Feeds:
Entrades
Comentaris

Archive for the ‘Oficis del llibre’ Category

(Futura Biblioteca Pública de Barcelona?)

No es veu gaire clar que aturar el 2002 les obres de la Biblioteca Pública de Barcelona al Born, per erigir al seu lloc un centre consagrat a algunes ruïnes prèvies al 1714, fos la millor idea del món. Potser, s’ha dit, podien haver-se conservat i alhora edificar sobre elles, com es va fer amb les romanes del Museu de Badalona. No va passar així i avui comptem amb un Centre de Cultura i Memòria del Born desaprofitat i ideològicament esbiaixat, i encara no amb l’espai llibreter impulsat per tres administracions.

Però no hem de plorar per la llet que s’ha vessat. Després del gir de l’any 2002 es van buscar emplaçaments alternatius. Jo recordo haver sentit comentaris il·lusionants al respecte de figures municipals com Ferran Mascarell, Jordi Martí, Jaume Collboni o Xavier Marcé; de responsables bibliotecaris com Assumpta Bailac o Carme Fenoll; de ministres o secretaris d’estat com César Antonio Molina, José María Lassalle o José Guirao; de nou de Mascarell quan va ser conseller i de successius alts càrrecs de la Generalitat. Des del 2011 hi ha un projecte en ferm adjudicat a l’estudi Nitidus. Però la crisi econòmica – i també el procés – van congelar la seva posada en marxa.

En àmbits culturals i gremials s’ha postulat al llarg d’aquests anys que la nova Biblioteca de l’Estat a Barcelona hauria de complir una funció emblemàtica. No ser una més de les diverses desenes, majoritàriament excel·lents tant en l’arquitectònic com en el funcional, que integren el Consorci de Biblioteques. Convindria que el nou espai aportés un valor afegit visibilitzant a Barcelona com la capital editorial i ciutat literària de la Unesco que és. S’ha apuntat que podria desenvolupar ambiciosos programes culturals com la New York Public Library; albergar els arxius editorials de la ciutat, avui dispersos; brindar un museu del llibre com el de la Biblioteca Nacional de Madrid; constituir una referència per al turisme cultural. El projecte de Nitidus, segons el que es va fer públic, no contemplava aquestes funcions complementàries, de manera que potser convingui revisar-lo.

Recentment s’ha parlat de noves ubicacions, com el Banc d’Espanya a plaça Catalunya. Després de vint anys d’espera no són pocs els que pensen: que s’aixequi on sigui, mentre sigui amb rapidesa i aprofitant un compromís definitiu. Però si no se li imprimeix el valor simbòlic i irradiador que la Barcelona del llibre i els temps requereixen, no serà la Gran Biblioteca de la ciutat.

“Un símbol per a la Barcelona del llibre” de Sergio Vila-Sanjuán , La Vanguardia 30 de maig de 2021, p. 53.

(Futura Biblioteca Pública de Barcelona?)

 

 

 

XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

Dos tipos hay de libros que no suelen asomar a la crítica literaria de nuestras publicaciones periódicas: los llamados libros técnicos y las ediciones de bibliófilo; los unos en razón de su acusada especialización (¡qué decir cuando por radio hemos oído reseñar un tratado de terapéutica urológica!): los segundos, porque ni llegan a las mesas de las Redacciones ni, en razón de su elevado precio, acostumbran a estar al alcance del bolsillo del crítico. No es común, por otra parte, que esos libros —especialmente los de lujo— aparezcan en los escaparates, pues se colocan a domicilio; con lo que el público de mediana cultura: el público que compra libros, generalmente ignora lo que se produce en esas dos ramas.

Sin embargo, se da el contrasentido de que precisamente en esos dos capítulos es en los que nuestra industria editorial ocupa un lugar destacado. Que en las ediciones de bibliófilo y en las grandes obras técnicas se cifra la mayor ganancia de las editoriales y que precisamente este tipo de libros —singularmente los segundos— constituyen el capítulo principal, si no el único, de nuestra exportación editorial.

No tocaremos aquí la cuestión de los títulos técnicos, que requiere conocimientos especializados; pero si queremos tratar de algunos de los libros de lujo aparecidos últimamente, de los pocos que han podido llegar a nuestras manos. En un pasado reciente, muy reciente, las ediciones de «La Cometa», preparadas por el patriarca de nuestros editores, se cotizaban en el mercado de París entre las más cuidadas producciones de Francia. La colección «Armiño», salida de las mismas manos, si no está a la altura de aquellas, sigue dejando bien plantado el pabellón de España. Las dificultades actuales en materia de papeles de lujo; la carencia de buenas matrices: el nivel intelectual subsiguiente a nuestra guerra, no permiten sacar mayor partido. Otras ediciones de altura dirige Ramón de Capmany, con especial preferencia por los clásicos españoles: aunque no siempre las ilustraciones correspondan a lo que el respectivo texto requiriría. Ediciones de bibliófilo nos han venido, también, en los últimos tiempos de Valencia y tampoco hay que echar en olvido las que van dando la Junta de Relaciones Culturales de nuestro Ministerio de Estado y las diversas sociedades provinciales de bibliófilos, aunque por lo común más se trate de ediciones numeradas que de verdaderas ediciones de lujo. Pudiéramos añadir a la lista, un Colón a doce tintas que salió recientemente de las Prensas barcelonesas, y algún intento más. Mas por hoy vamos a limitamos a tres libros aparecidos en nuestra ciudad y que tenemos a la vista. Es el primero, la edición de «El Diablo Cojuelo», ilustrada con bojes de Ricart e impresa por Oliva de Vilanova, buen impresor del país, si los hay . Cada uno de los diez “trancos” de que se compone la novelita, lleva hasta media docena de grabados del maestro vilanovense. entonados, perfectos en la ejecución, amén de los que decoran portadas, portadillas e índiees. La impresión, nitidísima y cuidada; acaso cupiera discutir la escasez de márgenes que se ha dado a las ilustraciones, cuando iban en el cuerpo del texto, y el tonillo verdoso del frontispicio: pero son minucias que nada desvirtúan los plácemes que merece la impresión. Fernando Gutiérrez ha puesto un atinado prólogo a la obra maestra de Vélez de Guevara; y con cuarenta páginas de glosario y notas, no sólo ha disipado las sombras de lectura, sino que encuentra modo de traer para nuestra delicia cancioncillas, refranes y costumbres de aquella época.

 En este mismo tipo de libros basados fundamentalmente en la riqueza de las ilustraciones, cabe citar «La historia del muy valiente y esforzado cavallero Clamades y de la linda Clarmonda», novela caballeresca del XVI que, ilustrada por Joan d’Ivorí. publica la nueva editorial Mons Floris. El libro lleva un sucinto proemio de don Juan Givanel y Mas. a quien se debe también la revisión del texto. La impresión, con ser cuidada no alcanza la bondad de la de «El Diablo Cojudo» ; las ilustraciones, en vez de ser tiradas a prensa se han hecho por el procedimiento del grabado de línea, ulteriormente coloreado a mano por el ilustrador. Precisamente en estas ilustraciones estriba el mayor mérito de la obra. Joan d’Ivori ha hecho algo magnífico dentro de su estilo peculiar. Sobre todo, los ejemplares pintados a mano a todo color y con oro fino constituyen algo de lo más hermoso que hayamos visto en libros recientes.

A otro tipo de obras, es decir al de las inéditas —y no reediciones de clásicos— que se presentan decorosamente y en edición limitada, cabe asignar el poema «Via Aurea» de César González-Ruano, con que inicia sus tareas editoriales el grupo de «Entregas de Poesía» . El libro, bien impreso, en buenas calidades de papel, va avalado por una serie de dibujos de Miró, Sisquella, Pruna, Grau Sala, Jean Cocteau y el escultor García Condoy. Pero, aparte el interés intrínseco de esas colaboraciones, ofrece el del texto: un largo poema en que el brillante escritor reverdece un aspecto — el de su poesía — que teníamos demasiado olvidado. Su reciente «Balada de Cherche-Midi», nos daba la medida de sus preocupaciones de hoy; «Via Aurea» , en cambio, es un poema estructurado, con su argumento, su variedad de metros y las incidencias que obligan al autor a tocar todos los registros de su mundo poético. El poema, especie de sinfonía, coge a un muchacho marinero en quien se despierta la sed del oro; le lleva a la tentación de la ciudad, al robo y asesinato, a esconder su tesoro, a poner término violento a sus días. Toda la última parte — la de la transfiguración y salvación del héroe — está tratada con un aliento del mejor corte elegíaco, muy próximo al amplio respiro de la referida Balada. Un libro, en suma, que marca una etapa en la carrera ascendente de Ruano.

“La vida de los libros” per Andrónico. Destino, n.359, 3 juny 1944.

Read Full Post »

GASETA MUNICIPAL DE BARCELONA, núm. 5, 20-II-1987

SEGONA TINÈNCIA D’ALCALDIA

Departament d’Ordenançes Fiscals i ingressos

Concedir l’exempció de les taxes per aprofitaments especials de la via pública meritades amb ocasió de la celebració de la 9a Fira del Llibre de Barcelona, donant de baixa l’expedient núm. 31351, rebut núm, 28081; i anul·lar el procediment de constrenyiment en tràmit.

…/…

TERCERA TINÈNCIA D’ALCALDIA

Negociat de Relacions Públiques

Denegar l’exempció en el pagament de taxes de la via pública, a l’empara dels articles 6.1 de l’Ordenança Fiscal núm. 1, de conformitat amb l’art. 439 de la Llei de Règim Local, sol·licitada pel Sr. Josep Pi i Caparrós en la seva qualitat de legal representant del Gremi de Llibreters de Vell de Catalunya, per raó de la XXXV Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern que es va celebrar al passeig de Gràcia entre la plaça de Catalunya i el carrer de la Diputació, ambdós costats, del 18 de setembre al 4 d’octubre.

El Sr. de Nadal fa avinent la contradicció aparent entre aquest dictamen i l’assenyalat amb el núm. 13, tot considerant que caldria unificar criteris quant a les exempcions de taxes de la via pública. El Sr. Martínez Fraile estima correcta l’exempció per a la IX Fira del Llibre, en la qual es varen complir totes les condicions imposades per l’Ajuntament, mentre que no es donaren en el cas de la XXXV Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern donat que no respon a les exigències de qualitat i promoció del llibre antic i s’ha convertit en una Fira especialment dedicada a la liquidació de saldos sobrants de les Editorials. S’obre un debat i s’arriba a la conclusió que en les noves edicions del certamen, caldrà prendre mesures per restituir les característiques inicials d’una Fira promotora del llibre de qualitat, a la qual l’Ajuntament pugui donar el seu suport.

Atorgar l’exempció en el pagament de taxes de la via pública, a l’empara dels articles 6.2.H de l’Ordenança Fiscal núm. 1, sol·licitada pel Sr. Joan Melchor i Deuloder en la seva qualitat de legal representant del Gremi de Restauració de Barcelona, per raó de la VII Mostra de Cuina Barcelonina que es va celebrar a la Rambla de Catalunya entre la Gran Via de les Corts Catalanes i el carrer de la Diputació, del 20 al 28 de setembre…

[Acta de la sessió del 9 de gener de 1987, aprovada el 12 de febrer de 1987. Al Saló de la Reina Regent de la Casa de la Ciutat de Barcelona, el nou de gener de mil nou-cents vuitanta-set, es reuneix el Consell Plenari sota la presidència de l’Excm. Sr. Alcalde, Pasqual Maragall i Mira, i hi concorren els ll·lms  Srs. Tinents d’Alcalde, Jordi Parpal  i Marfà, Joaquim de Nadal i Caparà, i Raimon Martínez i Fraile, … Ramon Trias i Fargas..., M. Aurèlia Capmany i Farnés, Eulàlia Vintró i Castells, Joan Clos i Matheu, … Antoni Dalmau i Ribalta, Mercè Sala i Schnorkowski, Jordi Vallverdú i Gimeno, … Xavier Valls i Serra,… Antoni Comas i BaldellouJordi Bonet i Agustí, etc. etc.]

( uns si i altres no).

XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

Galeries Syra a la Casa Batlló de Barcelona, 1940

Es muy de lamentar que entre  nosotros, pasan prácticamente inadvertidos los esfuerzos de nuestros artistas que se dedican a la decoración del libro. Nuestra sensibilidad artística se detiene demasiado exclusivamente en el cuadro y, aún éste, si es pintado al óleo, porque cuando de acuarela o de dibujo se trata, el interés del público desciende, de una manera vertiginosa como si se tratara de géneros inferiores que no merecen mayor atención.

En el caso del grabador sobre madera o sobre cobre el problema se agrava porque, naturalmente, las planchas van destinadas a este tipo de edición especial poco asequible por su limitada tirada. Sin embargo, en otros países la obra de un buen aguafuertista es seguida y admirada, no sólo por los bibliófilos que poseen las pruebas de su arte, sino también por un público más extenso que las aprecia en exposiciones especiales o, sino, en la mesa de una biblioteca pública. Por todos estos motivos debe considerarse como de buen augurio la actual exposición en las Galerías Syra, cuya finalidad no es otra que ofrecer al publico unas muestras de la actividad callada pero importantísima de los artistas del libro.

Afortunadamente, contamos ya con un pequeño núcleo de artistas especialízados en la talla sobre madera o en el grabado sobre bronce. Este grupo de artistas no es aún muy numeroso, pero es indiscutible que tiene una calidad que puede competir con la de otros paises de tradición más firme y robusta en este tipo de realizaciones artísticas. Por otra parte, el hecho de que algunas de nuestras editoriales se interessen cada dia más por la edición de bibliófilo, significa que existen entre nosotros suficientes posibilidades para que llegue a un desarrollo normal el cultivo de unas técnicas que en mucho pueden influir en nuestra general disciplina artística. En esta actual exposición se exhiben bellísimas muestras del arte actual del libro. Los artistas representados son Ramón de Capmany, Edouard Chimot, Andrés Lamben, Antonio Ollé Pinell, Marta Ribas y Enrique C. Ricart . Sus obras representan el núcleo de esta Exposición, si bien hay que consignar que en vitrinas apene y como complemento documental, los organizadores de esta Exposición han tenido el acierto de exponer alguna bella edición francesa o española de otros artistas, como por ejemplo, de Daragoes, Picasso, Nogués, Grau Sala, etc., asi como algunas muestras de excelentes encuadernaciones debidas a los maestros barceloneses Brugalla y Montserrat. Ateniéndonos a las obras de los principales expositores, debemos corroborar, aunque sea en pocas líneas, la buena impresión que producen el conjunto de ellas y cada una en particular. Ramón de Capmany, con lo que exhibe, nos ilustra suficientemente sobre el desarrollo de algunos de sus admirables aguafuertes. Así vemos un dibujo original de una obra en preparación, varias series de pruebas de estado de sus aguafuertes e incluso los colores originales con la prueba final del frontispicio de su edición de San Juan de la Cruz. Ramón de Capmany, empezó a grabar en el año 1943, y es realmente extraordinario ver como en tan poco tiempo ha llegado a realizar una obra que cumpliendo todas las exigencias técnicas, tiene el enorme interés de ofrecernos íntegramente aquella fina sensibilidad artística que le proporcionó un sólido prestigio entre el grupo de nuestros mejores pintores contemporáneos. Edouard Chimot es un artista francés que reside actualmente en Barcelona. Tiene una obra copiosísima de grabador que le ha valido una situación previlegiada en París, donde residía habitualmcnte.

Su dominio de todos los recursos del aguafuerte, es realmente excepcional. Técnicamente, es un verdadero maestro y débense admirar la pulcritud y precisión de sus resultados en el tipo especial de ilustración que habítualmente cultiva. Andrés Lamben, suizo, con una obra abundantísima de grabador, acuarelista, retratista y dibujante ha realizado las ilustraciones en aguafuerte del “Celoso extremeño”, de Miguel de Cervantes. Su arte minucioso y detallista se complace en una orfebrería realmente sugestiva, siguiendo el texto con pulcritud y verismo. Ollé Pinell, dedicado desde hace muchos años al grabado al boj, posee, aparte de su técnica depurada, una verdadera sensibilidad en la manera de adaptarse a las especiales circunstancias de cada texto.

Nos aparece acentuando un matiz arcaizante en su ilustraciones de “La leyenda de Fray Garín”, solemne en las de “La Atlántida”; lleno de fantasía en sus grabados al boj a varias tintas destinados a la reciente y admirable edición del “Primer viaje de Cristóbal Colón». La jugosidad de estas últimas ilustraciones, donde el procedimiento llega a la máxima eficacia expresiva, acreditan no sólo un oficio sino también una sensibilidad. Marta Ribas es una joven artista que merece especial atención, teniendo en cuenta las relevantes posibilidades que se observan en sus actuales resultados. Empezó como ilustradora, habiéndose dedicado últimamente al cultivo del aguafuerte que domina ya con una gracia muy personal. Los aguafuertes para la edición de “El Pobrecito hablador», de Mariano José de Larra, de inminente publicación, son de una pastosidad y delicadeza que nos define exactamente la atmótfera de los tiempos del gran romántico. Enrique C. Ricart, otro de nuestros grandes bojistas. posee un sentido decorativo, verdaderamente excepcional. Sus ilustraciones tienen una rotundidad que se hermana íntimamente con la noble tipografía que debe acompañarlos Tiene ilustradas muchísimas obras, entre ellas. «Don Quijote of la Mancha» y «Antony and Cleopatra» (The limíted Edítion Club New York). Expone especialmente varios grabados en madera de los que ilustran «El diablo cojuelo». Es admirable en este artista el vivo juego ornamental, el dinamismo plástico que sabe injertar a sus personajes. Sí el propósito de los organizadores de esta exposición era, además de rendir tributo al arte de todos estos artistas, llamar la atención sobre lo que representa la edición especial ilustrada, nos parece que sin duda alguna ha sido logrado con singular decoro. Repetimos una vez más que la calidad de lo expuesto, merece muchísima más atención que la mayoría de nuestras exposiciones habituales. No nos cuesta confesar que esta declaración por ser tan obvia, es en rigor innecesaria ; se justifica, empero, en el triste reconocimiento de que todavía hay mucho que hacer para que llegue a una saturación normal el interés de nuestro público por estas especialidades anísticas.

“Los artistas del libro” per Juan Teixidor, Destino, núm. 388, 23 desembre 1944.

Read Full Post »

Malgrat les crisis i el pas del temps, nombroses llibreries de vell sobreviuen encara entre els carrers de la ciutat de València.

La llibreria de vell Russafa. JESÚS CÍSCAR

En el segon dels càntics que componen la Divina Comèdia, Dant, sota el guiatge de Virgili, recorre el Purgatori en el lent i llarg caminar que el portarà fins al Paradís. Durant l’ascens al cel, el poeta visita les ànimes que esperen la purga i l’expiació dels pecats que no volgueren, o no pogueren, evitar: set pecats humans i una salvació divina. Els llibres, per sort, no pequen tant. De fet, l’únic pecat és no ser llegits. Potser per això existeixen les llibreries de vell, per a donar-los una segona, tercera o eterna oportunitat de redempció. A la ciutat de València, contra crisis i pessimismes, en sobreviuen un bon grapat.

Els més vells encara recorden el carrer de la Nau solcat dels prestatges on el Joan Fuster impunement jove de la postguerra buscava, silenciós i capficat, algun llibre en valencià. De fet, fou allà mateix, al cor de l’antiga zona universitària de València, on floriren molts dels negocis en què altres joves i no tan joves buscarien durant dècades els llibres que la guerra havia escampat i convertit, per força, en articles de segona o quinzena mà. De tots els purgatoris del carrer de la Nau, però, només en resta un, després del tancament de la llibreria Bonaire. Es tracta de la llibreria Facultades (2025 tancada), l’últim i discret estendard d’una època.

La llibreria Rafa Solaz. JESÚS CÍSCAR

Bonaire no ha estat l’única llibreria de vell en abandonar els carrers últimament. Fa un quant temps, les llibreries de vell amb local a la capital s’acostaven a la quinzena. Ara amb prou faenes n’arriben a deu. En els últims cinc anys n’hi ha hagut unes quantes que han hagut de renunciar a la quotidianitat: Vallier, al carrer de Salamanca; la fugaç Rosa Rosae, al carrer dels Drets; o González Sabio, al carrer del Naturalista Arévalo Baca, a l’altra banda del riu. Víctimes de la crisi? En part sí. Les vendes han baixat i el manteniment del local es fa inevitablement més complicat; en certs casos, senzillament insostenible. És per això que algunes decideixen concentrar-se només en les fires i en el puixant negoci d’Internet, els seus altres dos puntals d’ingressos. Abaixar la persiana es converteix en el sinònim inevitable d’una supervivència parcial.

“La crisi es nota molt. El llibre antic tenia com a client potencial la classe mitjana, que ara pateix molt”, diu Miguel des de la porta de la llibreria El Cárabo, al carrer de l’Estamenyeria Vella, una de les primeres a obrir al llindar d’aquella dècada dels vuitanta que suposaria una nova primavera per a les llibreries de vell de la ciutat. Fou el 1979. Ara acaba de passar de pare a fill, mentre, de retop, esquiva la mort i reivindica un estil de vida.

I és que si n’hi ha que tanquen parcialment i es refugien en les fires o en la Xarxa, també n’hi ha que desapareixen per sempre. I la majoria ho fan per jubilació. La crisi, en aquest gremi, és també generacional. Treballar els prestatges comença a ser com llaurar el camp, una professió en què el futur és en família o no ho és. Al cas de Miguel s’afegeix el de Julián, que perpetua una història de paper vell a La Guarida de las Maravillas, al carrer de la Tapineria. El seu pare, Antonio, ven llibres només un parell d’illes més enllà, al carrer de Sant Ferran, a l’Asilo del Libro.

La llibreria El Cárabo. JESÚS CÍSCAR

Un altre dels hereus tossuts del gremi és Marc Sanz, d’El Rincón del Libro (2025 tancada?), una llibreria que gràcies al seu pare ha arribat a acumular vora vint anys d’història al carreró de Suay, prop de l’avinguda del Port. Ara és el fill qui obri quan les fires li ho permeten. Aquestes, diu resignat, “són l’únic que ens ha impedit tancar”. I això malgrat que, fins i tot entre les paradetes de fira a vessar de llibres d’ocasió, novel·les roses, històriques o d’esoterisme, la crisi també es fa notar. La XXXII edició de la Fira del Llibre Antic i d’Ocasió de València, que comença el pròxim dia 27 de febrer, els tornarà a posar a prova, com deixa caure Luciano, a la porta de la petita llibreria Querubín, que obri al cantó del carrer Cadis des del 1941. La seua és una de les tres llibreries de vell del barri de Russafa, juntament amb la llibreria Ex Libris (2025 tancada), al carrer del Pintor Salvador Abril i la Russafa, al carrer de Sevilla.

Hi ha problemes, però, que cap fira no pot solucionar, com la pèrdua de clients. “Les vendes han baixat una barbaritat”, diu sense eufemismes Eduardo, mentre el cigar en equilibri entre els seus dits, immòbil, ompli d’un fum diàfan l’interior de la seua llibreria del carrer de Balmes; es diu Al Tossal i descansa al cor del barri de Velluters, on va arribar ara fa vint-i-cinc anys amb vocació de persistència. Per ell han desaparegut clients: “abans venien xiquets de l’escola a comprar llibres; ara van a les biblioteques. El mateix ocorre amb les dones majors, que fa anys compraven moltes novel·les”. Ho diu sota la mirada silenciosa del fill, que l’observa assegut darrere de la taula. Eduardo li torna la mirada fugaçment. I torna a fumar. “Em substituirà quan em jubile”.

Un altre dels llibreters de vell que poblen el centre històric de la capital, Rafa Solaz, no és tan pessimista. Té una llibreria jove, com ell, i paradoxalment —o no— especialitzada en llibre antic. Arribà al carrer de Sant Ferran ara fa catorze anys. Malgrat que reconeix que el seu món “és bastant desconegut i mitificat” i sovint “incorrectament identificat amb allò vell i inaccessible”, no dubta quan diu que cada vegada hi entra més gent jove. Potser, els qui hi van ho fan motivats per presentacions de llibres i altres activitats paral·leles que hi organitza. “S’ha de ser fresc i obert al carrer”, rebla, com una màxima.

Interior d’Auca Llibres Antics. JESÚS CÍSCAR (2025 tancada)

Joves, grans? Qui entra realment a les llibreries de vell? “Hi ha gent jove que busca coses específiques; gent amb trajectòria i grans biblioteques, interessada en edicions concretes; hi ha també els col·leccionistes purs, més sibarites i, finalment, els clients excepcionals, que adquireixen els llibres més cars”. Ho diu Robert Pérez entre les prestatgeries d’Auca Llibres Antics (2025 tancada), la llibreria que obrí el 1988 al carrer de l’Hospital i que després de passar per la plaça de Lope de Vega ha aterrat a la plaça de la Mercè. Ell, tot i que la matisa, també reconeix la davallada de vendes a causa de la situació econòmica. Però va més enllà dels llibres antics i d’ocasió, i fins i tot més enllà de la crisi. El problema, diu, és estructural: “negar que la lectura en conjunt ha perdut pes és una ximpleria. I per al llibreter és un problema”. M’assenyala l’ordinador encès damunt de la taula. “Això potser complementa el llibre, però no el substituirà mai”. Qui sap si per espantar aquest pensament alça la mirada i la llança una mica més enllà, als prestatges, on uns quants llibres esperen encara, pacients i callats, una segona o tercera oportunitat per a expiar el seu únic pecat possible.

Article El purgatori dels llibres, de Carles Fenollosa, València, 12 febrer 2014.

Read Full Post »

“ L’objectiu global de l’associació era el foment de l’amor al llibre en les seves manifestacions més selectes i depurades. Un dels objectius específics d’aquest era l’edició de llibres que havien de tenir en compte per igual el contingut i la forma, i un altre la difusió del coneixement dels tresors bibliogràfics existents a Espanya, tant en col·leccions privades com públiques; organitzar exposicions d’obres impreses, gravats, relligadures, ex-libris i manuscrits; facilitar a les biblioteques públiques l’adquisició d’exemplars rars mitjançant l’aportació econòmica dels seus associats o subscripcions organitzades a tal efecte: i en definitiva, per tot tipus d’activitats adreçades a incrementar l’afecció als llibres. Si comparem aquests objectius amb els de la primera societat ens adonem que el marc d’interès i d’actuació s’havia eixamplat i havia superat la intenció de reeditar la literatura clàssica catalana ja recuperada. La bibliofília responia ja a unes noves necessitats i uns nous temps.

El nombre de membres s’estipulà que no passés de cent. L’Associació havia de publicar un butlletí periòdic dedicat a tots aquests aspectes i a les seves activitats. Per bé que es fundà oficialment l’any 1944, ja l’any 1943 organitzà una Exposició de Relligadures i de llibres il·lustrats espanyols de 1750 a 1850, presentada en un opuscle imprès en els taller Oliva de Vilanova, que tingué molt bona acollida. De seguida també, l’any 1945, es publicà el seu primer llibre estrictament de bibliòfil, una obra de Pedro Antonio de Alarcón, El Capitán Veneno, amb un estudi preliminar de Manuel de Montoliu. Estava il·lustrat amb des estampes i quatre capçaleres de Josep M. Mallol Suazo i 31 caplletres a dues tintes i 25 culsdellàntia obra de Teodoro Miciano. Des d’aquell moment l’associació ha anat editant un llibre aproximadament cada any.

Actualment, l’Associació continua fidel als seus objectius i bon testimoni n’és, evidenment, l’exposició presentada conjuntament al Museu Frederic Marès. En una època de tan accelerada innovació tecnològica constant aplicada al món de la informació impresa, que durant molts segles havia tingut com a únic vehicle de difusió el llibre, la bibliofília adquireix en l’actualitat tota una altra dimensió, totalment allunyada de les necessitats de l’època de Marià Aguiló i fins i tot del període esplendorós de Miquel y Planas, i fins i tot dels anys seixanta o setanta, més proper. Avui esdevé més que mai el testimoni de tota una cultura, un coneixement i una estima per l’objecte llibre, que cal que continuï pervivint, car té un lloc important en el proper mil·leni. No cal rebutjar la innovació, al contrari. Tanmateix, cal valorar la seva història, els seus antecedents. La bibliofília hi pot jugar un paper destacat en aquesta empresa”.

L’Associació de Bibliòfils de Barcelona”escrit per Pilar Vélez en el llibre-catàleg Aureum Opus. Cinc segles de llibres il·lustrats, editat pel Museu Frederic Marès en la seva col·lecció Quaderns del Museu Frederic Marès. Exposicions. 5; Barcelona, 2000.

XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

Yo creo que vivimos en el país donde actualmente se producen más ediciones en papel de hilo – opina un poco compungido, nuestro hombre, que ahora es el librero, como poco antes había sido el propio editor, el sagaz e inteligente distribuidor o el  grabador ilustre—. Llegaremos a intoxicarnos y a desvirtuar la finalidad de esta clase de ediciones. En un mes, me parece que el de noviembre del pasado año llegué a contar la aparición de más de cincuenta y cinco títulos distintos, y los que no me fué posible controlar, porque algunos se distribuyen en privado y en ediciones limitadísimas.

 Si, señores; estamos en plena fiebre del papel de hilo, como hace cuatro o cinco años padecimos la enfermedad adquisitiva del cuadro al óleo, del paisaje, dolencia que aun colea, afortunadamenle para los pintores. En ningún periodo brillante de la bibliografía francesa o inglesa llegó a editarse tanto en papel de hilo. Las grandes industrias productoras— el papel de bibliógrafo ha de ser elaborado a mano y requiere unos cuidados especiales — radicadas en las zonas papeleras de Gelida y Capellades no han cesado de trabajar para ofrecer la primera materia al ansioso mercado.

 La afición, sin embargo, ya nos viene de antiguo. Uno de los primeros que restauró entre nosotros el gusto a las bellas ediciones, que tanto abundaron aqui en los siglos XVI y XVII, fué don Mariano Aguiló, el cual halló unos apasionados continuadores de su obra en los señores Pau Font de Rubinat, José Pin y Soler, y Miguel y Planas. Son éstos, en realidad, los sembradores de la fructífera cosecha que hoy llena las bibliotecas de los potentados del país.

 Como impresor, “Oliva de Vilanova” ha sido quien, innegablemente, ha producido libros más perfectos y hermosos. Como editor, el que ha creado una serie más continuada de valiosos ejemplares en papel de hilo, es «Orbis». Hay que recordar, entre otras cosas. la edición de algunas de las obras más deliciosas del folklorista Joan Amades: «Les Auques» , «Els Ventalls» y «Els Soldats» , algunas en colaboración con José Colominas.

 Joan Amades, que hace poco celebró la aparición de su «op.» 101, ha editado casi toda su producción en papel de hilo, agotada y buscadtsima, especialmente su colección: «Biblioteca de Tradicions Populars».

El editor que enfocó el libro de bibliógrafo de una manera regular en cuanto a su orientación y venta, fue Gustavo Gili, gran señor de los libros, al crear «La cometa», en la cual se publicó «El Alcalde de Zalamea», ilustrada por José de Togores y «El sombrero de tres picos», con grabados al aguafuerte de José Nogués. «La Semana Santa» de Gabriel Miró, vendióse, y de ello ya hace una porción de años, a 5.000 pesetas uno de sus ejemplares. Hoy, esta serie, continuada por el hijo de don Gustavo, reanuda su publicación con «Platero y yo», de Juan Ramón Jiménez , ilustrado con litografías de José Mompou.

 «Editorial Lucero», «Argos» y «Aymá», y que nos sean perdonadas todas las omisiones, ya que esta breve información no pretende agotar el tema ni convertirse en un índice publicitario, se especializan en las ediciones de bibliófilo. De la primera, cabe destacar su «Antología lírica de Montserrat» , de la segunda. «Amor y Psiquis», de Apuleyo, con litografías de Pruna, artista que también ha ilustrado a Sebastián Gasch en sus obras sobre danza. «Aymá  Editor», publica una colección de bibliófilo: “Guió d’Or”. Recientemente ha editado «Barcelona vista por Dionis Baixeras», con cincuenta dibujos de este autor y precedido de un estudio de A. Duran y Sanpere, obra que se agotó cuando aún estaba en los obradores de la encuademación . «Ediciones Mediterráneo » ha lanzado la serie numerada de «Retablo», de Catalina Albert, con ilustraciones de Colom.

 En Barcelona funcionan entidades de bibliófilos que editan periódicamente un «papel de hilo», casi siempre un texto clásico o difícil de encontrar. El más noble  exponente de este tipo de entidades, es la llamada de los «Cien» por ser éste el número de los que la integran, digna sucesora de aquella que llevó el nombre de «Los XII», que tan alto prestigio consiguió entre nosotros y que contaba, como a socio honorario, al ex rey de Portugal. A otra entidad de bibliógrafos se debe la edición de la «Crónica de Montcada» sobre la expedición de los catalanes a Oriente, ilustrada por Teodoro Miciano, la revelación de estos últimos años en el arte del grabado.

 «Los Amigos del Libro», otra firma dedicada a las publicaciones bibliográficas, ha editado recientemente, entre otras obras, el «Diario de Cristóbal Colón», ilustrada por el excelente bojista Ollé Pinell, y el agudo y documentado libro de Néstor Lujan, «De toros y toreros», con diversas planchas lítográficas de Manolo, unas de las postreras obras del artista. Empresas sin precedentes editoriales, lanzan al mercado bellos libros en papel de hilo como éste de Julián Amich,”Naves de antaño” , comentado por José Pla en nuestro semanario.

E1 artista, tanto como el escritor, anima la joya del libro bibliográfico. Hemos visto trabajar paciente e infatigable para conseguir la máxima belleza técnica al editor y grabador de muchas de sus ediciones, Ramón de Capmany. A él se deben las planchas de una de las obras que obtuvieron mejor acogida en el mundo bibliográfico hispánico : las «Poesías de San Juan de la Cruz». Los aguafuertes para su «Alegría que pasa», son las obras más sutiles y evocadoras que ha producido en este aspecto.

También se da un tipo singular de libro. El ejemplar único, a mano, sin otra intervención que la del propio artista que lo concibió. Hace tres años fué vendido a un comerciante de Igualada un libro de esta clase por 35.000 pesetas. Gimeno Navarro, como hizo William Blake en Inglaterra en el siglo XVIII, ilustra él mismo sus libros, con la gracia nostálgica que ha hecho popular su pintura . Olga Sacharoff, A. Opisso, Gelabert, E. Mora, M. Ribas, Obiols, Commeleran, Mallol Suazo, Ricart Palet, A. Coll, el artista que animó «Qué diuen els ocells», de Mosén Cinto, ilustran estas hermosas ediciones de bibliógrafo.

 El libro raro, bello, lujoso, va destinado al comprador de disponibilidades económicas. Eso no quiere decir que lodos los bibliófilos sean gente rica. El amor al libro, al bello libro, no es patrimonio de una clase favorecida, con o sin razón, por fortuna. A esos bibliófilos modestos no les queda otro recurso, al igual que los chicos frente a una confitería, que aplastar su nariz contra el escaparate del librero y suspirar por aquello que no poseerán jamás.

“La fiebre del papel de hilo”,  Destino,n. 559, 24 abril 1948.

Read Full Post »

“El 27 de març de 1903 es presentaren els estatuts de la Societat Catalana de Bibliòfils al Govern Civil per tal de complir la Llei d’Associació. Uns quants dies després, el 20 d’abril, en la sessió corresponent de la Societat es procedí al repartiment del número que cada soci havia de tenir. Aquesta operació es va fer per sorteig i donà el resultat següent tal com consta en l’edició dels estatuts impresos als tallers de L’Avenç, el dia 25 de maig del 1903: 1. D. Isidre Bonsoms; 2. D. Alexandre Cortada: 3. D. Ramon Miquel; 4. D. Alexandre de Riquer; 5. D. Lluís Guarro; 6. D. Jaume Massó Torrents; 7. D. Pau Font de Rubinat; 8. D. Antonio Rubió i Lluch; 9. D. Agustí Casas; 10. D. Emili Cabot; 11. D. Joaquim Casas Carbó; 12. D. Joan Rossell; 13. D. Eusebi Güell i Bacigalupi; 14. D. Joseph Triadó; 15. D. Jaume Andreu; 16. D. Santiago Rusiñol; 17. D. Francesch Matheu; 18. D. Ignasi de Janer; 19. D. Josep M. Thomas; 20. D. Joseph Sala; 21. D. Alfons Bonay; 22. D. Joseph Pin i Soler; 23. D. Frederic de Gomis; 24. D. Lambert Mata; 25. D. Juli Vintró; 26. D. Ernest Moliné i Brasés; 27. D. Rafel Patxot i Jubert; 28. D. Lluís Carles Viada i Lluch; 29. D. Àngel Aguiló; 30. D. Enric Batlló i Batlló; 31. D. Salvador Vilaregut i Martí; 32. D. Manuel Henrich i Girona. Hi havia, doncs, un total de 32 membres. El primer president fou el gran bibliòfil i promotor de l’exlibrisme, Pau Font de Rubinat, de Reus, i el secretari, Ernest Moliné i Brasés, advocat, historiador i editor de textos catalans antics.

L’article primer deia: “La Societat Catalana de Bibliòfils se proposa publicar o reproduir obres catalanes inèdites o rares que tingan interés a Catalunya y als demés reyalmes y territoris de llengua catalana”. En realitat, aquest objectiu era el mateix que uns quants decennis enrere s’havia proposat Marià Aguiló i Fuster ( 1825-1897), un dels prohoms de la Renaixença. Aguiló, amb l’edició de la seva Biblioteca Catalana en dotze volums i l’edició del Cançoner de les obretes en nostre llengua materna més divulgades durant los segles XIV, XV o XVI ( 1873-1900), fou un dels capdavanters del naixement de la bibliofília moderna a Catalunya, un moviment lligat íntimament a la reedició dels clàssics autòctons i al desig dels mateixos col·leccionistes d’esdevenir editors de llurs pròpies biblioteques. Fruit de l’esperit de la Renaixença i producte d’una època d’incipient industrialització, aquest tipus de llibre era conseqüència, d’una banda, de la revalorització del passat medieval i, d’una altra, de la realització força artesanal, que rebutjava la nova mecanització.

L’entitat pel fet de ser catalana podia organitzar les seves sessions arreu de Catalunya: “Cada any, en la darrera sessió, se designarà’l punt de Catalunya o altres territoris  de llengua catalana ahont se celebraran les sessions de l’any següent. Si res s’acorda, se tindràn a Barcelona”. La Societat havia de publicar, si més no, una obra cada any. Entre el 1905 i el 1912 – darrer any de la seva existència – publicà vuit llibres, dins de la tendència mediavalitzant tan preuada aleshores.

Amb tal finalitat, la Societat encarregà a Eudald Canibell (1858-1928) un tipus de lletra per poder editar amb cura i gran qualitat tipogràfica els seus llibres. Canibell, tot seguint el camí iniciat per Marià Aguiló, l’any1891 ja havia projectat un tipus Tortis i una sèrie d’inicials que assoliren un èxit notable. Però el 1904 dissenyà el denominat Gòtic Incunable Canibell, per encàrrec de la Societat Catalana de Bibliòfils.

Canibell va fondre conjuntament amb el gravador Sangenís tres cossos complets de caràcters – del 8, del 12 i del 24 -, que podien combinar-se amb l’anterior Gòtic Tortis, i que eren fruit de l’estudi de diversos caràcters gòtic. A més, Canibell creà també tres sèrie d’inicials gòtiques – monacals, ornamentades i policromes -. Aquestes creacions restaren aplegades en un bell opuscle d’estètica goticista que duia per títol Tipos góticos incunables para impresiones artísticas y ediciones de bibliófilo i que fou editat el mateix 1904 a les premses del taller Oliva de Vilanova, l’artífe principal de les arts plàstiques del començ del segle.

Com ja he remarcat en altres ocasions, la veritable importància d’aquest tipus rau que és l’única creació tipogràfica veritablement autòctona que es dissenya i que es fon al començament de segle a Catalunya, car gairebé la totalitat de material tipogràfic emprat normalment era d’importació, en general de procedència alemanya o francesa. Si bé l’ús d’aquest caràcter en el camp pròpiament del llibre fou molt reduït, en canvi, fou molt difós a través de petits impressors – participacions de casament, de bateig, diplomes, estampes de primera comunió, recordatoris de difunts, etc -, un tipus de treball en què fou utilitzat fins ben entrat el segle XX. De fet, amb aquest tipus la Societat Catalana de Bibliòfils edità només tres de les seves obres Libre de Santa María (1905), Istoria de Jacob Xalabin (1906) i Cançoner dels Comtes d’Urgell ( 1906).

Malauradament, però, la vida d’aquesta societat finí massa aviat, tot i que el seu esperit perviví en alguns editors, estudiosos i bibliòfils que continuaren editant alguns clàssics amb tota cura. El cas més rellevant i gran nom, com veurem al llarg d’aquest text, de la bibliofília catalana del segle XX fou Ramon Miquel y Planas ( 1874-1950).

La Societat Catalana de Bibliòfils”, escrit per Pilar Vélez en el llibre-catàleg Aureum Opus. Cinc segles de llibres il·lustrats, editat pel Museu Frederic Marès en la seva col·lecció Quaderns del Museu Frederic Marès. Exposicions. 5; Barcelona, 2000.

XQ          XQ           XQ          XQ           XQ          XQ           XQ

“ El libro antiguo, además de un objeto de estudio y elemento constitutivo del fondo de las bibliotecas, es también un objeto que se puede comprar y vender, una mercancía, por lo que lógicamente está sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Pero el libro antiguo no es un articulo con precio fijo. En este objeto inciden diversas características muy destacables para la perspectiva que se presenta: es escaso, es bello, es difícil encontrarlo en perfecto estado, y, por consiguiente, suele ser también caro. Por esta causa, este mercado tiene algunas peculiaridades que lo aproximan más al mercado de la obra de arte o al de las antigüedades que al comercio del libro moderno, por ejemplo. Esta circunstancia justifica el hecho de que el mercado del libro antiguo difícilmente entra en relación con el mercado del libro nuevo, aunque siempre se pueden encontrar unas notables excepciones a esta regla. Los bibliófilos y las instituciones ( sus bibliotecas, en concreto) son quienes establecen la demanda de este mercado del libro antiguo y se preocupan de su adquisición, aunque, como se verá más adelante, los unos y las otras corresponden a características y perfiles completamente distintos. La bibliofilia como arte pretende la reunión de conjuntos armónicos de ejemplares relacionados por poseer una o más características comunes bien sea desde la perspectiva del contenido del libro, bien sea desde la perspectiva formal o, incluso, material. El fin es, por tanto, la propiedad del ejemplar que mejora sus propias cualidades al formar parte del conjunto. Las instituciones como compradoras de libros presentan perfiles y fines similares, aunque no siempre.

El libro como objeto de comercio tiene un precio y un valor en cuya estimación intervienen un número muy importante de variables. Algunas tiene que ver con la obra, otras con el ejemplar y otras son completamente ajenas al propio objeto. Las circunstancias que intervienen en el valor del libro generalmente inciden en su precio, pero es preciso hacer constatar que valor y precio no siempre son magnitudes equiparables. Establecer el equilibrio entre ambos parámetros es propio de profesionales muy especializados. No se debe olvidar que en el valor de un libro intervienen una serie de factores muy próximos a la subjetividad, mientras que en el precio se deben tener en cuenta esencialmente los factores objetivos.

La oferta profesional, más fiable, proviene esencialmente de las librerías anticuarias y casas de subastas. Este tipo de establecimientos, altamente profesionalizados, son los intermediarios entre el particular que se desprende de un libro antiguo y el particular o institución que lo adquiere. En este tránsito del libro, estos establecimientos intermediarios ofrecen, además de las garantías derivadas del análisis profesional del objeto que pone el mercado, el valor añadido de sus productos ( localización y focalización de la demanda, determinación de la importancia del ejemplar, limpieza, encuadernación y pequeña restauración si se precisa, descripción pormenorizada del mismo…). Se trata de negocios que están sujetos a las mismas exigencias que el resto de los negocios que se dedican a la intermediación. Estos profesionales se reúnen en asociaciones nacionales e internacionales que han establecido los principios morales sobre los que se guían, esto es, unos códigos deontológicos de la profesión. Entre los focos de distribución de libro antiguo son de capital importancia las ferias, ya que se concentran la oferta de la mercancía y producen, por esta causa, la atracción de aquellos que desean adquirir un libro antiguo.

El mercado del libro antiguo”, Manuel José Pedraza Gracia en el llibre El Libro Antiguo, Editorial Síntesis, Madrid, 2003, p. 363. Col·lecció Bibliteconomía y Documentación. Llibre escrit per M.J. Pedraza Gracia, Yolanda Clemente i Fermín de los Reyes.

Read Full Post »

La estampa barcelonina dels Cormellas ( 1592-1700)

            Barcelona, que à mitjans del segle XVI sols tenia dues oficines d’estampar llibres (1), la de Joan Rosembach y la de Jaume Cortey, respectivament establertes en 1530 y 1554, comptava al començament del segle XVII les cinch següents: una en lo carrer de Sant Domingo, altra en lo de la Frenería davant del Palau del Rey, altra en lo carrer d’ Arlet cantonada à la Llibreteria, altra en lo de Petritxol davant de la Rectoria del Pi, y altra, de la que anàm à parlar, en lo Call, propietat d’ En Sebastià de Cormellas.

            La adquirí aquest en 1591 de la viuda d’Hubert Gotard, que l’havia administrada per espay de un any ençà de la mort del seu marit; y si be fora assegurar massa lo dir que havia empleades en sos aparells vinticinch mil lliures (66.25o pessetes), com en la que posteriorment establiren los germans Vilella en lo carrer de Flassaders (via Lo dicariorum ) pera llibres de chor, missals, breviaris y tota sort de llibres, sabém per un antich document, obrant en poder nostre, que era de les més copioses, axi de fundicions de lletres de uns y altres caràcters, “com de prempses y demés recaptes é instruments pera treballaren ella molts oficials.»

 Fou la primera obra que estampà En Cormellas Lo Llibre del Consolat dels fels marítims, ar a novament corregit y emendat ab algunes declaracions de paraules als margens. y de nou afegits al fi alguns capítols, y crides, y un privilegis , etc. (Estampat en Barcelona, any MDLXXXXII): digna inauguració pera una estampa que per espay de més de un segle atapahi de llibres llatins, catalans y castellans, tan esquisidament escullits com estampats, sobre tot en ses primeries, puix en ses darreries l ‘aventatjaren los Figueró, los prestatges de les moltíssimes llibreteries barcelonines. Cal mencionar de entre les obres llatines: Constitutiones synodales gerundenses (1593), Ordinarium Vicense (1596), Epistolae familiares Marcí Tullii Ciceronis (1620) , Ordinarium seu Rituale Ecclesiae Barchinonensis (1620 ) y Apparatus súper Constitutionibus curiarum generalium Cathalonia , d’ En Mieres (1621); de entre les catalanes: Algun s tractats en català sobre les festes colents en lo Bisbat de Barcelona , y tatxes del salari dels Notaris, que acompanyan à la obra Stylus capibreviandi (1594); lo Sermó vulgarment anomenat del Sereníssim Senyor Don Jaume II (1602); La historia del cavaller Pierres de Provença, y de la gentil Magalona, traduhida per Honorat Comalda (165o); les Ordinacions fetes y ordenades per los moll illuslres senyors Concellers y savi Concell de Cent… sobre la administració dels fornents (1678), y varis discursos y al·legacions jurídiques; y de entre les edicions en castellà les que feu de les obres de Fra Lluís de Granada (1604), que començà Hubert Gotard en 1589; Alonso de Ledesma (16o5), Lluís Blosi (1614), Alonso de Castillo Solorzano (1631-33); la continuació de la Historia pontifical y catholica, del Dr. Gonzalo de Illescas (1592- 95); la Chronica de los Santos de Sardeña, de Fra Dimas Serpi (1600); la Centúria, ó Historia de los famosos hechos del gran Conde de Barcelona Don Bernardo Barcino, de Fra Esteva Barellas (1600), y la Historia de los antignos Condes de Barcelona, de Fra Francesch Diago (1603).

 En Sebastià de Cormellas no era estamper, com no ho foren sos fills Francisco y lo Doctor Joseph , ni “Is demunt dits Vilella, botiguers de teles; ni N ‘Antoni Lacavalleria, llibreter; ni En Joseph Forcada, notari real col·legiat; ni En Rafel Figueró, que estava insaculat com à perayre en les Bosses de la Casa del General. En lo any 1638 pretengueren los magnífichs Cònsol s y Consell de vint del Magistrat de la Llotja de la Mar, que En Sebastià de Cormellas, mercader, devia abstenirse de exercir la art de estamper com à art mecànica y servil; peró donant dit Cormellas son memorial firmat de nou advocats dels més clàssichs de aquella era, y entre altres lo doctissim Fontanella en que mostrà la noblesa de dita art, cessaren dits Cònsols y Consell de tal pretensió y prosseguí En Cormellas son exercici. Tal volta à axó es degut que en unes Cobles del gloriós Sant Segimon y en El Político del Cielo, de Fra Diego Niseno, estampats unes y altre en lo demunt dit any, y que en la reestampació (molt dolenta per cert) que feu del Llibre del Consolat en 1645, essent Defenedor de la Llotja de Mar, se llegesca, contra la costum: «En la estampa administrada per Sebastià de Cormellas, mercader. »

             Mori En Sebastià de Cormellas en 1654. Estamper de la ciutat, renuncià à dita gràcia en mà y poder dels Escellentissims Consellers. No ‘n fou son fill Francisco; mes à la mort de Catarina Mathevat, viuda, que l’ havia succehit en dita gràcia en 1625, passà à esserne la viuda Teresa Cormellas, mare del Dr. Joseph, y à sa mon aquest, y per renuncia de aquest En Joan Pau Marti, estamper y llibreter, qui ne fou inhabilitat per lo Consell de trentasís à instàncies dels estampers-llibreters Figueró, Gelabert, Jolis, Guasch y Llopis, à pesar de que dit Martí tenia en sa casa de la plaça de Sant Jaume, entre los carrers del Paradís y de la Diputació (avuy del Bisbe), la metexa estampa dels Cormellas, que havia adquirida, y ‘l meteix nombre de oficials (onze), «y estos de major nota y perícia dels que s troban en la present ciutat.»

La estampa dels Cormellas fou regentada ó administrada: de 1668 à 1670, per Jacinto Andreu, que s’ establí en 1671 en lo carrer de Sant Domingo; de 1675 à 1680, per Vicens Surià, que s’ establí en lo carrer de la Palla en 1681; de aquest any à 1683, per Jaume Cays, que passà à regentar la estampa dels Mathevats, davant de la Rectoria del Pi, pera retornar à ca ‘n Cormellas en 1686 fins à 1691; en 1684 y i685 per En Joseph Soler, y de 1696 à 1700 per Thomàs Loriente.

             En 1710, es à dir, després de deu anys en que ‘l nom Cormellas havia desaparegut de les prempses barcelonines, torna à aparéxer en un llibre: Explicación y construcciòn de las Reglas de género s y pretéritos. Conforme se ensenan en los Estudiós de la Compañía de Jesús... Por el Maestro Thomàs Garcia de Olarle . Mes creyém que’s tracta de una edició apócrifa, per quant lo peu de estampa diu: «Año 1710. Con privilegio. En Barcelona: Por la Viuda de Sebasliàn Cormelias, vive al molino de la Robella», y aquest Molí lo conexém à Valencia, hon estampá en 1602 En Joan Chrisóstom Garriz La Arcadia , de Lope de Vega (junto al Molino de la Rovella), ademés de que de la Viuda d’ En Sebastià de Cormellas feya ja anys que no se ‘n cantava ni gall ni gallina.

             Mes de la estampa dels Cormellas nos resta encara un recort: la casa avuy senyalada ab lo número 14 en lo carrer del Call, en qual faixada esgrafiada s’ hi veuen; ademés de molts altres atributs, los tres dibuxos que reproduhim en aquestes pàgines.

            Lo segell distintiu dels Cormellas fou sempre, desde que començaren à estampar, un cor, ja sencer y rodejat en forma de triangle de les inicials S. D. C , ja més ó menys nafrat, rodejat de la llegenda Cormellas. Lo segell que li atribueix En Salvà: In Jovis usque sinum no fou tal segell, sinó un floró usat indistintament per molts estampers barcelonins.

(1) Tingas en compte que al fer aquesta afirmació no’ns referim pas als estampers ambulants, ni menys als metexos Rosembach y Cortey quan ho eran, puix no ignoràm que vingueren respectivament à Barcelona en 1492 y 1531.

            Lluís Carles Viada yLluch. Calendari Català 1901. P.148-153.

Read Full Post »

Enquadernacions pintades- Memòria de l’estudi sobre les enquadernacions pintades per Louis Jou, conservades a la Fundació Jou, realitzat l’any 2012.

Arquitectes de llibres.

Finalment, em referiré a la feina feta pels “faedors” especials promotors de llibres de bibliofília. Només uns pocs han assumit l’única responsabilitat de projectar, dirigir i produir els seus llibres. Per això, alguns autors els han donat el títol d’“arquitectes de llibres”.

Si acomodem el concepte d’arquitecte a la feina feta per aquests peculiars creadors del llibre, podríem definir-los com: “aquelles persones que practiquen o professen l’art de fer llibres, i que dirigeixen la seva elaboració a través de plànols concebuts prèviament per ells. ” És sabut que algunes activitats han utilitzat el terme arquitecte per elevar, de manera perceptiva, la qualitat de les seves aportacions. Ja l’any 1893, William Morris es referia a la “ordenació arquitectònica del llibre” i Charles P. Kindlerberger va ser distingit com a “arquitecte” del Pla Marshall, o Alfred Bosch, guanyador del Premi de les Lletres Catalanes de 2004, va afirmar que l’esforç literari del llibre guanyador aquell any rau en la seva “arquitectura”.

Tenim André Suarès, que, l’any 1925, va distingir el català resident a França, Lluis Jou, com a “arquitecte del llibre”; la revista Selecciones Editoriales, considerava als anys 50 un altre català, Jaume Pla, com a arquitecte del llibre i, l’any 2001, Francesc Puig Rovira va concebre Miquel Plana, a la publicació Bibliofilia a Catalunya, d'”autèntic arquitecte del llibre”.

Cal destacar la rellevant tasca dels catalans Lluis Jou, Jaume Pla i Miquel Plana en la confecció de llibres bibliòfils. Eren fidels seguidors dels principis de Charles Edouard Jeanneret (Le Corbusier), que admirava l’ordre que provenia de les idees utilitàries: “on hi ha ordre hi ha harmonia”; també des del pensament de l’arquitecte Pere Benavent que es referia a la necessitat del contacte material de l’arquitecte amb l’obra, “hi ha edificis que revelen clarament la presència o absència de l’arquitecte” i també tenia present el professor de la Universitat de Glasgow Mike Hansell qui , en una entrevista a Barcelona fa un temps, volia dir que entre els humans es podien trobar arquitectes i constructors. El primer, va dir, va crear bellesa, va innovar.

L’ordre, l’harmonia, el plaer per la feina ben feta, l’atenció personal continuada, la innovació, la creació de bellesa són, entre altres coses, el que trobem a la majoria de llibres d’aquests promotors de llibres “faedors”. A continuació es mostren algunes d’aquestes publicacions.

Lluís Jou

Anatole France. Les opinions del Sr. Jérôme Coignard. París: Les cent Bibliophiles, 1914. Xilografia de Jou. Primer missatge de Jou.

Pierre de Ronsard. Sonets per a Hélène. París: Les Livres de Louis Jou, 1927. Xilografía de Jou. Enquadernació.

Oscar Wilde. Salomé. París: Les Mèdecins Bibliophiles, 1932. Xilografías de Jou. Enquadernació.

Anatole France. Illa dels pingüins. París: Lapina, 1926. Puntes seques i xilografia de Jou.

André Suarès. Músics. París: Les Livres de Louis Jou, 1931. Xilografías de Jou.

Jaume Pla

Rafael Benet. Arcàdia sense mite. Barcelona: S. Salvadó i Cots, 1934 (però, 1944). Aguaforts de Jaume Pla. Segurament el primer llibre de Jaume Pla.

Joaquim Ruyra. Les Coses Benignes. Barcelona: S. Salvadó i Cots, 1935 (però, 1945). Aguaforts de Jaume Pla. Enquadernació.

Ramon Llull. El llibre de les bèsties. Barcelona: S.A.D.A.G., 1947. Aguaforts de Josep Granyer. Portada. ROSA VERA.

Ramon Llull. El llibre de les bèsties. Barcelona: S.A.D.A.G., 1947. Aguaforts de Josep Granyer

Jaume Pla. No. Poema de Joan Teixidor. Títol. ROSA VERITAT. Punta seca i burí.

-Autors diversos. Dotze temes de circ. Barcelona: S.A.D.A.G., 1959.1984 Gravats de diferents artistes i diferents tècniques. Títol. ROSA VERA.

Francesc X. Puig Rovira. 12 gravats i un autoretrat de Jaume Pla. Barcelona: Gràfiques Laietana, 1982. Gravats de Jaume Pla de diferents tècniques. Portada- ROSA VERA.

Miquel Plana

-Isidor Mari. Eivissa. Olot: Miquel Plana, 1976. Linòleum de Miquel Plana.

Joan Perucho. Un silenci oblidat. Olot: Miquel Plana. 1993. Els gravats en sucre de Miquel Plana.

José Hierro. Fe de la vida, vint-i-dos poemes de José Hierro. Olot: Impremta Aubert, 2003.

-Autors diversos. Mostres. Olot: Miquel Plana, 2002. 33 mostres tipogràfiques.

Tot i que hem observat que, en general, es van produir dos tipus de llibres durant els primers temps de la bibliofília catalana contemporània. d’una banda el consuderat erudit i, de l’altra, el que va presentar aportacions més globals -va haver-hi posteriorment, sobretot després de la nostra guerra civil, una disminució de la presència d’obres de la primera tendència i es van anar imposant a les de la segona. Més tard, arran dels canvis tecnològics experimentats en els tallers d’arts gràfiques, es van començar a editar llibres pertanyents al que s’ha arribat a denominar; noves tecnologies.

Desapareixerà la bibliofília a causa de les noves tecnologies? En ocasions anteriors una crisi ha produït un renaixement. Cultura oral, cultura escrita, cultura cibernètica. El nostre soci. Miguel Herrero de Miñón, va afirmar en una conferència celebrada a la nostra seu fa un temps, que la permanència del llibre de bibliòfil per a ell estava assegurada perquè és el “… principal testimoni de la història humana i l’instrument privilegiat del diàleg intergeneracional i la intercultural”. Crec que l’important d’un llibre de bibliofília no és la tècnica amb què es produeix, l’essencial és aconseguir obres de qualitat global. Si en l’edició del llibre, a més d’exigir la plenitud del text, s’adopten els procediments més qualificats per preservar-ne les característiques de qualitat, podem seguir parlant de llibres de bibliofília, de bibliòfils i, per tant, de bibliofília.

Extret de la conferència: “Bibliofília catalana contemporània”, que Jordi Estruga va donar al Monestir de Sant Pere de le Puel·les el 7 de març de 2015.

Read Full Post »

Altres creadors o “faedors” de llibres de bibliofília.

            Paral·lelament als llibres de bibliofília sorgits sota la influència dels moviments culturals i les associacions de bibliòfils esmentats, cal tenir en compte una sèrie de destacats “faedors” que promouen els llibres de bibliofília. Em plau presentar a continuació una petita selecció de llibres en què es troben les dues tendències bibliòfiles esmentades de Catalunya d’aquells moments:

            –Mariano Aguiló (1825-1897). Romancer popular de la terra catalana. Barcelona: estampa d’Espasa y Cia, 1893. Elecció i ordenació de Mariano Aguiló.

            –Angel Aguiló (fill de Mariano Aguiló, 1874-?) Publicat l’any 1904, Paris e Viana, dins la col·lecció anomenada: “Bibliotheca d’apretes singulars del bon temps & nostra lengua materna estampades en letra lemosina“.

-Joan Oliva (1858-1911). Història de Catalunya. Vilanova i Geltrú: Joan Oliva, 1901.

            –Ramon de Capmany (1899-1992). Ramon Llull. Pujada i caiguda de l’intel·lecte. Sabadell: Joan Sallent Sucr., 1953.

            –Tomàs Garcés. La nit de Sant Joan. Barcelona: Horta d’impressions i edicions, 1952. Puntes seques de Josep Obiols, Joan Rebull i Joaquim Sunyer. Joaquim Horta (1878-1956).

            – Estampats taurinas. Barcelona: Instituto Gráfico Oliva de Vilanova S.A., 1963. Aguaforts de Mª Josefa de Colom, impresos per Jaume Pla. Editat per Luis de Caralt Borrell (1916-?).

Idilis i epigrames de Teòcrit. Barcelona: Montaner y Simón, 1943. Aguaforts i xilografies d’Edouard Chimot. Segon treball de la col·lecció HORA.

            Cal fer una menció especial a Ramon Miquel y Planas (1874-1950), que va voler recuperar de l’oblit aquells manuscrits i obres impreses d’autors que havien estat “un orgull per a la nostra terra”. Va donar a llum una sèrie de gravats de tipografia acurada, paper de fil, ben ornamentats i alguns il·lustrats:

            –Longus. Daphnis i Chloe. Barcelona: F. Giró, 1906. Il·lustracions de Josep Triadó. Ramon Miquel y Planas.

            –Recull de textos antics catalans. Barcelona. Tipografia “La Acadèmica” i impremta “L ‘Avenç“, 1906-1912. 18 números.

            -Diversos autors. Contes de bibliófil. Barcelona: Tallers de les Cases Associades, 1924. Il·lustracions i ornaments de diversos artistes. Ramon Miquel y Planas.

            –R. Miquel i Planas. Las confidencias de Juan Buenhombre seguidas de sus pensamientos. Barcelona: Imprenta Casa Miquel-Rius, 1924. Xilografia d’Antonio Ollé Pinell. Edició en castellà per a la Librería de los Bibliófiloes Españoles de Madrid. Ramon Miquel y Planas.

            També m’agradaria esmentar en aquest apartat algunes empreses que han destacat en la producció de llibres i col·leccions d’alt perfil bibliòfil:

            –Calderón de la Barca. La Vida es Sueño. Barcelona: Talleres de Guinart y Pujolar, 1933. Gustavo Gili, editor, col·lecció La Cometa amb xilografia de Ricart.

            –Cancionero del amor antiguo. Barcelona: Grafos, SA, 1942. Il·lustracions d’A. Vila Arrufat. Editorial Gustavo Gili SA. Col·lecció Armiño.

            –Manuel de Montoliu. Don Jaime I El Conqueridor. Sabadell: Tallers de Juan Sallent Suc., 1947. Il·lustracions de Julian Nadal. Editorial Orbis.

            –Joan Abelló Prat. L’hora del te. Barcelona: Salvador Salvadó Cots, 1961. Aguaforts i xilografia de Joan Abelló. Els aiguaforts impresos al taller de Joan Barbará. Il·lustracions de Maurici de Vassal.

            –Josep Janés i Olivé. Combat del somni. Barcelona: Horta I.E., 1952. Aiguaforts de Joan Palet.

            –Ferran Soldevila. Don Juan. Sabadell: Joan Sallent Suc., 1960. Puntes seques de Grau Sala, impresa per Francesc Melic.

            –Àngel Guimerà. Terra baixa. Barcelona: Tallers Gràfics Altés, 1930.

            Com a curiositat esmentaré que el fundador de l’Editorial Mons Floris, l’artista Joan d’Ivori, va venir a fer dos llibres de bibliofília d’un sol exemplar; 25 poemes orientals (1946) i Un torneig al born (1946).

            A més de comptar amb un nombre considerable de “faedors” promotors del llibre de bibliofília de Catalunya, Catalunya també ha comptat amb un cartell excepcional d’artistes de renom internacional: Miró, Subirachs, Tàpies, Guinovart, Rafols Casamada, Clavé, Grau Sala. Aquesta circumstància va facilitar que la il·lustració de les obres de bibliofília catalana pogués comptar amb aportacions artístiques de reconegut nivell.

            Extret de la conferència: “Bibliofília catalana contemporània”, que Jordi Estruga va donar al Monestir de Sant Pere de le Puel·les el 7 de març de 2015.

( cont.)

XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ

El librero lo sabe todo.

            El cálculo de estructuras, el derecho mercantil, los balances, los mercados de futuros, el Adobe Photoshop, la psicolingüística, la quiropráctica, el chi kunh, la hermenéutica, la museología, la ciencia política, la lógica formal, la conflictología, la dieta antioxidante, la astrofísica, el número de oro, la biología molecular, la cocina al vacío… y así podríamos continuar hasta el infierno.

            Efectivamente, algunos de estos temas o apartados pueden encontrarse en una librería, pero recuerde que el profesional del sector sólo los gestiona, porque si, además, tuviese que poseer conocimiento integral de cada uno de ellos, debería cobrar un sueldo astronómico com asesor ( vale, es una idea). A menudo el librero se ve abocado a asesorar sobre fondos de los que apenas goza de un conocimiennto básico. Recuerden que normalmente él les podrá informar de los títulos clásicos en cada materia y conocer sus pormenores no entra en sus obligaciones.

            Si el cliente solicitante se muestra comprensivo, el librero intentarà satisfacerlo con lo máximo que su nivel de solvencia sea capaz de cubrir o apelará a instancias más cualificadas; el problema surge cuando el cliente no entiende que el vendedor no sea un experto en la materia. Evidentemente se le permite ser un absoluto desconocedor de todas las demás ramas del saber, pero nunca en la que interesa al cliente. Si el vendedor no puede dar satisfacción a su demanda, el cliente puede acabar solventando su frustración despotricando sobre el establecimiento y sus profesionales. Y esto nos lleva a…

En las librerías hay de todo

            Otra de las circunstancias más recurrentes en el establecimiento. Gente de toda clase y condición acude a buscar el libro perdido, aquel libro que dejó a un amigo y no recuperó ( con lo que perdió libro y amigo), o aquel libro que un amigo le dejó y que él extravió. A lo mejor lo del libro no le preocupa tanto, pero sí la pérdida del amigo, lo que nos da la medida del poderío simbólico de tan aparentemente inocuo extravío. Aquel libro que leyó hace años y que le gustaría volver a recuperar, aquel que desapareció en la mudanza…

            Por desgracia no siempre podemos atender todas las peticiones de los clientes como desearíamos. En la actualidad con la evolución sufrida en las pautas de la edición y el consumo esto se ha acentuado. Los libros ya no duran tanto tiempo como antes en el mercado. En tres o cuatro años, o incluso menos, si el libro no ha tenido buena fortuna comercial, será pasto del olvido o del saldo. Pero no hay que alarmarse porque ahora más que nunca hay alternativas. La irrupción de las nuevas tecnologías y el creciente mercado on-line ofrecen caminos para acceder a ese libro codiciado pese a que no siempre el milagro se produce.

            Dicho lo cual no deja de conmover, sin embargo, contemplar cómo muchos clientes otorgan a algumos libros un valor emocional importante, que de alguna manera recoge no solo su aspecto material, sino que conforma el mapa de sus recuerdos y su experiencia personal.

            “Algunas leyendas urbanas en torno al librero” en el llibre Soldados de cerca de un tal Salamina. Grandezas y miserias en la galaxia librería, d’Eduardo Fernández, Ed.Comanegra, Barcelona, 2008. Pàg. 48-50.

Read Full Post »

Crec que la qualitat i el nombre d’activitats realitzades per una entitat són una escala vàlida per apreciar-ne l’eficàcia. En aquest sentit, segons la informació continguda en l’assaig titulat Folleto publicat l’any passat per CILENGUA i l’autoria del qual es deu als organitzadors d’aquest curs, Pedro María Cátedra i María Luisa López Vidriero, que incloïa la bibliografia de l’Associació de Bibliòfils de Barcelona dels seus primers 65 anys d’existència -actualment, any 2015, hem superat els 70 anys-, aquesta entitat ha participat, d’una manera o altra, en l’edició d’unes nou-centes publicacions: 32 bàsiques, 161 complementàries, 60 tesis, 615 felicitacions de Nadal i 27 publicacions més.

            A la seva activitat editorial cal afegir les visites institucionals realitzades a un gran nombre de biblioteques, arxius, museus i exposicions, tant nacionals com internacionals; la promoció i organització d’exposicions relacionades amb la bibliofília; l’assistència i organització de congressos, conferències, taules rodones, presentacions de llibres i moltes altres activitats, sempre relacionades amb el llibre.

            L’Associació de Bibliòfils de Barcelona, ​​en el marc de la seva tasca de difusió de les diferents disciplines del llibre, es considera actualment un referent qualificat en temes relacionats amb la bibliofília.

Extret de la conferència: “Bibliofília catalana contemporània”, que Jordi Estruga va donar al Monestir de Sant Pere de le Puel·les el 7 de març de 2015.

( cont.)

Sant Pere de les Puel·les, un referent en la restauració de llibres

XQ          XQ          XQ          XQ          XQ          XQ          XQ

 

 

 “La Feria del Libro por antonomasia es la de Madrid. Dicha feria consiste en llenar el bonito parque del Retiro de un sinfín de casetas, llenas a su vez de libros y de personas que intentarán venderle a usted alguno de esos libros. El diseño, contenido y paisanaje de dichas casetas puede constituir por sí solo un espectáculo.

El primer objetivo de la Feria consiste básicamente en intentar convencer a los madrileños de lo fundamental que es para sus vidas ir a aguantar varias horas de empujones y un sol de justicia con el fin de comprar unos libros que, en el noventa por ciento de los casos, pueden encontrar todo el año en la librería de debajo de su casa. También pueden hacerse firmar dicho libro, tras la preceptiva cola, por el autor del mismo ( o de otro, que se dan casos). Seguramente si a la mañana siguiente coinciden con el mismo autor objeto de sus deseos en el metro, cojo y con muletas, lo que imposibilitaría su huida ante tan gran fan, lo máximo que harán será correr para intentar quitarle el asiento. Pero, qué diablos, ¡ es sábado, son las cinco de la tarde y es la feria !

Al final del evento las diferentes editoriales entrarán en el rifirrafe habitual sobre cuál ha contado con la obra más vendida y cuál con el mayor firmante de libros. Polémica que todo el mundo sabe falsa pues, en realidad, otro año, el libro más vendido ha sido Mortadelo y Filemón y quien más ejemplares ha dedicado, sin posible parangín, el gran Francisco Ibáñez.

En el resto de España, los libreros suspiran, simplemente, por poderse quejar del exceso de trabajo del que reniegan sus compañeros de Madrid y Barcelona, y sueñan con algún acontecimiento que les haga acercarse, remotamente, a esas cifras de venta,

La Feria del Libro” en el llibre Soldados de cerca de un tal Salamina. Grandezas y miserias en la galaxia librería, d’Eduardo Fernández, Ed.Comanegra, Barcelona, 2008. Pàg. 45-46.

Read Full Post »

A.M. Cassandre – The Atlantic, 1931 – Art Deco Classic 

Normalment, no escric gaires coses sobre els llibres que llegeixo, però avui em ve molt de gust dir alguna cosa d’un.

Tuset Street de Pedragosa, 1967

Feia dies que no gaudia tant llegint un llibre, el títo: Eso NO ESTABA en mi LIBRO de HISTORIA del DISEÑO GRÁFICO [sic] de Carlos Cubeiro (Almuzara, Córdoba, 2023).

Cartells dels germans Stenberg

M’ha ensenyat moltes coses i m’ha aclarit unes quantes d’una manera fàcil i agradable.

Grapus. Mickey, 1982

Un exemple és la frase següent: “Tota la tecnologia necessària per consultar-los [els llibres] és una mica de llum natural i, en alguns casos, les ulleres de llegir. Quan sento que el llibre electrònic acabarà substituint el de paper penso que, si en efecte és així, els nens del futur es perdran aquest enlluernament que consistia a descobrir els tresors [exteriors i interiors] que guarda la biblioteca particular”. (pàg. 303).

Segell de la Staatliche Bauhaus, dissenyat per Oskar Schlemmer i utilitzat a partir de 1922

Llegint llegint, he parat un munt de vegades per seguir a Infinet moltes de les coses que explica sobre obres, autors, casos i coses.

Thomas Sarnecki, Pòster electoral de Solidarnosc, 1989

Vaig fer un curt postgrau sobre “Disseny de llibres i producció editorial”, vaig aprendre quatre coses, bé, tres, prou per saber que de Disseny no en tenia ni tinc puta idea.

Cartells de Peret

I he descobert que en el món del disseny hi ha obres, moltes, que no tenen res a envejar de molts quadres de pintura.

Saul Bass, cartell per a la pel·lícula Vertigo (1958, dir. Alfred Hitchcock)

 

 

Cartells d’America Sanchez

Miraré de llegir una mica més sobre aquest tema, em sembla un món apassionant i segur que aprendré i gaudiré, tot alhora.

Busco una altra manera d’aprendre, estudiar assignatures soltes o seguir en línia cursos sobre tot això, però no és una tasca fàcil. Hauré de mirar una mica més.

Cartell de Bruno Munari

M’ha servit també per ampliar el Glossari sobre Paper, Arts Gràfiques i Edició.

Cartell de Carles Fontserè, 1936

Volia fer un tuit a X sobre el llibre, un fil que diuen, però crec que aquí em puc esplaiar una mica més.

Cartells d’Enric Huguet
 
(imatges del llibre i d’autors que surten al llibre)

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »