic, ja que no posseeix entitat suficient per donar forma a un certamen de les característiques de l’actual. Si arribés a constituir-se, es presentaria desemparat i, a més, mancat d’aquesta calor popular que avui anima la Fira. Un certamen del llibre antic seria propi únicament per a entesos i milionaris, ja que la raresa dels mateixos i l’alt cost dels volums representaria evidents barreres per a les dites gent de carrer.
És cert que el nucli de visitants de l’actual Fira està format majoritàriament per ciutadans que aspiren a adquirir llibres normals a baix preu i que poques persones van a comprar exemplars del segle XVIII. No només perquè la seva inquietud vela armes molt lluny d’aquestes ambicions, sinó també perquè els seus recursos econòmics els impossibiliten per a tals empreses. Però ocorre que el barceloní que s’arriba a la Fira amb el propòsit d’adquirir un volum per al seu consum literari pot admirar i fins i tot mirar els rars toms antics que allà s’exposen conjuntament amb les restants mostres bibliogràfiques.
Separar les dues manifestacions seria mortal o de greu risc per a la Fira. L’interessat en un llibre d’ocasió modern acudiria en menor nombre al certamen; aquest es convertiria en alguna cosa sense substància. Per la seva banda, una exposició-venda de llibres antics seria vedat tancat a les inquietuds de la majoria dels visitants d’avui. Tot això, al marge de l’evident segregació cultural i social que això comportaria. La marginació és cosa molt mal vista actualment i Barcelona no s’ha manifestat mai a favor d’ella, tot i que en altres àrees ciutadanes pugui ocórrer al respecte.
Per tot això sembla ajustat assenyalar que la Fira del Llibre ha de ser respectada en la seva actual estructura. L’afluència de públic, la seva antiguitat i el prestigi ben guanyat en anys difícils, són garantia que s’està en el bon camí. Maldestre seria intentar modificar una realitat que marxa cap endavant recolzada en la calor popular. Quan una manifestació te el consens de la població és senyal evident que ha triomfat.
“La Fira del Llibre, Una”. La Vanguardia, 27 set 1972.Redacció.
XQ XQ XQ XQ XQ XQ XQ
“Los rollos de papiro fueron los primeros libros que poblaron la gigantesca biblioteca de Alejandría, capital del bajo Egipto, fundada por Ptolomeo II. En la superficie de tan sutil membrana vegetal extraída de los abundantes tallos que crecían en las orillas del Nilo, el cristianismo de Oriente escribió en griego la Biblia hebraica y la Grecia Inmortal sus primeros poemas.
Simultáneamente se emplea para la escritura el pergamino ( piel de oveja), que perpetúa el nombre de Pergamo, ciudad del Asia Menor, donde se preparó en grande y permitió al rey Eumeno II fundar su célebre biblioteca.
Los césares romanos, a pesar de su crueldad, no dejaron de rendir culto al talento. Su opulencia se envaneció de poseer los mejores códigos ( libros cuadrados), griegos y latinos.
En Bizancio, los Libros Santos, magníficamente miniados en páginas de vitela ( piel de ternera), fueron exaltados con primores de orfebrería. El triunfo de la piedad en ningún momento estimó excesivas ante el altar las ofrendas suntuarias. Las huestes precursoras del arte de San Eloy y sus segidores labraron maravillas en las cubiertas de los Evangelarios.
En la baja Edad Media, los libros de meditación y estudio, reunidos en monasterios donde radicaban las facultades mayores, fueron salvaguardados por recias tablas de cedro; la piel del venado, ásperamente zurrada, fue su regia vestidura; herrajes y cadenas, su protección.
Dignamente ceñidos de oro y plata, esmaltes y piedras preciosas, o enfundados en sus rudimentarios indumentos, los rancios ejemplares – testimonios eternos de la evolución de la mente, del arte y de la fe -, que milagrosamente han llegado a nuestros días, se custodian en el lugar más sagrado de las bibliotecas y museos diocesanos de cada país.
Descubierto en Maguncia el hábil artificio de multiplicar sin límites el pensamiento escrito, se abre el período radiante del libro. Tal acontecimiento se consideró obra del espíritu maligno. Vencidas las contrariedades y terminados los procesos, el arte de Gutenberg triunfó plenamente en todas las grandes ciudades del Continente intelectual. En las portadas, así como en las páginas del libro, se desarrolló pronto una nueva estética sumisa a proporciones arquitectónicas. El arte de la estampa y el arte de la encuadernación se abrazaron al glorioso estandarte de las divinas letras, de las letras humanas y de la poesía. El libro de “pergamino de trapo” – que así se llamó el papel de hilo cuya fabricación introdujeron en Europa los árabes a través de España – conquistó universal efecto.
El prístino vigor de los incunables; los caracteres góticos y los que usaron después impresores ilustres; la incipiente ilustración; la perfecta tipografía; los grabados avant la lettre de los siglos XVIII y XIX, y las robustas encuadernaciones de cordobán, con improntas doradas y mosaicos, poseen un encanto que enamora el alma:
“ ¡ Ven, libro viejo, ven, roto y ajado!
Quiero embriagarme de tu añejo vino”
exclamó Marcelino Menéndez y Pelayo en su “Epístola a Horacio”.
El súbdito francés Louis-Nicolas Robert patentó, en 1798, la primera máquina de fabricar papel continuo, la cual, construïda unos años más tarde, dio ya práctico rendimiento en Francia y en el Reino Unido de la Gran Bretaña. Los maderables bosques del inmenso Canadá y Finlandia, los de Noruega y Suecia ofrecen, sin agotarse jamás, la pasta química elaborada con desechos de madera y serrín. Pasta que, transformada por procedimientos varios en excelentes calidades de papel, proporciona pasto inalterable a la voracidad de ese monstruoso dragón de hierro, con paladar de antimonio y huellas de signos gráficos que, sentado en todos los confines, consume raudales de aceites y grasas, negro de humo y resinas, con el fin de dar a luz ramas interminables de papel impreso.
De esta endiablada conjugación surge el libro moderno que todos codiciamos, trujal constantemente renovado, en el que fermenta el jugo agridulce de las ideas.
El día 23 de abril de cada año, festividad de San Jorge, se celebra en España el “Día del Libro”, como es sabido, con una rosa en el pecho y un recuerdo consagrado al más universal de los grandes escritores españoles.
El libro es objeto, en nuestro agitado siglo, de renovadas cortesías en contraste con la vulgaridad. La xilografía, la talla dulce, el aguafuerte y la litografía – “almas mater” de la ilustración – siguen en pleno vigor. Cada cual a su manera, los nuevos “artistas del libro” de cada país dominan sus técnicas pasando de una a otra con entera libertad y decisión. Los pintores-grabadores de la Escuela de París, ávidos de originalidad interpretan con reflexiva audacia los depurados métodos y recetas que acreditaron los viejos maestros del oficio de los cuales se desdeña la colaboración. Con sus bosquejos de acento primario en los que contrasta el blanco y negro con nítida espontaneidad, se adhieren conscientemente al ímpetu ideológico que invade la razón y la estética contemporáneas, quebrantando el virtuosismo técnico y las académicas convenciones. Desde Bonnard a Rouoult, una heterogénea cohorte de insignes pintores, entre los que figuran brillantemente los de Barcelona, Valencia y Madrid, han puesto al alcance del bibliófilo, por medio de los indicados procedimientos – resaltados a veces en color y al lado de excepcionales manifestaciones de temple clásico -, un extenso repertorio ecléctico de obras geniales que ilustran el libro dentro del marco seductor de un gran papel con barbas nativas y una bella tipografía.
La encuadernación, epílogo suntuoso de la estructura formal del libro bello, ha ostentado en todos los tiempos magnificencias y atributos de regia distinción. Al declinar el primer cuarto del siglo actual los decoradores y dibujantes, incorporados de lleno al arte de encuadernar, se declaran, en la capital de Francia, libres de dogmatismos y tradiciones. Actitud heteróclita que reúne adeptos en todas las regiones del continente europeo, donde hierve el entusiasmo por el libro y su belleza.
El artífice encuadernador-dorador realiza prodigios. Fiel a los originales bocetos de los artistas decoradores, su madeja de hilos de oro describe sobre la fina piel de marroquí o de becerrillo, laberínticas espirales y fantásticas ondulaciones; taraceas de corcho y otras materias insólitas, incrustaciones de latón modelado o estaño derretido vertido gota a gota sobre cauces previstos en la piel son las más recientes elucubraciones.
Este singular tatuaje, sugerente e inalienable, que distingue uno de otro el libro por su originalidad de la encuadernación , anticipa, con sus vibrantes modulaciones de ritmo y de color, presuntas armonías.
“La bibliophilie commence à la reliure”. En el reducido mundo donde repercutió esta ardiente frase de Henri Béraldi no fue todo conformidad. Discursos y manifiestos atronaron el aire. Mas, aciertos indiscutibles y saludables rectificaciones han conseguido quebrar la rigidez de fatigados conceptos y preceptos dando paso a una nueva razón.
Reacios andaremos en reconocerlo, pero nuestro esfuerzo de adaptación a las evoluciones del arte y su misterioso influjo es cada día menor. La hoja de acanto, el olivo y el laurel han perdido su virtud, así como el delicioso parloteo romántico del lenguaje de las flores que tantas veces sintetizó sentimientos diversos en el lomo y las tapas de la encuadernación.
El precipitado crecimiento de las artes del libro aturde. Gigantescos interrogantes se levantan.
¿ Se desvanecerá totalmente la sombra de Gutenberg? ¿ Sustituirá la imagen visual o plàstica a la maravillosa significación de la escritura?
Ociosa sería la enumeración de conjeturas…
El libro, al igual que el destino de la humanidad, se encuentra atenazado a los descomunales acontecimientos técnicos y científicos que gobiernan el mundo.
Article;”Evolución del libro y su vestidura” per Brugalla a El Libro Español, nº 137, maig 1969. Extret d’un article a La Vanguardia.
“Una vegada més, la ciutat de Barcelona amb la «Fira del Llibre» afirma la seva resolta voluntat de sentir-se lligada a tot el que aquest representa, és a dir, a tenir present tothora uns coneixements efectius dels nostres valors espirituals que facin possible mantenir la fidelitat a la nostra llengua i cultura.
A través de la nostra recent història, aquest anhel, que és ben natural i simple, sovint no ha estat massa fàcil obtenir-lo, però mai no hem d’oblidar que la nostra fermesa ha fet que, tot seguit o a la llarga, sempre hem aconseguit els nostres propòsits de triomf. Aquest permanent i obstinat combat, per tal que la presència del llibre representi més que un signe de la nostra vida espiritual, vol dir avui, i també el dia de demà, que no podem deixar de persistir en la seva difusió i defensa i que la nostra fe és permanent.
Es per això que el llibre no l’hem mai de menysprear, tot el contrari, doncs; si algunes vegades no el trobem tan interessant com voldríem o el considerem superficial, hem de pensar que sovint ens passa com amb el vi novell, al qual el temps dóna un sabor i una solidesa que el fan inoblidable.
No sóc pas jo qui us ha de parlar del que és i representa el llibre, però sí que em permeto remarcar —encara que ja ho sabeu— que els pobles que coneixen bé el pes de la seva història, que li són fidels i que tenen grans ambicions de futur, són aquells en què la cultura s’ha sedimentat fent possible el seu triomf i deixant al món un exemple a seguir. El llibre sempre n’és un clar i evident testimoniatge.
Podeu ben creure que en la meva llarga i sovint atzarosa vida, hauria estat ben trist de no tenir llibres al meu costat, almenys un que fos, com deia Montaigne, de bona fe i que nosaltres diríem que a més ens aportés pensaments dels quals poguéssim treure la saba que enfortís i eixamplés els nostres coneixements per tal que la nostra acció pogués ser més compresa i volguda.
Al meu entendre, tots els llibres, vinguin d’on vinguin, diguin el que diguin, ben expressats o mal escrits, han de merèixer sempre el nostre respecte. No s’ha de menysprear mai un llibre, car tots ells són fruit d’una voluntat, sovint plena de fe i d’un anhel de superació, per fer veure o comprendre nous horitzons o bé per fer-nos enriquir amb els coneixements i experiències d’un passat que, bo o dolent, cal tenir en compte si volem ésser sincers amb nosaltres mateixos.
Els llibres són útils i han d’ésser estimats perquè són un aliment espiritual i a la vegada una lliçó constant que ens encamina en la nostra vida i obre nous horitzons en el quefer de la nostra existència. Ells donen forma a la nostra manera de parlar i de pensar i una cosa i l’altra formen el nostre pensament i futur.
¿Qui no recorda els llibres de la seva adolescència que tantes i tantes il·lusions i generoses ambicions arrelaren en nosaltres i que ens han acompanyat i ens han donat fruits saborosos? Perquè els recordem, constatem avui la necessitat de no separar-nos-en mai, ja que els coneixements que ens varen donar han estat ben sovint un gran remei en els moments de vicissitud i un consol en les decepcions de la nostra vida espiritual.
Un llibre ha estat, és i serà sempre un refugi i una obligació de meditar que tot seguit ens farà trobar la serenitat necessària per a millor comprendre quin és el nostre camí. Potser no us sembli així, però crec que tot llibre comporta el deure de meditar, i això en aquest món esvalotat cada cop és més necessari.
Es evident, per exemple, que un bon llibre d’assaig o de poesia ens donarà una serenitat i ens obligarà a unes reflexions insospitades que serviran per a evitar raonaments confusos o paraules sobreres que ens enterboleixen els principis i els fonaments d’una idea o d’un pensament. Una llarga experiència en el món de les més compromeses decisions ens duu a la lectura perquè, després d’haver pres feixugues responsabilitats, llegir és un suport que ens permet mesurar el valor, l’encert o l’error de la nostra acció i que ens obliga a valorar més justament el futur i a la vegada el present.
Gràcies, en part, als llibres, aconseguirem que la continuïtat en tots els ordres de la nostra vida sigui l’empenta que mai no deixi de recordar-nos el que hem estat i el que desitgem per a la nostra millor glòria i la del nostre país.
Pregó :“El llibre, un refugi” de Josep Tarradellas, AVUI 20 set 1983.
¿ El bar “La Pansa” le era conocido? ¿ Puso, alguna vez, los pies en él? Se lo pregunto pensando en la sorpresa de tomo y lomo que se llevará usted de acercarse allí un día de éstos, al ver el antiguo bar transformado en librería, inmensa librería. “Es la primera victoria lograda por los libros sobre la bebida”, sugiero a José Pi Caparrós ( supongo ya consolado del naufragio de sus cándidas ilusiones de candidato a concejal) y a Lluís Millà, directivos del gremio que reúne a los comerciantes en maltrechos volúmenes.
No es que “La Pansa” haya cerrado ahora. Lo hizo hará como un par de años. Era uno de los bares más pintorescos de la ciudad, foro de la gitanería de Hostafranchs y de Sants, lonja de los chalanes del vecino Matadero. A veces pienso qué se habrá hecho de la pianola de “La Pansa”… Testimonio de la animación de aquel establecimiento famoso son los limpiabotas que, sentados sobre sus cajones, permanecen aún alineados en la acera, cual si no se hubieran dado cuenta de que les han escamoteado el bar.
Con Santiago Olives, delegado en Barcelona del Instituto Nacional del Libro, en el acto de inauguración de esta Feria del Libro de Ocasión santsense, evocamos el pretérito turbulento y popular de su escenario. “Son demasiado jóvenes, para saberlo”, me dice Olives, aludiendo a nuestros interlocutores. La plaza de España era un foco de agitación. Cuando en cualquier punto de la topografía ciudadana era detenido un individuo portador de armas o bombas, al interrogarle acerca de la procedencia de su insólita carga, la respuesta era infalible: “Me las dio un desconocido en la plaza de España”. Anguera de Sojo, siendo gobernador, penetró una vez personalmente en “La Pansa” para su registro a fondo.
Los pertrechos de la antigua y extinguida “Pansa” son estos días bastante inocuos. Libros, muchos libros. Aunque la confusión perdure, si bien de diferente orden. El señor Olives comenta: “Esto se ve claro. Será necesario establecer una distinción entre el libro viejo y el libro de saldo. Quizá se impongan un par de ferias, distintas. De seguir como hasta ahora, no hacemos sino desorientar al público”. Ilustrando su opinión, y al alcance de la mano, en uno de los puestos elevábase una columna de libros nuevos, flamantes, salidos de la editorial, con la vida de un popular escritor narrada con filial pluma. Los saldaban a cinco duros, mientras las librerías de nuevo los venden a ciento sesenta pesetas el ejemplar…
“Els nostres primers bibliòfils podrien ésser aparellats per llur bona fe als nostres llibreters de vell. Començant per Rius i Marià Aguiló, que no van aconseguir el segle XX, els comptadíssims enamorats del llibre de la primeria de segle van fer una tasca que hauria estat més fecunda si hagués sabut ultrapassar la vanitat o la dèria del col·leccionista. Per això un d’ells, Miquel i Planas, pogué acusar 1a Diputació de distreure els diners de beneficència i carreteres per a comprar manuscrits i tots s’entretenien sovint a reeditar rareses o a publicar en edicions de luxe desfogaments personals. Fou l’any 1903 que, a iniciativa de Pau Font de Rubinat, van aplegar-se no més enllà d’una dotzena en la Societat Catalana de Bibliòfils per a editar, diu Miquel i Planas, llibres al seu gust. Qui eren aquells pioners de la nostra bibliofília que els bibliofílics d’avui obliden massa? Hem donat ja els noms de Font de Rubinat i Miquel i Planas. Els devien fer companyia A. Bu1bena i TuselI, Eduard Toda, Lluis Faraudo, Isidre Bonsoms, Pin i Soler, E. Moliné i Brases, i si no els en feien mereixen ésser recordats entre els bibliòfils de primer
rengle. Lluis Faraudo i Font de Rubinat encara vivien quan vam traçar el primer esborrall d’aquest volum l’any 1947. Quan el posem en net l’any 1949 el segon ja es mort desprès d’haver aconseguit els noranta anys i ha deixat una biblioteca de 30.000 volums amb la millor col·lecció d’incunables de Catalunya. Font de Rubinat, bibliòfil prototípic, havia après pel seu compte l’art difícil de restaurar llibres vells, art que ell va ensenyar al seu íntim amic Eduard Toda i que aquest després va professar a l’Escola de Bibliotecàries on deixà algunes deixebles distingides. D’Eduard Toda hem vist i anirem veient com es va anar desprenent del tresor dels seus llibres traient-los amb generoses donacions del fons dipòsit al castell d’Escornalbou restaurat per ell. Els trets de generositat del senyor Toda son tan excepcionals que freguen amb el llegendari. El senyor Duran i Sanpere ens digué que havent-lo anat a veure per a demanar-li els volums que parlessin de Barcelona dels quals el senyor Toda anant pel mon havia fet una bona col·lecció, aquest es va limitar a dir-li: vosté mateix va seguint la secció aquesta (una vasta llibreria amb una enormitat de volums) i els llibres que li interessin els posa de costat. Al cap d’un moment de regirar, el senyor Duran s’adreça al senyor Toda i li diu «renuncio a la tria perquè no li vull fer malbé aquest
magnífic conjunt». «Esta bé, feu el senyor Toda. Aleshores serà millor que el conjunt vagi tot sencer a l’Arxiu.» I així va ésser fet. En la mateixa entrevista, havent vist el senyor Duran la magnífica col·lecció d’elzevirs holandesos dels quals el senyor Toda havia aplegat uns tres-cents, li va dir que la Biblioteca de Catalunya escassament en tenia una dotzena. «Ja se’ls pot endur tots i els pot donar.» EI senyor Duran se’n va carregar la motxilla, puix havia fet la visita en pla d’excursió i els va dur amb el goig que es pot concebre al seu amic Jordi Rubió. Aquests primers benemèrits van tardar, però, a tenir una vasta successió i per això, com veurem aviat, el llibre de gran luxe va costar d’arrancar. R. Miquel i Planas i els successors de l’Oliva de Vilanova, Demetri i Victor Oliva, traslladats a Barcelona al carrer de Casanova, van ésser els qui més hi van maldar, no sempre amb prou èxit. L’editor que els va seguir de prop en aquella noble tasca (en castellà, però), fou Gustau Gili, ell mateix bon col·leccionista de llibres i posseidor d’una magnífica biblioteca. Rafael Patxot amb les seves fundacions fou també un gran estimulador del llibre ben presentat i de bibliòfil. De mica en mica, doncs, sense crèixer massa de pressa, els bibliòfils van anar augmentant.
Història de les institucions i del moviment cultural a Catalunya, 1900-1936. Llibre XIII. Biblioteques generals tècniques i especialitzades. Bibliografia i Bibliofília, Alexandre Galí. Fundació Alexandre Galí, Barcelona, 1978-1986; p.93-95.
“ Un buen libro es un azar, una fortuna. Y toda librería, una suerte de mina abandonada que esconde en algún rincón una pepita. Pero no siempre se comprende esta pasión exploradora. En cierta ocasión pregunté por una de estas pepitas. Y la senyora que me atendía me espetó con sonrisa aviesa. “¡ Ah ! Usted debe ser uno de esos raritos….”.
Otra vez el bibliófilo, más que minero o cazador, es un arqueólogo. Su afición es el libro viejo, el cual busca con el mismo celo que si se tratara de la tumba de un faraón. Mi bibliofilia, en cambio, es más utilitaria. Me cuesta adquirir libros por su aspecto o por su título. Y no sabría leer sin “contestar” al autor. De ahí que no tenga libros lujosos y que la mayoría estén muy sobados, subrayados, cansados, diría yo, de tanto uso. Pero comprendo a quien le atrae el libro como objeto y ama el título del mismo, su diseño o su aspecto exterior. Lo cual abunda en la idea de que, a diferencia de otros tiempos más venerables, la posesión del libro es hoy más importante que su lectura. O como dice Humberto [sic]Eco, el mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee.
Puede ser, el Marketing tiene un gran peso específico en la industria cultural. Y quizá por eso también hay pocos libros que duran. El deseo de publicar es una pasión que comparten por igual el escritor y el editor. Y el resultado es, me atrevería a decir, la demasía. Cada año se publican en nuestra lengua alrededor de 60 mil títulos, pero sólo unos pocos cientos sobreviven. Los sobrantes se destruyen o reciclan. De modo que, muy al contrario de lo que el escritor sueña, un libro suele ser un producto efímero. Basta leer una lista de best-séllers de hace un año. La mayoría de sus títulos ya no están en las librerías. ¿ Y qué decit de los premios¿ ¿ Recuerda el lector, por ejemplo, el nombre del Nobel de literatura del 95? Yo tampoco. Sólo los clásicos son actuales, sólo ellos no envejecen.
Con todo y eso, uno no deja de comprar libros, leerlos y amontonarlos en la biblioteca. Tal vez la culpa sea de nuestra curiosidad, la cual, lejos de calmarse con los años, se acentúa. Uno quisiera leerlo todo, tener una pampa de libros. Es una meta y… un mito. Y es la utopía del conocimiento, ese viejo camaleón, siempre cambiante y vivaz. De ahí que, aun sabiendo que el saber es más largo que la vida, uno vuelva a esa patria, a ese cobijo, a esa tertulia con sabor a café recién hecho que es toda librería para, una vez allí, volver a sentir el placer casi carnal de tomar un libro nuevo, acariciarlo, abrirlo, enamorarse de él y leerlo hasta su último suspiro”. Del llibre El vuelo del faisán herido, capítol “Bibliofilia”, de Fco. Pérez de Antón ( Artemis Edinter, Guatemala, 2000).
Mirant, tafanejant, buscant, remirant, entrant i sortint, anant i venint, rascant, he trobat unes quantes biblioteques de tot el món, he intentat posar un enllaç a totes, o quasi, i alguna breu explicació. N’hi ha de totes menes: públiques, rares, municipals, especialitzades, privades, curioses, antigues, digitals, personals, petites, impressionants, meravelloses, úniques, nacionals, vegetals, noves, universitàries, mòbils, increïbles, animals, modernes, belles, grans, etc., etc., i les he trobat en molts vloks d’Infinet, voldria posar-los tots, però és impossible i, a més a més, a l’entrar en els enllaços ja es veu clar el lloc d’on surten les imatges i explicacions.
D’algunes hi ha dues o més imatges, de diferents parts de la biblioteca i imatges del mateix espai, però d’anys diferents. I aprofitant l’ocasió, també he posat llocs informatius relacionats amb les biblioteques, no són tan impactants com les imatges de moltes biblioteques, però crec que ofereixen informació de tota mena per aquell que estigui interessat en aquest món.
Malauradament algunes adreces de vloks fallen, quan les poso funcionen bé, però algunes vegades per no sé quins motius no van del tot bé. Una solució és cercar a Infinet amb alguna de les paraules del lloc on falla l’enllaç. Si veieu errades m’ho dieu i ho posaré bé. Gràcies.
COBDC: El Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya és una corporació de dret públic, amb personalitat jurídica pròpia i és l’entitat de gestió, participació i representació dels professionals de l’àmbit de la Informació i la Documentació. És propòsit del Col·legi vetllar perquè l’actuació dels seus col·legiats respongui als interessos i a les necessitats de la societat en relació amb l’exercici professional en aquest àmbit, i especialment garantir el compliment de la bona pràctica i de les obligacions deontològiques de la professió.
Biblioteca Pública: És un centre públic d’àmbit local que facilita l’accés a tota mena de coneixement i informació als seus usuaris, normalment, de franc. La seva organització és fundada, mantinguda i finançada per la comunitat, a través del govern local, regional o nacional, o bé a través d’altres tipus d’organització ciutadana.
Biblio-avión: A diferents llocs han empleat avions per fer biblioteques.
A Ecatepec (México). El 14 de març passat fou traslladat a la zona de Jardines de Morelos d’aquest municipi el primer avió que serà convertit en espai cultural per a fomentar l’ estudi i pràctica de tallers entre nens joves. L’ alcalde Eruviel Ávila Villegas va recordar que l’ aeronau, que forma part d’ un grup de tres que van ser adquirides per l’ ajuntament, fou trasladada via terrestre des del aeroport de la ciutat de México fins la glorieta de Jardines de Morelos . La tres aeronaus, adquirides a través del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) de la Secretaría de Hacienda, estaran equipades i acondicionades per a prestar serveis com espai cultural per a fomentar l’ estudi i la pràctica de tallers i en biblioteques públicas.
A Bolivia: El Biblioavión es troba a la zona sud de la ciutat de Cochabamba en el barri de Wayra K’asa, ubicat al final de l’avinguda Suecia, en front del Centro Parroquial “San Juan Bautista”. Biblioavión i Bibliovagón, portats a terme pel Centro pedagógico y cultural Simón I. Patiño, que és una institució que funciona a Cochabamba ( Bolivia) , entre les seves iniciatives hi ha la gestió de dos originals biblioteques condicionades en un vagó de tren i en un avió. On desenvolupant programes de lectura per a nens duts a terme per professionals especialitzats.
A Cozumel ( illa de Mèxic) també en tenen un: fa un mes que començar a funcionar el dit biblio-avión, amb un promig de 60 i 70 persones que el visiten.
Biblio-banc, Instal·lació de vuit bancs amb llibres on la gent de Valdepeñas podrà llegir , fent del carrer Seis de Junio una gran biblioteca a Valdepeñas
Biblioteca parroquial de S. Pere i Sta. Walburga, Holanda
Bibliobici : aquesta iniciativa visitarà diversos punts del campus per a facilitar l’accés a les novetats i múltiples serveis del Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas, com préstecs, renovacions i activitats culturals.
En el CRA MARIOLA-BENICADELL (centre rural agrupat d’Agres, d’Alfafara i de Gaianes), també tenen una Bibliobicicleta, la Annacleta, que porta llibres a munt i a vall.També li diuen Bibliobici.
Bibliobicicleta: bicicleta amb una petita llibreria que volta per San Francisco oferint llibres. La bibliotecària d’una escola, Alícia Tapia, en el seu temps lliure , intenta una missió per difondre l’amor per la lectura. El coneixement dels llibres importants poden tenir influència sobre l’alfabetització i l’aprenentatge , per aquest motiu va començar remolcar una biblioteca en miniatura al voltant de San Francisco el 2013. Ella anomena a la seva creació Bibliobicicleta. I te un vlok per contactar amb ella i fer donacions: que també es diu Bibliobicicleta.
A Rioacha (Colombia). “La fundación la Bibliobicicleta “Tejiendo y hablando con los libros” fue creada con el deseo de acercar y compartir la sabiduría del mundo de los libros, las letras, la escritura y los números a las comunidades Wayuu de La Guajira, en un intercambio cotidiano de saberes ,viajando con relatos escritos en los libros, y escuchando los relatos orales de los Wayuu, en medio de las aventuras , de la informalidad de la vida cotidiana, que nos permite llevar libros y sueños donde no existía, teniendo como principal medio de transporte la bicicleta”.
Bibliobongo: embarcació de fusta d’uns 17 metres, feta amb técnicas autòctones, protegida amb pintura anticorrosiva i amb una teulada de zinc que serveix per transportar llibres infantils i juvenils i també material escolar. Transport realitzat en els rius Orinoco-Atabapo, a Venezuela, per fer-los arribar als indígenes d’aquestes contrades. Aquesta paraula i Bibliofalca i Bibliolancha apareixen en el blog “ Los futuros del libro”.
Biblioburro: el professor Soriano de Colombia va decidir un dia pujar amb dos burros, Alfa i Beto, carregats de llibres, a les aldees apartades de la Sierra Nevada de Santa Bárbara, per fer arrivar als indígenes de la zona llibres i contes.
Biblioburros: Es tracta del programa “Biblioburros” que realitzaran en conjunt el representant del Col·loqui Internacional de Periodistes i Escriptors de Sant Gabriel, que criden a omplir les taleques de cinc rucs que recorreran la serra de Manantlán per a portar els llibres fins als llocs més inhòspits de Jalisco.
Bibliocabina: Montgai ( Noguera) va estrenar una bibliocabina, una antiga cabina de telèfons que s’ha convertit en biblioteca. Vist a Comarques-Pirineu-Aran el 3 de juliol de 2020.
Biblio-cabina: cabines de telèfons són reciclades en cabines per recollir i intercanviar llibres. En diferents ciutats ja fan servir antigues cabines per a diferents usos, l’ intercanvi de llibres és un dels més habituals. A Machwitz ( provincia de Buenos Aires) podeu veure les instruccions i un video.
Bibliocabines: La trobada de dos objectes condemnats a reinventar-se o desaparèixer s’està convertint en una moda, segons Le Figaro. Dos joves txecs acaben de posar en marxa el projecte de Bibliocabines. La que ja no es fa servir es converteix en una minibiblioteca, a disposició dels usuaris d’espais públics, com hospitals i parcs. Els il·lustrats emprenedors ja han recollit 700 llibres, donats pels ciutadans i el que es millor, l’operador de telefonia local ha decidit adoptar la idea. De manera que almenys nou de las 13.000 cabines que encara sobreviuen al país, tornaran a ser artefactes perquè les persones es comuniquin, però amb la literatura. No es una idea nova. El 2006 es va inaugurar la primera cabina literària a Conneticut i l’han seguit altres ciutats dels Estats Units, Gran Bretanya i Alemanya. Article de Carolina Ethel.
Bibliocabinas: els tramseünts del centre de Santiago ( Chile) poden gaudir des de març de llibres “alliberats” en antigues cabines telefòniques.
Bibliocamell: Dashdondog Jamba, escriptor, traductor, editor i bibliotecari que porta llibres per Mongòlia. Són seus, a traduccions que ell mateix fa. És autor reconegut al seu país,i el que guanya ho inverteix en editar més obres per dur-les als llocs més amagats del seu país, i sense cobrar.
Biblio-camió: Bubisher és un projecte posat en marxa el 2008 per crear una xarxa de biblioteques i bibliobusos per la població dels campaments de refugiats saharauis pels voltants de Tinduf-Argèlia, i situats a la part més inhóspita del desert del Sahara. El ‘bubisher’ és un petit ocell del desert que anuncia, la seva arribada, bones notícies. I així li diuen al projecte que els hi porta llibres. El nom de Biblio-camión ve perquè el primer bibliobús en realitat era un camió. A més a més aquest camió és molt vell i necessiten un altre medi de transport per poder seguir la seva feina de bibliobús. En la seva pàgina ho expliquen.
Biblio-camioneta: del francès Biblio-camionnette. A Jodoigne ( Bèlgica)pot desaparèixer els bibliobús i a canvi hi haurà una Biblio-camionette per fer la feina. Sembla que el bibliobusoss són massa grans i cars i amb vehicles més petits i lleugers pensen fer la feina millor i sense tan de cost. També li diuen BiblioRoule(Bibliorodan
Biblioteca Escola de Bibliotecàries (Imatge del llibre: Qui era qui a l’Escola de Bibliotecàries. Notícies biogràfiques del professorat (1915-1972) d’Assumpció Estivill Rius, Ed. Universitat de Barcelona, Barcelona, 2016.
Biblio-caravana: en el Camping Platja Cambrils tenen una caravana convertida en biblioteca , on els clients poden trobar llibres, revistes, contes pels més petits, en tots els idiomes. Poden agafar llibres en préstec sense pagar res o bé canviar-los per un altre llibre deixant el seu. Amb anglès li diuen Biblio Truck.
Bibliocarrito: l’objectiu d’aquesta iniciativa és portar llibres, pintures, manualitats i incentivar l’hàbit de la lectura a les comunitats apartades i vulnerables. A Los Patios ( Colombia).
Bibliocarro : una de les idees aportada per la Biblioteca Lourdes Fraguas del I.E.S. Miralbueno, al II Congreso de Innovación Educativa va ser aquest Bibliocarro.
Bibliocavall: Kuda pustaka en indonesi, traduït: cavall biblioteca, és un intent d’estendre les bones lectures i l’espectacle usant cavalls o vagó per a les persones necessitades, especialment els nens.A Cikarang-Bekasi (Indonèsia).
Bibliocicletta: Portar llibres i educació a qualsevol racó d´Itàlia és el propòsit de Bibliocicletta, un petit remolc fàcil d´adaptar-se a qualsevol bicicleta i capaç de convertir-la en una autèntica biblioteca sobre rodes.
Bibliocleta: una bibliotecària, la Miriam, porta llibres amb la bicicleta a persones confinades, a Villanúa ( Pirineo aragonés).
Biblioteca José Vasconcelos
Bibliocombi: un professor altruista promou la lectura en una “Bibliocombi”. A San Luis Acatlán (México).
Bibliocotxe: nom que, en una ‘tuitada’, li dona Fernando Báez ( @CuentaBaez )a un Bookmobile dels EEUU. Escriu: “ Bibliocoche en Washington County, 1912”. (05/09/2017)
Biblioteques Escolars de Catalunya. El Programa de biblioteques escolars de Catalunya s’inicia el curs 2004-2005 amb el nom de Programa biblioteca escolar “puntedu” dins del marc dels Programes d’Innovació Educativa amb l’objectiu de potenciar la biblioteca escolar dels centres educatius de Catalunya.
La biblioteca escolar és un espai de convivència educatiu i dinàmic, integrat en la vida quotidiana d’una escola. El servei s’adreça als membres d’una comunitat educativa: alumnes, professorat i personal rellevant en el desenvolupament del projecte educatiu del centre per al desenvolupament curricular.
Biblioelefant: el alguns poblets de Laos arriben els llibres mitjançant elefants, com aquest anomenat Boom Boom i que pertany a un projecte anomenat Big Brother Mouse. Boom Boom significa Llibre en laosià.
Biblioteconomia i Ciències de la Informació (LIS) són dues disciplines interconnectades que s’ocupen de l’organització, l’accés, la recollida i la regulació de la informació, tant en forma física com digital.
Biblioexprés:Cultura de l’ Ajuntament de Santa Cruz de Tenerife ha programat el calendari de visites del servei d’extensió bibliotecària BiblioExpres, que la próxima setmana estarà pere Anaga i Ofra-Costa Sur.
Biblioteca Universitat de Princeton , La biblioteca de la Universitat de Princeton és el principal sistema de biblioteques de la Universitat de Princeton. Amb fons de més de 7 milions de llibres, 6 milions de microformes i 48.000 peus lineals de manuscrits, es troba entre les biblioteques més grans del món pel nombre de volums.
Bibliofurgo: vehicle que recorrerà cinc barris de Santander en el mes d’agost, per promoure activitats d’animació a la lectura dirigides al públic infantil d’entre 6 i 12 anys.
Biblioghetto: és una iniciativa que porta quinze anys arribant a les cantonades de l’orient de la ciutat de Cali. Es va iniciar en un barri perillós quan Gustavo Gutiérrez va decidir treure els llibres al carrer perquè els més petits tinguessin una experiència amb la lectura i l’escriptura. Una biblioteca mòbil, una aposta creativa, que té llibres amb ales perquè aquests volen d’una cantonada a una altra per a convertir la lectura en el centre de la comunitat.
Biblioguagua: La biblioteca mòbil fomentará l’hàbit de la lectura a Miramar, Chamberí, El Tablero, Santa María del Mar y La Gallega ( Santa Cruz de Tenerife).
La biblioteca Collserola-Josep Miracle és una de les pioneres a oferir llavors en préstec als seus usuaris amb l’objectiu de multiplicar les varietats autòctones i evitar que es perdin. La biblioteca de llavors neix d’una visita a una biblioteca d’Estrasburg on, en un calaix a l’abast dels usuaris, al costat de llibres de coneixements sobre horticultura, hi tenien llavors que les persones interessades podien agafar lliurement.
Consorci de Serveis Universitàries de Catalunya (CSUC) : ‘Es una entitat de dret públic que agrupa deu universitats catalanes, tant públiques com privades. Té com a missió de millorar la cooperació i la coordinació en la gestió.]Neix el desembre del 2013 amb la fusió del Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya (CESCA) i el Consorci de Biblioteques Universitàries de Catalunya (CBUC).
Bibliomar, biblioteca de l’estiu a la platja del Cabanyal-Malvarrosa
Biblioteques escolars de baixada: Només el 58% dels centres públics catalans disposen d’una biblioteca escolar. Són un 19% menys que en 2015 i, en els centres que encara en tenen, les hores d’obertura han disminuït un 6%. Llegit a Social.cat. El diari digital de l’acció social a Catalunya, del dia 13 de novembre del 2023.
Bibliomigra, caravanes petites i acolorides carregats de llibres, revistes i diaris en l’idioma original (més de 20) que a partir de 2005 van pels barris de Torí
Biblioteca Teològica de Cesarea Marítima. De finals del segle III dC. Obra de Luyken
Què, qui, com de la biblioteca: La posada en marxa de la biblioteca en un centre educatiu: Grup de Treball de Biblioteques Escolars del COBDC està format per persones que treballen a biblioteca pública i biblioteca escolar. La gran majoria dels membres del grup són titulades en Biblioteconomia i Documentació, tot i que també hi trobem altres perfils.
Nens esperant per entrar a la biblioteca commemorativa del comtat de Prince George, Maryland, el 1951
Bibliomòbils: Recomano l’article del vlok La piedra de Sísifo, on hi ha més de 80 imatges sobre biblioteques en cotxes, busos, carros, etc., de tot el món. La imatge de dalt i les cinc següents en sóm un exemple.
La biblioteca mòbil de Cincinnati, aproximadament l’any 1927.
Basat en el xassís d’un Fiat 615, aquest vehicle va servir de biblioteca mòbil i vehicle promocional de l’editorial Edizioni Labor, a Milà, el 1953.
La primera biblioteca mòbil dels Estats Units va fer servir aquest carro tirat per cavalls des de 1905 per prestar llibres de la biblioteca pública del comtat de Washington a les àrees rurals de Maryland. El carro, una combinació de vehicle de repartiment i de venedors ambulants, va funcionar fins al 1910.
Biblioteques increïbles: en el vlok Medium es poden veure unes poques llibreries increïbles. Arma d’Instrucció Masiva: La idea va ser d’un argentí, Raul Lemesoff, que va intervenir un Ford Falcon model 1979 i va aconseguir crear una biblioteca amb forma de tanc però carregada de llibres que distribueix de manera gratuïta.
William Morris‘s Study, Kelmscott Manor, Kelmscott, Oxfordshire, 1901
Biblioteca-Museo: l’antiga Biblioteca del Convent de la Recoleta Dominica ( Chile ), ara Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica, afegeix a les seves funcions la de Museu, adoptant el concepte de Biblioteca-Museo.
BiblioMoto: Projecte cultural dut a terme per Heber Ocaña, per fomentar la lectura entre els nens de la zona de Huarmey (Perú). Primer duien una mena moto-tricicle i ara, gràcies a una donació de l’Oficina Nacional de Gobierno Interior, tenen una bibliomoto que es quasi una biblioteca rodant, amb una prestatgeria i 870 llibres; i també porta 10petites taules i 20 cadires.
Biblio-Moto: la biblioteca mòbil que fascina els nens dels carrers de Ouagadougou (Burkina Faso ).
Bibliotecàries a cavall: Les bibliotecàries a cavall van portar els llibres als indrets més recòndits de la serralada dels Apalatxes i van despertar l’amor per la lectura entre la seva població. Entre 1935 i 1943, una part de les muntanyes dels Apalatxes, als Estats Units, es va omplir de llibres. El mèrit va ser d’un grup de dones que el govern del president Roosevelt va contractar per fer de bibliotecàries a cavall. Sobre les seves muntures, i suportant la neu, la pluja o un sol abrusador, van recórrer incansablement camins mal traçats fins als llogarets i les cabanes més inaccessibles. Quan marxaven d’un lloc, els muntanyesos els acomiadaven amb mateixa frase: «Si us plau, no se n’oblidi! Porti’m un llibre!». I és que els llibres, en aquells indrets remots on la vida era molt dura, es van convertir en preciosos objectes que els van donar la possibilitat de compartir una cosa nova, diferent, bonica. Els llibres van ser també portes, finestres, viatges a nous territoris, aliment per continuar enfrontant les dificultats del dia a dia ( Sinopsis del llibre). Bibliotecàries a cavall de Concha Pasamar ( text i il·lustracions), Editorial A fin de cuentos, Bilbao, 2022.
Biblioteca del Congrés, Washington
Bibliotejo: es el nom del bibliobús d’Emília Curiel i Luis Markina que «dinamitza la vall» amb les seves més de 2.000 llibres des de l’enclavament rural de Gallejones de Zamanzas, en Les Merindades de Burgos.
Biblioteques Populars Catalanes. Interessant article: “La Xarxa de Biblioteques 1915-2004: una història que mita al futur” de Carme Mayol i Núria Ventura (col.) a la revista bid, núm. 14 de juny del 2005.
Boston Atheneum, és una de les biblioteques independents més antigues dels Estats Units. També és una de les diverses biblioteques de membres, per a les quals els clients paguen una quota de subscripció anual per utilitzar els serveis de l’Athenaeum.
BITECA. La BIbliografia de TExtos antics CAtalans, valencians i balears (BITECA) va néixer a la dècada dels vuitanta del s. XX com un projecte associat a la Bibliography of Old Spanish Texts (BOOST), continuada avui com Bibliografía Española de Textos Antiguos (BETA). El 1984 B. J. Concheff publicà la Bibliography of Old Catalan Texts (Madison: Hispanic Seminary of Medieval Studies), projecte reprès el 1989 per V. Beltran i G. Avenoza coordinadors, juntament amb L. Soriano, de l’equip que actualment duu endavant el projecte BITECA.
Bibliovana: és la nova aventura de cocreació de l’Escola Castellum. Com que ens quedavem sense biblioteca, hem decidit no renunciar a aquest espai que considerem tan important per a l’educació dels nostres fills i cocrear-lo. Utilitzant una caravana de camping, habilitada com a biblioteca.
Biblionevera: a Christchurch (New Zealand), desprès d’un terratrèmol, la gent ha iniciat nous projectes comunitaris i amb idees innovadores, han creat espais de lectura amb llibres compartits, emmagatzemats en neveres velles apareixent per tota la ciutat.
Digital Bodleian. Digital Bodleian fa que parts de les extraordinàries col·leccions de la biblioteca de Bodleian s’obrin a una gran varietat d’usuaris d’arreu del món per a l’aprenentatge, l’ensenyament i la recerca.
Hathi Trust Digital Library. Els primers dies de la digitalització massiva van portar les 12 universitats del Comitè de Cooperació Institucional (ara coneguda com la Big Ten Academic Alliance) i les 11 biblioteques de la Universitat de Califòrnia a formar una associació el 2008. Aquesta col·laboració es va fundar per garantir que aquells les col·leccions digitalitzades, i les biblioteques que les gestionen, segueixen sent fortes i serveixen per a l’estudi del futur. El nostre abast ara inclou membres de fora dels Estats Units. Actualment hi ha més de 18 milions d’articles digitalitzats disponibles i la nostra missió d’ampliar el registre col·lectiu del coneixement humà està en constant evolució.
Biblioplaya: L’Ajuntament de Breña Baja, de la mà de la Biblioteca Pública Municipal Mauro Fernández Santos, posa en marxa la Biblioplatja durant tot el mes d’agost, ubicada la Platja dels Cancajos (a La Palma- Canarias).
The New York Public Library Digital Collections: La plataforma de col·leccions digitals de la Biblioteca Pública de Nova York (NYPL) és el portal principal per interactuar amb les nostres col·leccions digitalitzades i les seves descripcions, més de 922.495 articles. Tot i que aquesta és una petita part del fons global de la Biblioteca, és representativa de la diversitat de les nostres grans col·leccions: des de llibres a vídeos, mapes a manuscrits, il·lustracions a fotos i molt més. La plataforma de Col·leccions digitals conté contingut que pot ser nociu o difícil de visualitzar. Recollim materials de moltes cultures i èpoques per preservar i posar a disposició el registre històric. Com a resultat, alguns dels materials presentats aquí poden reflectir opinions i opinions obsoletes, esbiaixades, ofensives i possiblement violentes a causa de la intolerància sistèmica generalitzada. A més, algunes divisions de la Biblioteca recullen i conserven materials relatius a esdeveniments violents o gràfics que es conserven pel seu significat històric.
BiblioRoulotte: ubicada actualment a l’espai exterior del Centre Cívic d’Es Capdellà. On es pot trobar una selecció de 300 volums, aprox., dirigits al públic adult, jove i infantil, compost sobretot de novetats d’obres literàries i de coneixements.
Internet archive, ofereix més de 20.000.000 de llibres i textos que es poden descarregar gratuïtament. També hi ha una col·lecció de 2,3 milions de llibres electrònics moderns que pot ser manllevat per qualsevol que tingui un compte gratuït d’archive.org.
Biblioteatre: a Xangai: un edifici en forma de balena és el primer biblioteatre del món L’edifici anomenat ‘The Blue Whale’, dissenyat per l’estudi Open, compta amb una innovadora biblioteca que comparteix espais amb dos teatres.
Bibliorecreo: és una biblioteca on el principal servei és el prèstec a domicili. La infraestructura consta, en una primera etapa, del bibliobús de la CCE i una sala de lectura amb capacitat per a 40 nens, ben adequada per el seu funcionament. A Quito.
Biblio Tap-Tap: Projecte de biblioteques mòbils a Haití, gràcies a la ONG Bibliothèques sans Frontières. La Biblio tap-tap és una biblioteca mòbil, muntada en una furgoneta pintada de colors, amb unes grans portes que en obrir-se mostren les seves prestatgeries plenes de llibres per a tots, adults i nens, escrits en criollo haitiano i en francès. Pren el seu nom dels taxis compartits a Haití; d’altra banda, un medi de transport molt usat en els països d’ América Central i Sudamèrica.
Bibliotecavirtual: La Xarxa de Biblioteques Municipals està formada per més de 200 biblioteques i 9 bibliobusos que treballen de forma coordinada i amb uns mateixos estàndards de serveis i de qualitat perquè tots els ciutadans de la província de Barcelona tinguin un accés igualitari a la cultura.
Biblio[tech]: és un projecte de transformació de les biblioteques escolars cap a espais contemporanis i vibrants, on el foment del gust per la lectura convergeixi amb el desenvolupament d’aprenentatges i noves alfabetitzacions digitals i mediàtiques.
Europeana. Descobreix el patrimoni cultural digital europeu. Busca, guarda i comparteix art, llibres, pel·lícules i música de milers d’institucions culturals.
RACO (Revistes Catalanes amb Accés Obert) és un repositori cooperatiu des del qual es poden consultar, en accés obert, els articles a text complet de revistes científiques, culturals i erudites catalanes amb la principal finalitat d’augmentar-ne la visibilitat. Per a més informació, podeu consultar els criteris d’inclusió de les revistes al repositori i les modalitats de participació existents.
Biblioteca Beinecke de llibres rars i manuscrits, Universitat de Yale, Connecticut, USA.
RBSM: Benvingut al lloc web oficial de la Secció de Llibres i Manuscrits Rars (RBMS) de l’Associació de Biblioteques d’Universitats i Recerca (ACRL), una divisió de l’Associació Americana de Biblioteques (ALA). RBMS s’esforça per representar i promoure els interessos dels bibliotecaris que treballen amb llibres rars, manuscrits i altres tipus de col·leccions especials.
WORLDCAT: WorldCat.org és un recurs per localitzar materials únics i fiables que sovint no podeu trobar enlloc excepte en una biblioteca. En connectar milers de col·leccions de biblioteques en un sol lloc, WorldCat.org us facilita la navegació per les biblioteques del món des d’un quadre de cerca.
Biblioteca de la Universitat al-Qarawiyyīn a Fez, estat actual. Fundada l¡any 859 por Fāṭima al-Fihrī i feta per l’arquitecta fue la marroquí Aziza Chaou
Biblioteca de la catedral de Wells (Somerset, UK). En el vlok Bibliotecas del mundo de WordPress on trobareu un Mapa de Biblioteques de tot el món, val molt la pena una ullada. Es poden veure per Antiguitat, Països, Estils, Nacionals. De Barcelona n’hi ha 16-17, amb moltes imatges.
Biblioteca Agrupación de Mujeres Libres de Sans. Balcó de l’Agrupación de Mujeres Libres de Sants – Biblioteca popular. Edifici situat a la Carretera de Sants.
Biblioteques de Secundària: Rosa Sensat. Grup de treball : Som un grup de docents i bibliotecàries d’institut interessades a compartir experiències, pràctiques i coneixements sobre la biblioteca d’un centre de secundària per tal d’impulsar el pla de lectura del centre, tal com queda recollit al nou currículum, des de la biblioteca.
Museo Picture Book a Iwaki, Japó. El Museu dels Llibres Il·lustrats, també conegut com a Biblioteca de Llibres Il·lustrats, es troba a la ciutat d’Iwaki, a la prefectura de Fukushima al Japó. L’any 2005, l’arquitecte japonès Tadao Ando va dissenyar aquesta biblioteca especial de propietat privada principalment per atendre tres centres preescolars.
Sala Via Crucis a la Biblioteca de Catalunya, el que hauria de ser el Museu del llibre que Frederic Marès va pactar amb la BC, però que ha quedat en quatre llibres i demanar hora per veurel’s.
Una família bogotana, que es va traslladar a la zona rural, va veure les dificultats educatives i van convertir el seu Renault 4 blanc en una biblioteca ambulant. També li diuen ‘Bibliocarro’.
Little Free Library, Nueva York, EUA: A Green Oasis Community Garden hi ha Little Free Library, un petit tanc groc on les persones poden acostar-se i buscar llibres i fer intercanvis. No els sembla genial aquesta idea? L’estructura es va construir a partir d’un dipòsit de plàstic cap per avall amb suports de fusta. Les perforacions del voltant del tanc permeten als visitants fer una ullada, passar per sota i descobrir la col·lecció de llibres sense deixar de tenir una connexió amb l’exterior.
Aladí: És el catàleg col·lectiu de la Xarxa de Biblioteques Municipals de la província de Barcelona. Aplega i permet identificar tota la informació documental que es troba a les 233 biblioteques i 12 bibliobusos de la Xarxa (dades a 30 de setembre de 2023).
“L’any passat, les vint parades -deu per costat- de llibres, del Portal de Santa Mònica van complir mig segle de la seva instal·lació. No creiem que ningú, o gairebé ningú, es cuidés de recordar aquesta modesta, però simpàtica efemèrides ciutadana. Algunes d’aquestes parades -sempre s’escriu «en trànsit de desaparèixer» – la usufructuen autèntics amants del bon llibre, gent de moral purificada, que abans es deixarien tallar una mà que vendre un llibre obscè i pornogràfic.
A un d’aquests coneixedors del llibre vell –d’ocasió- li hem preguntat pels orígens d’aquestes parades, que pesen ja sobre les seves febles teulades d’uralita – abans eren de zinc- mig segle de vida.
-Començarem per l’any 1902. Si ens remuntéssim a dates més antigues hauríem d’escriure un llibre perquè crec que des dels dies de Gutenberg -i perdoni la irreverència-Barcelona ja caminava ficada en això de la compra i venda de llibres d’ocasió , vells, rars i curiosos.
Venda de llibres vells a Santa Madrona
-El 1902 …
-Sí, és clar: el 1902 es va organitzar una fira extraordinària al carrer de Corts, entre el passeig de Gràcia i el de Sant Joan. Tots els llibreters van voler lluir-se – «quedar Bé» – i van exposar el millor que tenien. Allò va constituir una veritable festa major per als nostres bibliòfils.
Després d’aquesta fira, i al veure que el negoci podria realitzar-se tots els dies, els llibreters van acordar instal·lar-se en un lloc permanent, i després de buscar un lloc cèntric i convenient al seu comerç, l’Ajuntament, amb motiu de les festes de la Mercè d’aquell any de gràcia, va accedir a que s’instal·lessin aquí on em veuen vostès ara, al “Portal de Santa Madrona“.
-Són els mateixos barracons?
-Idèntics. Es mantenen en peu gràcies als llibres de l’interior, que apuntalen les seves febles parets de fusta. La mercaderia ens sosté.
-Els veig en plena decadència. A què es deu?
-Deixo de banda la socorreguda resposta que no es llegeix o es llegeix poc. Els factors de la decadència que en realitat existeixen es deuen al fet que el barri ha canviat. Ara és més «barri xinès» que mai. Han desertat els parroquians al desaparèixer les casernes, les Empreses duaneres que aquí abundaven, al produir-se, en fi, el fenomen de la ciutat emigrant cap a la part alta i abandonant comerços i empreses els llocs clàssics, castissos i tradicionals de la urbs.
-Però vostès tenen història …
-Història, sí, senyor, història i historieta. Per aquest lloc han passat diverses generacions de llibreters, que després han ampliat el negoci i han obert establiments -i aquest és un altre dels motius de la nostra actual decadència- en altres llocs de la capital. Durant molts anys aquest lloc va constituir el punt de reunió de bibliòfils i literats. Es detenia la majoria d’ells a la parada d’en Medina. Entre els contertulians recordo al senyor Ramon Miquel y Planas, com bibliòfil-escriptor, don Pío Baroja, com a escriptor-bibliòfil. Acudien a la tertúlia dos generals. L’un tenia la millor col·lecció d’obres sobre Rabelais; l’altre la més important sèrie de llibres de cuina coneguda a Espanya. Aquí també es deixava caure -la frase en aquest cas és exacta – el bohemi José María Codolosa. L’home va arribar a establir-se en una portalada del carrer de l’Hospital. Com la seva clientela era escassa i el que és pitjor encara , molt pobre, Codolosa -poeta satíric- va col·locar un rètol a la porta de l’escala amb aquests versos:
«El propietari d’aquest portal
fa un negoci segur
compra els llibres a dur
i després els ven a real.
Què tal !. ‘ »
-Per fi els traslladen a vostès de Santa Mònica?
-Fa molts anys que ens diuen que van a canviar-nos de lloc; encara dedueixo que no ho hauran trobat.
-Quin lloc triaria vostè?
El llibreter arronsa les espatlles, i una mica descoratjat i sense gaire convicció replica:
-La Plaça de Medinaceli, la de Castella, la de Madrid o, millor encara, davant de l’Hospital Clínic, allà on s’eixampla el carrer de Casanovas.
-Què demanen aquí els compradors?
-Molt llibre de text. Diccionaris i gramàtiques per aprendre idiomes estrangers. A la gent, encara que de vegades no arribi a semblar-ho, li agrada estudiar.
-Novel·les?
-Estrangers. Premis literaris nacionals … i tres autors: Baroja, Galdós i Blasco Ibáñez. En això el públic segueix sent molt tradicional.
-¿Organitzen aquest any novament la Fira del Llibre d’ocasió, davant de la Universitat, en els dies de les festes de la Mercè?
– A l’ igual que l’any passat. «Pararem» ja el dia 20 i aquest cop tots amb els millors llibres que tinguem. L’hi asseguro.
Article: “Llibres al carrer. Efemèrides sense commemorar “, Destino, 12 set 1953.
“ Fugint de la pluja, em refugio sota la coberta de la Fira del Llibre d’Ocasió.
-Aquí estaràs bé – em saluda Àngel Millà -. El sostre ens costa setanta mil pessetes, però són ben aprofitades.
Millà és un dels llibreters de vell amb major solera. El seu avi, Melcior, va ser prestidigitador i llibreter; el seu pare, Lluís, autor teatral i llibreter … Àngel té també la mania de l’escriptura, manifestada entre altres coses, en un llibret on recull la silueta dels llibreters i bibliòfils barcelonins del passat segle XIX.
-Ingressem diners, sí; però aquí a la plaça de la Universitat patim molt – es lamenta Emili Eroles, un altre venedor de llibres amb personalitat, ja que és autor d’una col·lecció d’anècdotes professionals -. L’únic que la gaudeix de debò és Millà, ja que porta les fires a la sang.
A la tertúlia s’ha unit Antonio Monràs, amb la seva pipa oriental, la seva calba i el seu bigoti de foca. I Millà recorda succeïts de quan la fira de llibres vells s’instal·lava a la mateixa plaça de la Universitat, però a la vorera del “alma mater”.
-¡Bufava un vent de deu mil diables, que se’ns portava les paradetes! I el vell Dubá semblava el capità d’un veler capejant el temporal. Cridava: “Arria!”; cinc minuts després: “Issa!”
L’anècdota porta a Eroles a evocar una altra fira a l’aire lliure, a la Rambla, on en plena tempesta, quan un llibreter recollia apressadament les andrònimes, se li va ocórrer a un comprador demanar-li si tenia Els nàufregs, de Prudenci Bertrana.
Què no et demana la gent? En aquesta mateixa fira d’ara, un cavaller que portava a la mà, embolicada, una barra de pa, va demanar: “No tan sols de pa viu l’home”, prenent per títol d’un llibre la llegenda que figura en el cartell anunciador de la Fira dibuixat per Roca.
-La confusió és ja graciosa de si, però feta per un individu que porta un pa a la mà, resulta grotesca.
Entre realitats i bromes, Millà, Eroles i Monràs, llibreters castissos, parlen de la necessitat que Barcelona disposi d’una fira permanent del llibre vell. Els barracons de Santa Madrona resulten un anacronisme ja insostenible.
Mercat de llibres vells a Santa Madrona
-Ara bé, on instal·lar-la? – es pregunten tots tres.
La plaça de la Universitat, com la Fira de la Mercè demostra, és un punt estratègic, un lloc de primer ordre. Vendre permanentment llibres vells allà, és un bell somni.
Els llibreters de vell somien sempre. Millà em mena al seu lloc, per mostrar-me, misteriosament, una pintura que ha comprat aquesta mateixa matí als drapaires de les Glòries.
-Un Urgell – afirma -, un dels comptats Urgells que no són de tema fúnebre.
Diu que l’hi han donat per cinc duros. Realment, és home de fires.
Article: “Conferència de les tres pipes, sota el sostre dels llibres d’ocasió i la vista al futur“, Sempronio, Destino, 1959.
XQ XQ XQ XQ XQ XQ XQ
“Para el libro de ocasión, toda ocasión es buena. En Barcelona hay miles de buscadores de hallazgos librescos, de gentes que gustan de revolver volúmenes tras el descubrimiento feliz que pondrà en sus manos ávidas trémolos de emoción. El gremio de libreros de viejo es importante en la Ciudad. Y es ilustre su condición. Cuenta con muchos eruditor el gremio. Hombres que aman el libro, que lo guardan y cuidan con infinito respeto, con honda y grave veneración. Recogen y catalogan ejemplares raros y curiosos; rastrean en su historia secreta, perquisan en sus buenas y malas andanzas, siguen sus avatares. Y nos lo ofrecen con un punto de emoción que quiere hallar íntima correspondencia, pues si no comprueba en el cliente la misma valoración ilusionada, el comerciante se resistirà a entregar tesoros que son orgulla y prez de su honrado negocio, negocio en cosas espirituales que no deben ser tocadas sin poner en el trato aquella delicada espiritualidad que salve de profanación y simonía las legítimas transacciones comerciales, pues si el libro se ofrece con respeto y se recibe con amor para todos será honroso el provecho.
Barcelona tiene muchas y buenas librerías de lance para lances de la poesía y el saber. Hay calles dilectas para el bibliófilo. Archs, Tallers, Aribau, Muntaner, Canuda, de la Paja… Muchas generaciones de curiosos lectores compraron sus primeros libros de recreación literaria en la viejas barracas de Santa Madrona, que hubiesen sido gratas a Anatolio France y a Menéndez y Pelayo, como lo fueron para Pío Baroja y Azorín.
Allí acudieron los chicos del Instituto para buscar en los libros de imaginación alivio y descanso de los libros de texto. Luego, el mercado dominical de San Antonio, donde coinciden ricos y pobres, el que ansía saber y el que se conforma con pasatiempos y en donde no faltan la pareja de novios que tiene espacio para la cultura en el paseo mañanero y sentimental, ni el buen padre de familia que lleva, ilusionado, a sus hijos para aprender en ellos su mismo inextinguible amor al libro y su misma insaciable curiosidad intelectual.
Con motivo de las Fiestas de la Merced, celebróse, en la plaza de la Universidad, la III Feria del Libro de Ocasión. Libros, no por humildes, menos insignes, frente al gran centro de cultura que alberga, muy doctoralmente, doctos libros; tenderetes sencillos bajo una lona de entoldado ferial mostrando su fragilidad ante la recia fábrica universitaria. Ni un incunable. Mas ¿ cuántas posibilidades de un hallazgo feliz? Los que sólo compran libros nuevos no conocen esa sabrosa y dulce emoción del hallazgo ocasional e insospechado, ese placer maravilloso de la sorpresa, esa gozosa alegría de descubrir, de pronto, lo que hemos estabo buscando años y años. ¡Libros de lance! Lance es la palabra que se relaciona con la pesca, con la aventura, con el juego, con la vida heroica y azarosa, con todo lo que da un poco de encanto y de emoción a la existencia humana.
Un hallazgo, y aunque sólo sea el placer de encontrar lo que será recreo para nuestro espíritu, bien justifica la visita a esta Feria del Libro.
Article: “Glosa a la feria del libro de ocasión”, Luis Marsillach, Gaseta Municipal de Barcelona, setembre de 1954.
A Barcelona teníem un Museu del Llibre i les Arts gràfiques, però ja no existeix. Sembla que moltes coses estan guardades en alguns llocs (?), algunes deixades a altres museus i altres ves a saber on paren. Crec que a la dita Ciutat de la Literatura li caldria tornar a tenir un museu d’aquesta mena, però de moment ningú en vol saber res. A qui en poso uns quants de tot el món perquè pugueu gaudir del que tenen, del que fan i del que ensenyen a petits i grans, i si aneu de vacances i us interessen els podeu visitar. No hi són tots, però, de moment, per anar fent crec que ja són prou. A Twitter en poso un cada dia des de fa temps, però crec que d’aquesta manera si algú en té ganes es pot baixar un llistat o tenir-lo guardat tot complet per consultar-lo.
“Segons alguns inventaris exhumats pel savi arqueòleg Mn. Josep Gudiol, ja a principis del segle XV foren gravades a Catalunya diverses estampes, en qual cosa dóna a entendre que fou entre nosaltres on primer es manifestà aquesta mena de gravat; el procediment emprat pel gravador o gravadors que les feren resta inconegut; però com que se sap que fra Francesc Domènech, qui gravà en 1488 una Verge del Rosari i un Sant Antoni, ho feu a l’aiguafort, és de creure que els primers desconeguts gravadors catalans també feren sos gravats a l’aiguafort, que és el procediment més fàcil.
Al Museu de Berlín es conserven el rei, cavall i sota d’oros, corresponents a unes cartes catalanes de darrers del segle XV. El rei figura amb un oro en la mà que representa un segell de cera semblant als que usaven els reis de la monarquia catalano-aragonesa; les altres figures representen escuts de Catalunya dintre un rombe coronat amb la llegenda Valénsia. Sembla que a poc d’haver-se descobert la impremta, s’instal·laren a Barcelona impressors alemanys que es dedicaren a publicar llibres i a gravar amb cisell sobre planxes de coure.
Un gravador valencià, Francesc Ribalta, firmà un Sacrifici d’Isaac a últims del segle XVI; i són també de 1606 i 1608 uns gravats de Diego Astor, deixeble del Greco, reproduint algunes obres d’aquest pintor genial.
En el segle XVIII hi ha en varis indrets de Catalunya gravadors d’ofici, els quals, degut a l’ncrement que han anat prenent els gravats al boix, es dediquen pacienment a fer-los per a les estampes, per als goigs i per a la il·lustració de devocionaris i d’altres llibres. Entre aquests gravadors, que els podríem nomenar de comarca, hi ha Antoni Sabater, a Ripoll; Josep Pey, a Olot; Vicens Victòria, a Dènia i Pere Pascual, a Barcelona, aquest amb tals especials condicions, que la Junta de Comerç de la ciutat comtal el subvencionà per a que aprengués amb el cèlebre gravador Dupuy, de París.
A mitjans del segle XVIII l’Acadèmia de Sant Carles va instituir a València l’ensenyament del gravat i, com a deixebles dels mestres d’aquest temps, sortiren després un estol de bons gravadors, entre ells Francesc Montaner, E. Boix, E. Monfort, J.S. Fabregat, M. Brandi ( gravador d’una remarcable perfecció) i el valencià Antoni Vàzquez.
A últims del segle XVIII, hi hagué molta activitat entre els editors, que publicaven generalment les obres il·lustrades amb gravats. Navarro, Peleguer, Dordal, Gascó i d’altres, col·laboraren en la primera edició de la Bíblia traduïda pel P. Scío, il·lustrada amb 200 làmines i publicada per primera vegada a València per J. i T. d’Orga, en 1791.
Los bibliófilos de Marià Fortuny
Entre els aiguafortistes sobresortiren Baye a Madrid i Tramulles a Barcelona. Pot considerar-se tambe com a tal el formidable Goya; i més darrerament, també el reusenc Marià Fortuny, que resultà digna de parió del gran pintor aragonès.
Paral·lelament a aquests mestres hi hagué a Catalunya molts aficionats, el mateix en l’art de gravar el boix que en l’aiguafort.
En el primer, alguns impressors es feien, per pura afició, les imatges dels goigs que imprimien, els culs de llàntia, els gerros decoratius, inclús petites vinyetes.
Per això parlem d’aquesta manifestació del gravat que tingué a Catalunya molt caràcter d’art popular, i no parlem dels gravadors litògrafs, car l’art de la litografia esdevingué, a partir dels seus primers temps, un ver ofici. No és possible en ell el dilettantisme, que és el que fa l’aficionat i el que dóna caràcter popular en moltes arts.
Seria altament lloable aplegar, en un Museu o sala especial, les belles mostres del gravat a Catalunya. Això serviria per a establir els fonaments de la història de les arts gràfiques a les nostres comarques, i segurament per a esbrinar bé el procés de la imatgeria gràfica a Catalunya. El resultat fóra, probablement, la certesa de qué en aquest art ens pertoca un lloc ben preeminent entre tots els pobles d’Europa; el mateix per la prioritat amb que aquí es publicaren estampes i goigs, que per la perfecció amb qué s’arribaren a estampar.
“El gravat” a Art Popular i de la Llar a Catalunya, Joaquim Pla Cargol, Dalmau Carles, Pla, S.A. –Editors, Girona, MCMXXXI.
XQ XQ XQ XQ XQ XQ XQ
“ Todoslos años, por el mes de Septiembre, los transeuntes madrileños ven alzarse alte las verjas del Jardín Botánico, unos inmundos barracones de madera, sin pintar ni cubrir de tela alguna, que, al ocaso, cuando el azul del cielo se descompone en fastuosas gamas, son una nota sórdida entre la pulvurencia dorada del ambiente, bajo las copas de los árboles, que empiezan a teñirse con los oros de otoño. A pesar de su aspecto mísero, esos recintos están muy concurridos por personas de todas las categorías sociales, desde el hombre de mundo bien portado, hasta el humilde obrero inteligente; porque, eso sí, para frecuentar tales barracones hace falta, por lo pronto, que el individuo no sea analfabeto y, luego, que no se halle desprovisto de cualquier inquietud cultural. Creo habréis comprendido que se trata de la feria de los libros viejos.
¡Los libros viejos!… Hay en ellos un encanto agridulce que es el encanto de lo desconocido, puesto que han pasado por otras manos antes que por las nuestras y han conmovido antes que a las nuestras a otras almas; tienen para nosotros la atracción de mujeres que se nos entregaran después de haber amado y de cuyas historias anteriores nada supiéramos jamás, acicate perverso de la imaginación. Las librerías de nuevo no nos pueden sorprender, porque, al entrar en ellas, vamos buscando ya una obra determinada que se encuentra o se debe encontrar allí – ¡ay!, no siempre se encuentra, no siempre están muy bien surtidos los libreros españoles -; pero esos puestos o tenduchos donde, sobre montones polvorientos, se amontonan los libros usados, nos reservan deleites indecibles. Allá no vamos a buscar nada, pues bastaría que persiguiéramos un título definido para que, por lo mismo, no se encontrara allá, y vamos a buscarlo todo. ¿Cuántas sorpresas gratas hemos recibido en esos paraísos de lance! Un día, es el libro que anhelábamos hacía años, que incluso habíamos encargado al Extranjero, por no existir aquí, y que tampoco se nos había servido por estar agotado; otra vez, es un ejemplar roñoso de una obra antigua, anotado preciosamente por un sutil comentarista anónimo; cuando menos lo esperamos, es un volumen nuestro dedicado a un amigo y vendido por él sin arrancar , siquiera, la dedicatoria, lo cual puede ilustrarnos mucho acerca de su amistad y de la admiración que siente por nosotros.
Anatole France, que es un formidable bouquineur, ha escrito en su Pierre Noziere páginas deliciosas acerca de los célebres puestos y tiendas de bouquins del Pont-Neuf parisiense y sus alrededores. Y es que los establecimientos de esa clase constituyen un verdadero acervo de emociones para quien sabe extraer lo que de inefable encierran las pequeñeces de la vida. ¿Suele ser tan asequible lo inefable y logra uno emocionarse a tan poca costa!
Entre la heterogénea clientela del librero de viejo no predominan los literatos, como a primera vista pudiera presumirse. Esto tiene, hasta cierto punto nada más, explicación: muchos profesionales no disponen de tiempo para invertirlo en esa tarea de rebusca, que no es fácil ni corta; otros desdeñan, claro está que injustamente, el libro usado y no lo compran sino nuevo; otros, la mayoría, no lo compran ni nuevo ni usado, porque no quieren parecerse al benaventiano príncipe, y aseguran que “leen en la vida”, aunque hacen sospechar que no leen en ninguna parte y que, además, viven lo mismo que dentro de un baúl; otros, en fin, tampoco compran libros usados ni nuevos, pero, en cambio, venden los que se les regalan, cosa que no deja de ser una compensación.
De los escasos escritores españoles que compran con frecuencia volúmenes de lance, Baroja y Azorín se cuentan entre los más significados. Nuestros chamarileros de la librería los conocen muy bien y los adoran, porque ninguno de ambos regatean nunca. Y ved cómo, por ello, se pierden ambos el mayor placer de la bouquinerie, el placer de pagar cincuenta céntimos por el libro que, nuevo, vale diez pesetas o más, y por el que nos pedía cuatro el librero, que acababa de adquirirlo en dos perros gordos. A veces se queda uno así con una obra que no ha de leer y que no sirve para nada; pero resulta tan barata, que no se va a dejar para otro semejante ganga pudiendo aprovecharse de ella.
Article: “El encanto de los libros viejos” de Germán Gómez de la Mata, a La Esfera: ilustración mundial, núm. 302, Madrid, ocubre de 1919.
BiblioCAN: Des del 1970, la Secretaria General de la CAN compta amb una biblioteca especialitzada en temes relacionats amb el procés d’integració andí.
Bibliocoop: Biblioteca cooperativa i directori on trobaràs tots els materials necessaris per enfortir la filosofia cooperativa, ja sigui per a fins personals, professionals o institucionals. Blog del cooperativisme en diversos països sud-americans.
Biblioeuros: La Biblioteca Pública Municipal de Peñaranda de Bracamonte recompensa amb “biblioeuros” als que tornen els llibres a temps. Vist en el vlok de Juliám Marquina.
Bibliojuliol: Activitats a la Biblioteca Can Casas de Llinars del Vallès.
Biblio-pisci: En el Club Deportivo Estoril II de Móstoles. Diverses activitats.
Biblio-refugi: Unes quantes dones de Trinitat Vella (Barcelona), participants en l’Escola de Salut de les Persones Grans de la Trinitat Vella s’han quedat sense el seu Biblio-refugi, la Biblioteca Trinitat Vella – José Barbero., biblioteca on llegeixen i passant l’estona amb altres activitats, ha tancat per vacances. L’espai disposa d’aire condicionat i quan està obert si està molt bé. Ara hauran d’esperar que tornin a obrir el seu refugi-climàtic. Notícia d’Helena López en ‘elPeriódico” del dia 11 d’agost de 2024.
Bibliotecazo: Aquest dissabte la Biblio surt a la plaça! Per difondre la nostra tasca i també amb una finalitat solidària. Col·lecta d’estris escolars per a Les Pibes de l’Ombú.
Biblioudec Medicina: Pàgina a Instagram de la Universidad de Concepción (Chile).