Feeds:
Entrades
Comentaris

Archive for the ‘Enquadernacions’ Category

“ L’objectiu global de l’associació era el foment de l’amor al llibre en les seves manifestacions més selectes i depurades. Un dels objectius específics d’aquest era l’edició de llibres que havien de tenir en compte per igual el contingut i la forma, i un altre la difusió del coneixement dels tresors bibliogràfics existents a Espanya, tant en col·leccions privades com públiques; organitzar exposicions d’obres impreses, gravats, relligadures, ex-libris i manuscrits; facilitar a les biblioteques públiques l’adquisició d’exemplars rars mitjançant l’aportació econòmica dels seus associats o subscripcions organitzades a tal efecte: i en definitiva, per tot tipus d’activitats adreçades a incrementar l’afecció als llibres. Si comparem aquests objectius amb els de la primera societat ens adonem que el marc d’interès i d’actuació s’havia eixamplat i havia superat la intenció de reeditar la literatura clàssica catalana ja recuperada. La bibliofília responia ja a unes noves necessitats i uns nous temps.

El nombre de membres s’estipulà que no passés de cent. L’Associació havia de publicar un butlletí periòdic dedicat a tots aquests aspectes i a les seves activitats. Per bé que es fundà oficialment l’any 1944, ja l’any 1943 organitzà una Exposició de Relligadures i de llibres il·lustrats espanyols de 1750 a 1850, presentada en un opuscle imprès en els taller Oliva de Vilanova, que tingué molt bona acollida. De seguida també, l’any 1945, es publicà el seu primer llibre estrictament de bibliòfil, una obra de Pedro Antonio de Alarcón, El Capitán Veneno, amb un estudi preliminar de Manuel de Montoliu. Estava il·lustrat amb des estampes i quatre capçaleres de Josep M. Mallol Suazo i 31 caplletres a dues tintes i 25 culsdellàntia obra de Teodoro Miciano. Des d’aquell moment l’associació ha anat editant un llibre aproximadament cada any.

Actualment, l’Associació continua fidel als seus objectius i bon testimoni n’és, evidenment, l’exposició presentada conjuntament al Museu Frederic Marès. En una època de tan accelerada innovació tecnològica constant aplicada al món de la informació impresa, que durant molts segles havia tingut com a únic vehicle de difusió el llibre, la bibliofília adquireix en l’actualitat tota una altra dimensió, totalment allunyada de les necessitats de l’època de Marià Aguiló i fins i tot del període esplendorós de Miquel y Planas, i fins i tot dels anys seixanta o setanta, més proper. Avui esdevé més que mai el testimoni de tota una cultura, un coneixement i una estima per l’objecte llibre, que cal que continuï pervivint, car té un lloc important en el proper mil·leni. No cal rebutjar la innovació, al contrari. Tanmateix, cal valorar la seva història, els seus antecedents. La bibliofília hi pot jugar un paper destacat en aquesta empresa”.

L’Associació de Bibliòfils de Barcelona”escrit per Pilar Vélez en el llibre-catàleg Aureum Opus. Cinc segles de llibres il·lustrats, editat pel Museu Frederic Marès en la seva col·lecció Quaderns del Museu Frederic Marès. Exposicions. 5; Barcelona, 2000.

XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

Yo creo que vivimos en el país donde actualmente se producen más ediciones en papel de hilo – opina un poco compungido, nuestro hombre, que ahora es el librero, como poco antes había sido el propio editor, el sagaz e inteligente distribuidor o el  grabador ilustre—. Llegaremos a intoxicarnos y a desvirtuar la finalidad de esta clase de ediciones. En un mes, me parece que el de noviembre del pasado año llegué a contar la aparición de más de cincuenta y cinco títulos distintos, y los que no me fué posible controlar, porque algunos se distribuyen en privado y en ediciones limitadísimas.

 Si, señores; estamos en plena fiebre del papel de hilo, como hace cuatro o cinco años padecimos la enfermedad adquisitiva del cuadro al óleo, del paisaje, dolencia que aun colea, afortunadamenle para los pintores. En ningún periodo brillante de la bibliografía francesa o inglesa llegó a editarse tanto en papel de hilo. Las grandes industrias productoras— el papel de bibliógrafo ha de ser elaborado a mano y requiere unos cuidados especiales — radicadas en las zonas papeleras de Gelida y Capellades no han cesado de trabajar para ofrecer la primera materia al ansioso mercado.

 La afición, sin embargo, ya nos viene de antiguo. Uno de los primeros que restauró entre nosotros el gusto a las bellas ediciones, que tanto abundaron aqui en los siglos XVI y XVII, fué don Mariano Aguiló, el cual halló unos apasionados continuadores de su obra en los señores Pau Font de Rubinat, José Pin y Soler, y Miguel y Planas. Son éstos, en realidad, los sembradores de la fructífera cosecha que hoy llena las bibliotecas de los potentados del país.

 Como impresor, “Oliva de Vilanova” ha sido quien, innegablemente, ha producido libros más perfectos y hermosos. Como editor, el que ha creado una serie más continuada de valiosos ejemplares en papel de hilo, es «Orbis». Hay que recordar, entre otras cosas. la edición de algunas de las obras más deliciosas del folklorista Joan Amades: «Les Auques» , «Els Ventalls» y «Els Soldats» , algunas en colaboración con José Colominas.

 Joan Amades, que hace poco celebró la aparición de su «op.» 101, ha editado casi toda su producción en papel de hilo, agotada y buscadtsima, especialmente su colección: «Biblioteca de Tradicions Populars».

El editor que enfocó el libro de bibliógrafo de una manera regular en cuanto a su orientación y venta, fue Gustavo Gili, gran señor de los libros, al crear «La cometa», en la cual se publicó «El Alcalde de Zalamea», ilustrada por José de Togores y «El sombrero de tres picos», con grabados al aguafuerte de José Nogués. «La Semana Santa» de Gabriel Miró, vendióse, y de ello ya hace una porción de años, a 5.000 pesetas uno de sus ejemplares. Hoy, esta serie, continuada por el hijo de don Gustavo, reanuda su publicación con «Platero y yo», de Juan Ramón Jiménez , ilustrado con litografías de José Mompou.

 «Editorial Lucero», «Argos» y «Aymá», y que nos sean perdonadas todas las omisiones, ya que esta breve información no pretende agotar el tema ni convertirse en un índice publicitario, se especializan en las ediciones de bibliófilo. De la primera, cabe destacar su «Antología lírica de Montserrat» , de la segunda. «Amor y Psiquis», de Apuleyo, con litografías de Pruna, artista que también ha ilustrado a Sebastián Gasch en sus obras sobre danza. «Aymá  Editor», publica una colección de bibliófilo: “Guió d’Or”. Recientemente ha editado «Barcelona vista por Dionis Baixeras», con cincuenta dibujos de este autor y precedido de un estudio de A. Duran y Sanpere, obra que se agotó cuando aún estaba en los obradores de la encuademación . «Ediciones Mediterráneo » ha lanzado la serie numerada de «Retablo», de Catalina Albert, con ilustraciones de Colom.

 En Barcelona funcionan entidades de bibliófilos que editan periódicamente un «papel de hilo», casi siempre un texto clásico o difícil de encontrar. El más noble  exponente de este tipo de entidades, es la llamada de los «Cien» por ser éste el número de los que la integran, digna sucesora de aquella que llevó el nombre de «Los XII», que tan alto prestigio consiguió entre nosotros y que contaba, como a socio honorario, al ex rey de Portugal. A otra entidad de bibliógrafos se debe la edición de la «Crónica de Montcada» sobre la expedición de los catalanes a Oriente, ilustrada por Teodoro Miciano, la revelación de estos últimos años en el arte del grabado.

 «Los Amigos del Libro», otra firma dedicada a las publicaciones bibliográficas, ha editado recientemente, entre otras obras, el «Diario de Cristóbal Colón», ilustrada por el excelente bojista Ollé Pinell, y el agudo y documentado libro de Néstor Lujan, «De toros y toreros», con diversas planchas lítográficas de Manolo, unas de las postreras obras del artista. Empresas sin precedentes editoriales, lanzan al mercado bellos libros en papel de hilo como éste de Julián Amich,”Naves de antaño” , comentado por José Pla en nuestro semanario.

E1 artista, tanto como el escritor, anima la joya del libro bibliográfico. Hemos visto trabajar paciente e infatigable para conseguir la máxima belleza técnica al editor y grabador de muchas de sus ediciones, Ramón de Capmany. A él se deben las planchas de una de las obras que obtuvieron mejor acogida en el mundo bibliográfico hispánico : las «Poesías de San Juan de la Cruz». Los aguafuertes para su «Alegría que pasa», son las obras más sutiles y evocadoras que ha producido en este aspecto.

También se da un tipo singular de libro. El ejemplar único, a mano, sin otra intervención que la del propio artista que lo concibió. Hace tres años fué vendido a un comerciante de Igualada un libro de esta clase por 35.000 pesetas. Gimeno Navarro, como hizo William Blake en Inglaterra en el siglo XVIII, ilustra él mismo sus libros, con la gracia nostálgica que ha hecho popular su pintura . Olga Sacharoff, A. Opisso, Gelabert, E. Mora, M. Ribas, Obiols, Commeleran, Mallol Suazo, Ricart Palet, A. Coll, el artista que animó «Qué diuen els ocells», de Mosén Cinto, ilustran estas hermosas ediciones de bibliógrafo.

 El libro raro, bello, lujoso, va destinado al comprador de disponibilidades económicas. Eso no quiere decir que lodos los bibliófilos sean gente rica. El amor al libro, al bello libro, no es patrimonio de una clase favorecida, con o sin razón, por fortuna. A esos bibliófilos modestos no les queda otro recurso, al igual que los chicos frente a una confitería, que aplastar su nariz contra el escaparate del librero y suspirar por aquello que no poseerán jamás.

“La fiebre del papel de hilo”,  Destino,n. 559, 24 abril 1948.

Read Full Post »

La estampa barcelonina dels Cormellas ( 1592-1700)

            Barcelona, que à mitjans del segle XVI sols tenia dues oficines d’estampar llibres (1), la de Joan Rosembach y la de Jaume Cortey, respectivament establertes en 1530 y 1554, comptava al començament del segle XVII les cinch següents: una en lo carrer de Sant Domingo, altra en lo de la Frenería davant del Palau del Rey, altra en lo carrer d’ Arlet cantonada à la Llibreteria, altra en lo de Petritxol davant de la Rectoria del Pi, y altra, de la que anàm à parlar, en lo Call, propietat d’ En Sebastià de Cormellas.

            La adquirí aquest en 1591 de la viuda d’Hubert Gotard, que l’havia administrada per espay de un any ençà de la mort del seu marit; y si be fora assegurar massa lo dir que havia empleades en sos aparells vinticinch mil lliures (66.25o pessetes), com en la que posteriorment establiren los germans Vilella en lo carrer de Flassaders (via Lo dicariorum ) pera llibres de chor, missals, breviaris y tota sort de llibres, sabém per un antich document, obrant en poder nostre, que era de les més copioses, axi de fundicions de lletres de uns y altres caràcters, “com de prempses y demés recaptes é instruments pera treballaren ella molts oficials.»

 Fou la primera obra que estampà En Cormellas Lo Llibre del Consolat dels fels marítims, ar a novament corregit y emendat ab algunes declaracions de paraules als margens. y de nou afegits al fi alguns capítols, y crides, y un privilegis , etc. (Estampat en Barcelona, any MDLXXXXII): digna inauguració pera una estampa que per espay de més de un segle atapahi de llibres llatins, catalans y castellans, tan esquisidament escullits com estampats, sobre tot en ses primeries, puix en ses darreries l ‘aventatjaren los Figueró, los prestatges de les moltíssimes llibreteries barcelonines. Cal mencionar de entre les obres llatines: Constitutiones synodales gerundenses (1593), Ordinarium Vicense (1596), Epistolae familiares Marcí Tullii Ciceronis (1620) , Ordinarium seu Rituale Ecclesiae Barchinonensis (1620 ) y Apparatus súper Constitutionibus curiarum generalium Cathalonia , d’ En Mieres (1621); de entre les catalanes: Algun s tractats en català sobre les festes colents en lo Bisbat de Barcelona , y tatxes del salari dels Notaris, que acompanyan à la obra Stylus capibreviandi (1594); lo Sermó vulgarment anomenat del Sereníssim Senyor Don Jaume II (1602); La historia del cavaller Pierres de Provença, y de la gentil Magalona, traduhida per Honorat Comalda (165o); les Ordinacions fetes y ordenades per los moll illuslres senyors Concellers y savi Concell de Cent… sobre la administració dels fornents (1678), y varis discursos y al·legacions jurídiques; y de entre les edicions en castellà les que feu de les obres de Fra Lluís de Granada (1604), que començà Hubert Gotard en 1589; Alonso de Ledesma (16o5), Lluís Blosi (1614), Alonso de Castillo Solorzano (1631-33); la continuació de la Historia pontifical y catholica, del Dr. Gonzalo de Illescas (1592- 95); la Chronica de los Santos de Sardeña, de Fra Dimas Serpi (1600); la Centúria, ó Historia de los famosos hechos del gran Conde de Barcelona Don Bernardo Barcino, de Fra Esteva Barellas (1600), y la Historia de los antignos Condes de Barcelona, de Fra Francesch Diago (1603).

 En Sebastià de Cormellas no era estamper, com no ho foren sos fills Francisco y lo Doctor Joseph , ni “Is demunt dits Vilella, botiguers de teles; ni N ‘Antoni Lacavalleria, llibreter; ni En Joseph Forcada, notari real col·legiat; ni En Rafel Figueró, que estava insaculat com à perayre en les Bosses de la Casa del General. En lo any 1638 pretengueren los magnífichs Cònsol s y Consell de vint del Magistrat de la Llotja de la Mar, que En Sebastià de Cormellas, mercader, devia abstenirse de exercir la art de estamper com à art mecànica y servil; peró donant dit Cormellas son memorial firmat de nou advocats dels més clàssichs de aquella era, y entre altres lo doctissim Fontanella en que mostrà la noblesa de dita art, cessaren dits Cònsols y Consell de tal pretensió y prosseguí En Cormellas son exercici. Tal volta à axó es degut que en unes Cobles del gloriós Sant Segimon y en El Político del Cielo, de Fra Diego Niseno, estampats unes y altre en lo demunt dit any, y que en la reestampació (molt dolenta per cert) que feu del Llibre del Consolat en 1645, essent Defenedor de la Llotja de Mar, se llegesca, contra la costum: «En la estampa administrada per Sebastià de Cormellas, mercader. »

             Mori En Sebastià de Cormellas en 1654. Estamper de la ciutat, renuncià à dita gràcia en mà y poder dels Escellentissims Consellers. No ‘n fou son fill Francisco; mes à la mort de Catarina Mathevat, viuda, que l’ havia succehit en dita gràcia en 1625, passà à esserne la viuda Teresa Cormellas, mare del Dr. Joseph, y à sa mon aquest, y per renuncia de aquest En Joan Pau Marti, estamper y llibreter, qui ne fou inhabilitat per lo Consell de trentasís à instàncies dels estampers-llibreters Figueró, Gelabert, Jolis, Guasch y Llopis, à pesar de que dit Martí tenia en sa casa de la plaça de Sant Jaume, entre los carrers del Paradís y de la Diputació (avuy del Bisbe), la metexa estampa dels Cormellas, que havia adquirida, y ‘l meteix nombre de oficials (onze), «y estos de major nota y perícia dels que s troban en la present ciutat.»

La estampa dels Cormellas fou regentada ó administrada: de 1668 à 1670, per Jacinto Andreu, que s’ establí en 1671 en lo carrer de Sant Domingo; de 1675 à 1680, per Vicens Surià, que s’ establí en lo carrer de la Palla en 1681; de aquest any à 1683, per Jaume Cays, que passà à regentar la estampa dels Mathevats, davant de la Rectoria del Pi, pera retornar à ca ‘n Cormellas en 1686 fins à 1691; en 1684 y i685 per En Joseph Soler, y de 1696 à 1700 per Thomàs Loriente.

             En 1710, es à dir, després de deu anys en que ‘l nom Cormellas havia desaparegut de les prempses barcelonines, torna à aparéxer en un llibre: Explicación y construcciòn de las Reglas de género s y pretéritos. Conforme se ensenan en los Estudiós de la Compañía de Jesús... Por el Maestro Thomàs Garcia de Olarle . Mes creyém que’s tracta de una edició apócrifa, per quant lo peu de estampa diu: «Año 1710. Con privilegio. En Barcelona: Por la Viuda de Sebasliàn Cormelias, vive al molino de la Robella», y aquest Molí lo conexém à Valencia, hon estampá en 1602 En Joan Chrisóstom Garriz La Arcadia , de Lope de Vega (junto al Molino de la Rovella), ademés de que de la Viuda d’ En Sebastià de Cormellas feya ja anys que no se ‘n cantava ni gall ni gallina.

             Mes de la estampa dels Cormellas nos resta encara un recort: la casa avuy senyalada ab lo número 14 en lo carrer del Call, en qual faixada esgrafiada s’ hi veuen; ademés de molts altres atributs, los tres dibuxos que reproduhim en aquestes pàgines.

            Lo segell distintiu dels Cormellas fou sempre, desde que començaren à estampar, un cor, ja sencer y rodejat en forma de triangle de les inicials S. D. C , ja més ó menys nafrat, rodejat de la llegenda Cormellas. Lo segell que li atribueix En Salvà: In Jovis usque sinum no fou tal segell, sinó un floró usat indistintament per molts estampers barcelonins.

(1) Tingas en compte que al fer aquesta afirmació no’ns referim pas als estampers ambulants, ni menys als metexos Rosembach y Cortey quan ho eran, puix no ignoràm que vingueren respectivament à Barcelona en 1492 y 1531.

            Lluís Carles Viada yLluch. Calendari Català 1901. P.148-153.

Read Full Post »

Enquadernacions pintades- Memòria de l’estudi sobre les enquadernacions pintades per Louis Jou, conservades a la Fundació Jou, realitzat l’any 2012.

Arquitectes de llibres.

Finalment, em referiré a la feina feta pels “faedors” especials promotors de llibres de bibliofília. Només uns pocs han assumit l’única responsabilitat de projectar, dirigir i produir els seus llibres. Per això, alguns autors els han donat el títol d’“arquitectes de llibres”.

Si acomodem el concepte d’arquitecte a la feina feta per aquests peculiars creadors del llibre, podríem definir-los com: “aquelles persones que practiquen o professen l’art de fer llibres, i que dirigeixen la seva elaboració a través de plànols concebuts prèviament per ells. ” És sabut que algunes activitats han utilitzat el terme arquitecte per elevar, de manera perceptiva, la qualitat de les seves aportacions. Ja l’any 1893, William Morris es referia a la “ordenació arquitectònica del llibre” i Charles P. Kindlerberger va ser distingit com a “arquitecte” del Pla Marshall, o Alfred Bosch, guanyador del Premi de les Lletres Catalanes de 2004, va afirmar que l’esforç literari del llibre guanyador aquell any rau en la seva “arquitectura”.

Tenim André Suarès, que, l’any 1925, va distingir el català resident a França, Lluis Jou, com a “arquitecte del llibre”; la revista Selecciones Editoriales, considerava als anys 50 un altre català, Jaume Pla, com a arquitecte del llibre i, l’any 2001, Francesc Puig Rovira va concebre Miquel Plana, a la publicació Bibliofilia a Catalunya, d'”autèntic arquitecte del llibre”.

Cal destacar la rellevant tasca dels catalans Lluis Jou, Jaume Pla i Miquel Plana en la confecció de llibres bibliòfils. Eren fidels seguidors dels principis de Charles Edouard Jeanneret (Le Corbusier), que admirava l’ordre que provenia de les idees utilitàries: “on hi ha ordre hi ha harmonia”; també des del pensament de l’arquitecte Pere Benavent que es referia a la necessitat del contacte material de l’arquitecte amb l’obra, “hi ha edificis que revelen clarament la presència o absència de l’arquitecte” i també tenia present el professor de la Universitat de Glasgow Mike Hansell qui , en una entrevista a Barcelona fa un temps, volia dir que entre els humans es podien trobar arquitectes i constructors. El primer, va dir, va crear bellesa, va innovar.

L’ordre, l’harmonia, el plaer per la feina ben feta, l’atenció personal continuada, la innovació, la creació de bellesa són, entre altres coses, el que trobem a la majoria de llibres d’aquests promotors de llibres “faedors”. A continuació es mostren algunes d’aquestes publicacions.

Lluís Jou

Anatole France. Les opinions del Sr. Jérôme Coignard. París: Les cent Bibliophiles, 1914. Xilografia de Jou. Primer missatge de Jou.

Pierre de Ronsard. Sonets per a Hélène. París: Les Livres de Louis Jou, 1927. Xilografía de Jou. Enquadernació.

Oscar Wilde. Salomé. París: Les Mèdecins Bibliophiles, 1932. Xilografías de Jou. Enquadernació.

Anatole France. Illa dels pingüins. París: Lapina, 1926. Puntes seques i xilografia de Jou.

André Suarès. Músics. París: Les Livres de Louis Jou, 1931. Xilografías de Jou.

Jaume Pla

Rafael Benet. Arcàdia sense mite. Barcelona: S. Salvadó i Cots, 1934 (però, 1944). Aguaforts de Jaume Pla. Segurament el primer llibre de Jaume Pla.

Joaquim Ruyra. Les Coses Benignes. Barcelona: S. Salvadó i Cots, 1935 (però, 1945). Aguaforts de Jaume Pla. Enquadernació.

Ramon Llull. El llibre de les bèsties. Barcelona: S.A.D.A.G., 1947. Aguaforts de Josep Granyer. Portada. ROSA VERA.

Ramon Llull. El llibre de les bèsties. Barcelona: S.A.D.A.G., 1947. Aguaforts de Josep Granyer

Jaume Pla. No. Poema de Joan Teixidor. Títol. ROSA VERITAT. Punta seca i burí.

-Autors diversos. Dotze temes de circ. Barcelona: S.A.D.A.G., 1959.1984 Gravats de diferents artistes i diferents tècniques. Títol. ROSA VERA.

Francesc X. Puig Rovira. 12 gravats i un autoretrat de Jaume Pla. Barcelona: Gràfiques Laietana, 1982. Gravats de Jaume Pla de diferents tècniques. Portada- ROSA VERA.

Miquel Plana

-Isidor Mari. Eivissa. Olot: Miquel Plana, 1976. Linòleum de Miquel Plana.

Joan Perucho. Un silenci oblidat. Olot: Miquel Plana. 1993. Els gravats en sucre de Miquel Plana.

José Hierro. Fe de la vida, vint-i-dos poemes de José Hierro. Olot: Impremta Aubert, 2003.

-Autors diversos. Mostres. Olot: Miquel Plana, 2002. 33 mostres tipogràfiques.

Tot i que hem observat que, en general, es van produir dos tipus de llibres durant els primers temps de la bibliofília catalana contemporània. d’una banda el consuderat erudit i, de l’altra, el que va presentar aportacions més globals -va haver-hi posteriorment, sobretot després de la nostra guerra civil, una disminució de la presència d’obres de la primera tendència i es van anar imposant a les de la segona. Més tard, arran dels canvis tecnològics experimentats en els tallers d’arts gràfiques, es van començar a editar llibres pertanyents al que s’ha arribat a denominar; noves tecnologies.

Desapareixerà la bibliofília a causa de les noves tecnologies? En ocasions anteriors una crisi ha produït un renaixement. Cultura oral, cultura escrita, cultura cibernètica. El nostre soci. Miguel Herrero de Miñón, va afirmar en una conferència celebrada a la nostra seu fa un temps, que la permanència del llibre de bibliòfil per a ell estava assegurada perquè és el “… principal testimoni de la història humana i l’instrument privilegiat del diàleg intergeneracional i la intercultural”. Crec que l’important d’un llibre de bibliofília no és la tècnica amb què es produeix, l’essencial és aconseguir obres de qualitat global. Si en l’edició del llibre, a més d’exigir la plenitud del text, s’adopten els procediments més qualificats per preservar-ne les característiques de qualitat, podem seguir parlant de llibres de bibliofília, de bibliòfils i, per tant, de bibliofília.

Extret de la conferència: “Bibliofília catalana contemporània”, que Jordi Estruga va donar al Monestir de Sant Pere de le Puel·les el 7 de març de 2015.

Read Full Post »

Altres creadors o “faedors” de llibres de bibliofília.

            Paral·lelament als llibres de bibliofília sorgits sota la influència dels moviments culturals i les associacions de bibliòfils esmentats, cal tenir en compte una sèrie de destacats “faedors” que promouen els llibres de bibliofília. Em plau presentar a continuació una petita selecció de llibres en què es troben les dues tendències bibliòfiles esmentades de Catalunya d’aquells moments:

            –Mariano Aguiló (1825-1897). Romancer popular de la terra catalana. Barcelona: estampa d’Espasa y Cia, 1893. Elecció i ordenació de Mariano Aguiló.

            –Angel Aguiló (fill de Mariano Aguiló, 1874-?) Publicat l’any 1904, Paris e Viana, dins la col·lecció anomenada: “Bibliotheca d’apretes singulars del bon temps & nostra lengua materna estampades en letra lemosina“.

-Joan Oliva (1858-1911). Història de Catalunya. Vilanova i Geltrú: Joan Oliva, 1901.

            –Ramon de Capmany (1899-1992). Ramon Llull. Pujada i caiguda de l’intel·lecte. Sabadell: Joan Sallent Sucr., 1953.

            –Tomàs Garcés. La nit de Sant Joan. Barcelona: Horta d’impressions i edicions, 1952. Puntes seques de Josep Obiols, Joan Rebull i Joaquim Sunyer. Joaquim Horta (1878-1956).

            – Estampats taurinas. Barcelona: Instituto Gráfico Oliva de Vilanova S.A., 1963. Aguaforts de Mª Josefa de Colom, impresos per Jaume Pla. Editat per Luis de Caralt Borrell (1916-?).

Idilis i epigrames de Teòcrit. Barcelona: Montaner y Simón, 1943. Aguaforts i xilografies d’Edouard Chimot. Segon treball de la col·lecció HORA.

            Cal fer una menció especial a Ramon Miquel y Planas (1874-1950), que va voler recuperar de l’oblit aquells manuscrits i obres impreses d’autors que havien estat “un orgull per a la nostra terra”. Va donar a llum una sèrie de gravats de tipografia acurada, paper de fil, ben ornamentats i alguns il·lustrats:

            –Longus. Daphnis i Chloe. Barcelona: F. Giró, 1906. Il·lustracions de Josep Triadó. Ramon Miquel y Planas.

            –Recull de textos antics catalans. Barcelona. Tipografia “La Acadèmica” i impremta “L ‘Avenç“, 1906-1912. 18 números.

            -Diversos autors. Contes de bibliófil. Barcelona: Tallers de les Cases Associades, 1924. Il·lustracions i ornaments de diversos artistes. Ramon Miquel y Planas.

            –R. Miquel i Planas. Las confidencias de Juan Buenhombre seguidas de sus pensamientos. Barcelona: Imprenta Casa Miquel-Rius, 1924. Xilografia d’Antonio Ollé Pinell. Edició en castellà per a la Librería de los Bibliófiloes Españoles de Madrid. Ramon Miquel y Planas.

            També m’agradaria esmentar en aquest apartat algunes empreses que han destacat en la producció de llibres i col·leccions d’alt perfil bibliòfil:

            –Calderón de la Barca. La Vida es Sueño. Barcelona: Talleres de Guinart y Pujolar, 1933. Gustavo Gili, editor, col·lecció La Cometa amb xilografia de Ricart.

            –Cancionero del amor antiguo. Barcelona: Grafos, SA, 1942. Il·lustracions d’A. Vila Arrufat. Editorial Gustavo Gili SA. Col·lecció Armiño.

            –Manuel de Montoliu. Don Jaime I El Conqueridor. Sabadell: Tallers de Juan Sallent Suc., 1947. Il·lustracions de Julian Nadal. Editorial Orbis.

            –Joan Abelló Prat. L’hora del te. Barcelona: Salvador Salvadó Cots, 1961. Aguaforts i xilografia de Joan Abelló. Els aiguaforts impresos al taller de Joan Barbará. Il·lustracions de Maurici de Vassal.

            –Josep Janés i Olivé. Combat del somni. Barcelona: Horta I.E., 1952. Aiguaforts de Joan Palet.

            –Ferran Soldevila. Don Juan. Sabadell: Joan Sallent Suc., 1960. Puntes seques de Grau Sala, impresa per Francesc Melic.

            –Àngel Guimerà. Terra baixa. Barcelona: Tallers Gràfics Altés, 1930.

            Com a curiositat esmentaré que el fundador de l’Editorial Mons Floris, l’artista Joan d’Ivori, va venir a fer dos llibres de bibliofília d’un sol exemplar; 25 poemes orientals (1946) i Un torneig al born (1946).

            A més de comptar amb un nombre considerable de “faedors” promotors del llibre de bibliofília de Catalunya, Catalunya també ha comptat amb un cartell excepcional d’artistes de renom internacional: Miró, Subirachs, Tàpies, Guinovart, Rafols Casamada, Clavé, Grau Sala. Aquesta circumstància va facilitar que la il·lustració de les obres de bibliofília catalana pogués comptar amb aportacions artístiques de reconegut nivell.

            Extret de la conferència: “Bibliofília catalana contemporània”, que Jordi Estruga va donar al Monestir de Sant Pere de le Puel·les el 7 de març de 2015.

( cont.)

XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ

El librero lo sabe todo.

            El cálculo de estructuras, el derecho mercantil, los balances, los mercados de futuros, el Adobe Photoshop, la psicolingüística, la quiropráctica, el chi kunh, la hermenéutica, la museología, la ciencia política, la lógica formal, la conflictología, la dieta antioxidante, la astrofísica, el número de oro, la biología molecular, la cocina al vacío… y así podríamos continuar hasta el infierno.

            Efectivamente, algunos de estos temas o apartados pueden encontrarse en una librería, pero recuerde que el profesional del sector sólo los gestiona, porque si, además, tuviese que poseer conocimiento integral de cada uno de ellos, debería cobrar un sueldo astronómico com asesor ( vale, es una idea). A menudo el librero se ve abocado a asesorar sobre fondos de los que apenas goza de un conocimiennto básico. Recuerden que normalmente él les podrá informar de los títulos clásicos en cada materia y conocer sus pormenores no entra en sus obligaciones.

            Si el cliente solicitante se muestra comprensivo, el librero intentarà satisfacerlo con lo máximo que su nivel de solvencia sea capaz de cubrir o apelará a instancias más cualificadas; el problema surge cuando el cliente no entiende que el vendedor no sea un experto en la materia. Evidentemente se le permite ser un absoluto desconocedor de todas las demás ramas del saber, pero nunca en la que interesa al cliente. Si el vendedor no puede dar satisfacción a su demanda, el cliente puede acabar solventando su frustración despotricando sobre el establecimiento y sus profesionales. Y esto nos lleva a…

En las librerías hay de todo

            Otra de las circunstancias más recurrentes en el establecimiento. Gente de toda clase y condición acude a buscar el libro perdido, aquel libro que dejó a un amigo y no recuperó ( con lo que perdió libro y amigo), o aquel libro que un amigo le dejó y que él extravió. A lo mejor lo del libro no le preocupa tanto, pero sí la pérdida del amigo, lo que nos da la medida del poderío simbólico de tan aparentemente inocuo extravío. Aquel libro que leyó hace años y que le gustaría volver a recuperar, aquel que desapareció en la mudanza…

            Por desgracia no siempre podemos atender todas las peticiones de los clientes como desearíamos. En la actualidad con la evolución sufrida en las pautas de la edición y el consumo esto se ha acentuado. Los libros ya no duran tanto tiempo como antes en el mercado. En tres o cuatro años, o incluso menos, si el libro no ha tenido buena fortuna comercial, será pasto del olvido o del saldo. Pero no hay que alarmarse porque ahora más que nunca hay alternativas. La irrupción de las nuevas tecnologías y el creciente mercado on-line ofrecen caminos para acceder a ese libro codiciado pese a que no siempre el milagro se produce.

            Dicho lo cual no deja de conmover, sin embargo, contemplar cómo muchos clientes otorgan a algumos libros un valor emocional importante, que de alguna manera recoge no solo su aspecto material, sino que conforma el mapa de sus recuerdos y su experiencia personal.

            “Algunas leyendas urbanas en torno al librero” en el llibre Soldados de cerca de un tal Salamina. Grandezas y miserias en la galaxia librería, d’Eduardo Fernández, Ed.Comanegra, Barcelona, 2008. Pàg. 48-50.

Read Full Post »

“Quan volem personificar la tipografia catalana del darrer quart del segle XIX i el primer quart del XX ens ve de seguida al pensament el nom d’Eudald Canibell i Masbernat ( Barcelona 1858-1928). És cert que la seva biografia és un cas més aviat atípic però precisament pel fet de tocar totes les tecles permet esbossar una visió panoràmica de la professió. Tipògraf, bibliotecari, editor de revistes i escriptor prolífic, autor dels tipus gòtics que porten el seu nom, dibuixant, erudit, és citat amb abundància en la bibliografia antiga i moderna – tot i que, malauradament, encara no compta amb l’estudi monogràfic que faci justícia a l’amplitud de les seves activitats i que ens faci comprendre la seva evolució ideològica des de la militància anarquista juvenil fins a l’actitud aparentment acomodatícia dels darrers anys, ja entrat el segle XX.

En plena guerra civil, un article al butlletí del sindicat anarquista de les arts gràfiques en lamenta les “ transigencias pequeñoburguesas” però reconeix que a canvi d’aquesta renúncia Canibell es va poder dedicar a una “fructífera labor de educación profesional (…), pues nos atreveríamos a afirmar que casi todo lo escrito sobre Artes Gráficas, desde 1880 a 1928, por él estuvo animado”. La seva actitud oberta el va portar a tractar una gran quantitat de matèries, és a dir, a exercir de polígraf, i és amb aquesta intenció que les darreres revistes que va dirigir s’anomenaren Crónica Poligráfica i El Mercado Poligráfico. La revista abans esmentada, Artes Gráficas ( CNT-AIT), el reivindica com un dels homes “que formaron su cultura y saber con su exclusivo esfuerzo”, des d’uns inicis dificultosos:

“Muy joven, a los doce años, empezó a pagar su tributo a la esclavitud trabajando como aprendiz en la decoración de naipes, por medio de patrones. En seguida [ suposem que el 1872] empezó su aprendizaje en la imprenta, simultaneándolo con sus estudios en la Escuela de Bellas Artes. Pronto estuvo en condiciones de encargarse de una máquina de imprimir en la famosa imprenta “La Academia”, de Ullastres, donde tuvo como regente al gran Farga Pellicer, militante anarquista de ejemplar recuerdo”.

            Més endavant parlarem de l’anarquisme de Canibell, centrat en la seva etapa com a oficial maquinista a la impremta d’Evarist Ullastres. Una versió més edulcorada de la vida de Canibell ens fa saber que:

            “era un home bondadós, tot cor, que s’interessava per l’enlairament de la classe obrera, per a la qual volia totes les llibertats; però perquè aquestes fossin ben conquerides, primer desitjava educar-la i instruir-la, perquè així es fes bon ús d’aquesta santa paraula llibertat,que ell tan estimava per haver-la propagat de molt jove per aquests mons de Déu, corrent de poble en poble, fent-ne un apostolat”.

L’activisme de Canibell no només el va portar a figurar en primera línia en el món de la tipografia, ja que també apareix entre els fundadors de dues entitats imortants: el 1876 és un dels iniciadors de l’Associació Catalanista d’Excursions Científiques, que uns anys més tard es convertiria en el Centre Excursionista de Catalunya (CEC). Canibell apareix en una cèlebre fotografia que mostra els fundadors de l’entitat. També és ell, junt amb Tomàs Moragas, qui promou, cap a 1883, la constitució del Centre d’Aquarel·listes, embrió del futur Centre Artístic.

            I des del 1891, en què mor Rossend Arús i es fa efectiu el seu llegat per fundar la primera biblioteca pública de la ciutat, Canibell hi va ser posat al capdavant, organitzant-la i dirigint-la (1895-1922). La seva tasca, en aquesta entitat del passeig de Sant Joan, ha estat justament celebrada i li va permetre assegurar la funció social dels llibres que ell tant valorava com a eina de disseminació de les idees.

L’aportació periodística – en la qual s’inicia, molt jove encara, a La Bandera Catalana (1875) – també el va ocupar al llarg de la seva vida, en tots els seus àmbits d’actuació, que hem de veure estretament interrelacionats: escrits sobre excursionisme, crítica d’art, educació, lluita obrera, tècnica gràfica, erudició històrica sobre les arts del llibre, cervantisme… Tots aquests temes els desenvolupa en les publicacions on col·labora i promou activament – a vegades com a director – : sense ànim d’exhaustivitat esmentem L’Escut de Catalunya (1879-80); el Diari Català (1879-81), pioner de la premsa diària escrita en la llengua del país; dues revistes tan emblemàtiques com Ilustració Catalana (1880) i L’Avens (1882) en les seves primeres etapes; la revista Acracia ( 1886-88) on publica crítiques d’art i en general a totes les revistes que, com aquestes, s’imprimien a La Academia, però també nombroses publicacions dedicades a l’excursionisme impreses en altres tallers. També trobarem les seves col·laboracions a la premsa de les societats obreres tipogràfiques; el Boletín de la Sociedad Tipográfica de Barcelona ( si més no, mentre el seu grup hi pren part); i La Asociación “Órgano de la Sociedad de Obreros Tipográficos de Barcelona( 1883-89). Aviat passa a concentrar la seva activitat periodística en revistes no obreres; també proporcionà textos ( consells tècnics, històrics de la impremta, etc.) per als calendaris de la foneria madrilenya Rey, Bosch y Cª o del fabricant de tintes Llorilleux.

Igualment hem vist anunciat el nom de Canibell com a col·loborador de la Revista de Educación, apareguda el gener de 1911. La pedagogia va ser una altra de les vocacions de Canibell, i en aquesta tessitura, s’esmenta la seva col·laboració a l’escola de mestres organitzada per Joan Bardina al barri de Les Corts.

Quijote

Com a dibuixant, Canibell treballà individualment per a molts clients diferents, però sobretot estigué vinculat a les impremtes La Academia ( després a La Académica, establerta des de juny del 1892 al mateix local) i Elzeviriana. En la premsa del moment s’esmenten diversos pergamins commemoratius i treballs semblants projectats per ell;

 

dissenyà també el logotip del Congrés Internacional de la Llengua Catalana, celebrat el 1906, consistent en un ornament d’entrellaç. També va ser responsable d’un Quixot sobre suro, d’un Lazarillo de Tormes i de molts treballs gotitzants per a La Académica, ( com per exemple la Carta de Cristóbal Colón relatando el descubrimiento de América, presentada a l’exposició del llibre i les arts gràfiques de LeipzigBugra – de 1914.

Però sobretot Canibell és recordat com autor dels tipus Tortis ( 1891) i Gòtic Incunable ( 1904), basats en els seus estudis aprofundits. Són uns treballs que han assegurat la seva fama entre els tipògrafs catalans. Però estem en condicions d’afirmar que el 1901 va dissenyar una tercera font gòtica per a Rey, Bosch y Cª, de la qual es van arribar a gravar els punxons del cos 18 ( a la documentació de Canibell, custodiada al Museu de les Arts Gràfiques, es conserven els “fumats” o proves al fum dels punxons d’aquest tipus que creiem inèdit).

Més endavant veurem l’actuació de Canibell i d’altres en les societats obreres, lluitant per tal de millorar unes dures condicions de vida i de treball”.

            Eudald Canibell i Marbernat, dins l’article:” Els professionals del llibre: d’Eudald Canibell a l’Institut Català de les Arts del Llibre”, per Santi Barjau, en el llibre: L’exaltació del llibre al Vuitcents. Art, indústria i consum a Barcelona, Pilar Vélez (ed.), Biblioteca de Catalunya, Barcelona, 2008. Pàg. 243-245.

Read Full Post »

Biblioteca de Catalunya a la Generalitat

“Podria resumir d’entrada la política bibliotecària de la Generalitat afirmant que la nostra voluntat és que tots els ciutadans de Catalunya puguin disposar del servei de lectura pública, que totes les obres que desitgin utilitzar puguin ser posades al seu abast a través d’aquest servei, que puguem arribar a reunir en una biblioteca tota la producció impresa a Catalunya i sobre el nostre país —la biblioteca nacional— i donar-la a conèixer arreu mitjançant la publicació de la Bibliografia Nacional. És un objectiu únic amb tres direccions.

            Per assolir el 1r. objectiu —que tots els ciutadans de Catalunya puguin disposar d’una biblioteca, adaptada, és clar, a les seves necessitats— cal d’entrada conèixer al més exactament possible la situació bibliotecària del nostre país, per a planificar l’actuació del Servei. En aquest sentit s’ha dut a terme durant el passat estiu un cens de les biblioteques de les comarques Gironines i de Tarragona. Aviat es farà el de Lleida i Barcelona, i una vegada processat pels Serveis del Consorci d’Informació i Documentació de Catalunya el donarem a conèixer.

             La Generalitat, hereva de la Mancomunitat i de la Generalitat Republicana, n’ha de continuar també la política bibliotecària, la línia que havien dibuixat i que, d’alguna manera, les Diputacions catalanes, sobretot la de Barcelona, han procurat de seguir durant els anys del franquisme. Creiem convenient de puntualitzar que tenim sota la nostra responsabilitat les biblioteques públiques i populars. Les biblioteques dependents de centres d’ensenyament, les biblioteques escolars, de facultats universitàries, de col·legis professionals, etc., no entren dins les nostres competències.

             Concebem així el futur panorama bibliotecari de Catalunya:

            — 1 biblioteca Nacional, que ha de custodiar totes les obres impreses a Catalunya i també les que tracten de Catalunya impreses a fora. Hauria de ser l’actual biblioteca de Catalunya creada ja amb aquesta finalitat l’any 1913 i que, segons l’article 7è de la Llei de Biblioteques, té la missió específica de recollir i conservar tota la producció impresa, sonora i visual, que s’hi ha produït i s’hi produeix, per la qual cosa és la col·lectora del Dipòsit Legal.

            — 2 biblioteca infantil, secció de la biblioteca Nacional, que, a més de complir les obligacions de custòdia i accessibilitat dels fons de dipòsit legal de caràcter infantil, ha de reunir de la manera més exhaustiva possible el que fins ara s’ha produït a Catalunya en concepte de llibres, publicacions periòdiques, enregistraments sonors i visuals per a infants. Aquesta biblioteca serà ubicada a Terrassa.

            — 3 Hemeroteca Nacional, també com a secció de la biblioteca Nacional, encarregada de recollir les publicacions periòdiques procedents del Dipòsit Legal. A més d’aquesta missió primordial haurà de reunir, classificar i custodiar totes les publicacions periòdiques catalanes que facin referència a Catalunya i aquelles estrangeres que puguin revestir un interès general. L’Hemeroteca Nacional serà també el Centre encarregat de reunir el Catàleg Col·lectiu de les col·leccions hemerogràfiques de Catalunya, el Centre nacional d’informació hemerogràfica i el responsable de la confecció i la publicació de la Bibliografia Nacional de Publicacions periòdiques de Catalunya.

Biblioteca Universitat de Barcelona

— 4 Fonoteca Nacional, secció també de la biblioteca Nacional. Cal remarcar que el decret de transferències vàrem heretar ja la Fonoteca Nacional, que fins ara i des de la seva creació ha estat annexa a la Biblioteca Pública i Universitària de Barcelona i que aviat serà traslladada amb bones instal·lacions a la darrera planta del Palau Comillas i ocuparà uns 1.000 m2 . A més de rebre la producció del Dipòsit Legal de Catalunya rep també tota la producció sonora estatal. Hem programat també per a aquesta Fonoteca un servei de recol·lecció de les veus de persones il·lustres, o importants per diversos aspectes (polítics, científics, esportius, culturals), o enregistraments sonors que facin referència a esdeveniments d’interès per al nostre país. Com és obvi també la Fonoteca Nacional adquirirà els enregistraments sonors editats a l’estranger d’interès general. Serà l’encarregada de redactar i publicar la bibliografia nacional i el catàleg col·lectiu d’enregistraments sonors. Tal com ordena l’article 7è de la Llei de Biblioteques, la Biblioteca Nacional —i cal entendre com a seccions de la Biblioteca Nacional la Infantil, l’Hemeroteca i la Fonoteca— ha de tenir un sistema de consulta dels seus catàlegs generals, que sigui accessible d’una manera ràpida i fàcil des dels diferents centres bibliogràfics comarcals que hi siguin connectats. Com a Centre singular també hem pensat instal·lar a l’edifici anomenat casa de les barques, antiga infermeria del Monestir de Santes Creus, una Central de Préstec de Catalunya. En aquesta Central es reuniran, degudament catalogats i classificats, de moment els llibres obsolets de les biblioteques de Catalunya per posar-los a disposició de totes les biblioteques del país.

             De moment doncs serà, més que una Central de Préstec, un magatzem organitzat de descàrrega per a totes les biblioteques que s’hi vulguin acollir. I s’hi iniciarà a més, en pla experimental, el préstec interbibliotecari i el servei de relació internacional de les biblioteques de Catalunya amb la resta del món.

            Fragment del text : “Les Biblioteques a Catalunya. Estat actual i perspectives”,en la  intervenció de Jordi Bonet i Armengol, Director General del Patrimoni Cultural de la Generalitat de Catalunya, a la taula rodona «Les Biblioteques a Catalunya» que tingué lloc el dia 11 de gener d’enguany. Butlletí de l’Associació de Bibliotecaris de Catalunya, 1982, Núm. 1, p. 6-12.

Biblioteca monastir de Santes Creus

XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ       XQ

Christianismi Restitutio de Miquel Servet

“Aparte de sus diferentes usos y posibilidades de dar satisfacción a los humanos, los libros también pueden resultar peligrosos; incluso los hay asesinos, afortunadamente de ficción, como el protagonista de El Libro, de Margaret Irwin, que ordena asesinar a personas. Pero el peligro real de los libros pueden atestiguarlo muchos autores, editores, impresores y libreros que han sufrido a causa de ellos perjuicios más o menos graves; prohibiciones, detenciones, multas, marginación, confiscación de bienes, cárcel, torturas, amenazas de muerte ( valga de ejemplo el tristemente célebre Salman Rushdie)…

            En casos extremos, la misma muerte, como algún impresor francés del siglo XVI o el médico y escritor español Miguel Servet, que la sufrió en la Ginebra de Calvino. Savonarola fue quemado junto con alguno de sus libros – incunables – , y se ha llegado incluso a desenterrar los huesos de alguien – que, por fortuna para él, había muerto años atrás – con el fin de quemarlo por hereje. También se ha llevado a alguno a la hoguera en efigie –  lo que, ciertamente, debe de doler menos -, como hicieron con el escritor criptojudío ( marrano en terminologia católica del Siglo de Oro) Antonio Enríquez Gómez, que probablemente asistió de incógnito al espectáculo, aunque luego se dejó prender por la Inquisición y falleció en la cárcel, parece que de muerte natural.

            Los libros también pueden acarrear perjuicios a sus propietarios, que corrían el peligro de conocer las cárceles de la Inquisición, o de cualquier otro absolutismo como el de la Iglesia en los tiempos del franquismo: a quien esto escribe le faltó poco para ser expulsado del Seminario ( Talavera de la Reina, 1960) por tener – e intentar leer – novelas de Agatha Christie, que fueron debidamente confiscadas. Aún más miedo pasaría el extremeño – probablemente un librero – que, a raíz de la publicación del Índice del inquisidor Valdés en 1559, emparedó en su casa del pueblo de Barcarrota los libros que consideró peligrosos, los cuales permanecieron ocultos hasta que fueron descubiertos casualmente en 1992.

Índice 1559

También han existido los libros envenenados, como el manuscrito por el que mueren varios personajes de El nombre de la rosa, entre ellos el malo, Jorge de Burgos ( trasunto, como es sabido, de Jorge Luis Borges). Este se suicida al final comiéndose el libro, y en las Apostillas a la novela el propio Eco confiesa su fuente de inspiración: una miniatura del manuscrito de la reina Leonor que ilustra un pasaje del Apocalipsis.

            El célebre impresor Johann Fröben murió “a consecuencia de una caída desde una escalera improvisada con los libros”, y Palau recuerda un caso semejante, entre otros de muertes causadas de una forma u otra por ellos: Los libros han ocasionado la muerte de algunas personas. El Marqués de Morante, encaramado en una escalera de mano, embelesado en sus libros, cayó de repente hallando así la muerte. Otros han muerto aplastados por rimeros de libros, o por estantes desencajados. El 25 de abril, 1796, una muchacha se arrojó al río Sena, y al extraer el cadàver, encontráronle las Aventuras de Faublas. En una de sus páginas se leía manuscrito: Me han engañado como a ella; por lo tanto acabo como ella. No falta quien asegura que muchos han muerto de hambre, para poder comprar libros. Y añade a continuación: “Un escritor inglés describe así la muerte del bibliófilo. Una vez disputada con sus amigos la identidad de cierta reproducción, y para adquirir pruebas se sube a una escalera de mano. Tira libros de aquí y de allá, y los amontona encima de la escalera. De súbito, tropieza con el ejemplar buscado, hojea avidoso, quiere señalar las diferencias tipográficas, pero hace un movimiento en falso, y cae, arrastrando tras de sí los libros, que le ocasionan la muerte”.

            A algunos bibliófilos les ha llevado al sepulcro la pena por haber tenido que vender sus libros, o la desesperación de ver saqueada su biblioteca. Otros han muerto literalmente de hambre, como el filósofo Bordas Demoulin (1798-1859), por preferir gastarse sus últimas monedas en un libro antes que en un trozo de pan.

            Para terminar, señalemos que – aunque es condenadamente difícil – un bibliófilo también puede morir de alegría, al encontrar – ¡y encima a bajo precio! – un raro libro buscado a lo largo de años y años. Es lo que sucede en un cuento de Charles Newil: puesto que hay que morir, esta podría ser la versión laica de la buena muerte del bibliófilo. Aunque el lugar donde debería exhalar un bibliófilo sus último suspiro es, obviamente, su biblioteca, entre sus queridos libros, como es fama que fallecieron Petrarca – Sobre su Virgilio abierto murió el dulce Petrarca -, Brunet y Mommsen ( este, sin embargo,no plácidamente, sino a consecuencia de las heridas que sufrió en su biblioteca, al prender fuego una bujía en su cabellera).

            Hay amores ( a los libros) que matan, del llibre La Pasión por los libros, de Fco. Mendoza Díaz-Maroto, Espasa, Madrid, 2002. Pp. 63-64.

Read Full Post »

           Una idea comuna i brillant per dissenyar les guardes d’un llibre d’imatges és il·lustrar el viatge de transformació dels personatges, destacant el contrast entre la guarda frontal i la posterior. Un exemple, Gustavo, fantasma tímid de Flavia Z. Drago, un llibre ple d’imatges sobre la superació de la timidesa i per a fer molts nous amics.

A la part davantera, Gustavo està retratat sol en una fotografia, però a la part posterior podem veure diverses fotografies d’ell amb els seus nous amics. (Picture Book Journey)

Fa uns dies vaig escriure quatre coses sobre si les guardes eren part exterior o interior dels llibres.

He llegit unes quantes coses més i he entrat en un món que no coneixia, els Peritexts, la qual cosa m’ha fet veure, cada dia més, que les guardes formen part de l’interior del llibre, de la història contada en el llibre.

Les guardes, fins ara, i per a molta gent, són una part del llibre a la que potser no se li fa gaire cas, però endinsant-se una mica es veuen, es troben, es descobreixen moltes coses que li donen sentit a la narració que les segueix o com a final de la mateixa narració.

Llegint sobre els peritexts i relacionats amb els llibres il·lustrats per a nens i joves, es veu la importància que els autors els hi donen.

Fins i tot els adults senten, en alguns casos, bones vibracions davant d’algunes guardes, doncs n’hi ha de tota mena i per a tots els gustos. Un exemple el dona l’oferta de la Llibreria Antiquària Balagué quan posa a la venda una col·lecció de guardes de paper antigues (més de 100) a un preu raonable de 180 euros. Vull dir que per a col·leccionistes també són un bon reclam.

La història de les guardes és llarga i antiga, amb alts i baixos, amb temps millors i pitjors, però ara, actualment, són molt ben considerades per a molts autors-il·lustradors, són una part important del llibre, una part que ajuda a la comprensió, l’enteniment, a posar-se en el lloc escaient per a procedir a la lectura que hi ha darrere i davant.

M’estic avançant, torno a començar. Amb un exemple del segle XV, amb una curiosa guarda amb filigrana de l’incunable Cosmographia de Claudi Ptolomeu, interpretada per Jacobo Angelo, Vicenza, 1475.

 Restauració a càrrec de Tana Andrades, Eva Rubio i Aina Marrasqué en el Taller de Restauració del CRAI de la Universitat de Barcelona (2016)    

Un exemple del segle XVIII:

Encyclopédie, ou dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers…, de Miquel Parets, Paris, 1751. Restauració a càrrec de Montserrat Florensa i Anna Rossell+ 6 becaris en el Taller de Restauració del CRAI de la Universitat de Barcelona

I un del XIX:

Histoire de l’Imprimerie de Paul Dupont, Ches Tous les Librairies, Paris, MDCCCLIV (tom II)

Entre 1910 i 1930 es van utilitzar guardes especials amb mapes per als atles literaris i històrics. Es necessita una lupa per veure els detalls i, fins i tot, són difícils de desxifrar.

Wilderness: A Journal of Quiet Adventure in Alaska de Rockewll Kent, Ed. Putnam, New Yorw, 1920. Vist a Modern Library– Quick & Dirty Guide to End Papers

Mirant diferents vloks he trobat guardes que, com diuen, valen més que mil paraules i que es poden afegir a les paraules, poques o moltes, del text.

Així doncs, us poso aquí unes quantes guardes que crec que són interessants, artístiques, eloqüents, narratives i més coses. Guardes que només de mirar-les et fan entrar més ganes de llegir el que segueix.

En uns quants vloks he trobat la manera de com, persones preparades, expliquen les guardes com ningú s’esperava, diuen clarament que les guardes són més que uns simples fulls que moltes vegades es deixen en blanc, però que amb les il·lustracions i els mots adequats són part molt important de la història explicada en el llibre.

Curiosament, és sobretot en els llibres infantils on els autors-il·lustradors van més enllà, utilitzen els peritexts, entre els quals cal destacar les guardes on exposen els inicis i els finals de molts contes.

No soc expert en el tema, ni de lluny, però llegint els vloks dels que en saben veig clarament de què va la cosa i perquè els que estiguin com jo també ho vegin, no em puc estar de posar dos exemples de dos contes que l’Anna Juan Cantavella explica en l’article: “Entre l’anticipació i l’ampliació: de peritextos i àlbums” del seu vlok (2015), al primer diu: “A les guardes de La cançó de l’os de Benjamin Chaud (Edelvives) trobem un rusc que ocupa tota la superfície. Sobre ella, apareixen de forma rítmica, com a patró, unes abelles. En un primer moment podríem dir que es tracta de les clàssiques guardes estampades, amb funció decorativa. Però ràpidament l’ull del lector s’adona que hi ha un buit. Aparentment ha desaparegut una abella… En girar la pàgina, i sobre la pàgina de crèdits, ens trobem amb la dedicatòria i amb… l’abella que faltava a la guarda anterior, que volant plàcidament sembla dirigir-se cap a l’interior del llibre. Però abans d’endinsar-se a les seves pàgines, ha de creuar la portada on a més del títol, el nom de l’autor i de l’editorial, trobem una petita il·lustració en què veiem un osset dormint sobre la panxa d’un gran os. En introduir-nos a la història, les primeres frases ens parlen d’imatges que ja hem vist, mentre que la doble pàgina on se suposa comença la història, ens mostra ja el petit os perseguint l’abella que ha aconseguit colar-se a l’interior de la història.”

Pàgines de crèdits i portada del llibre La cançó de l’os (versió francesa)

I al segon: “A l’Alicia d’Ángel Burgas i Ignasi Blanch, les guardes s’utilitzen per obrir i tancar el relat i per localitzar-lo. Ens trobem amb un àlbum de format oblong que, en obrir-lo, configura un espai apaïsat i llarg. Les guardes anteriors ens mostren un llac i a la part de l’esquerra veiem aparèixer un bot tallat, perquè el pla només ens mostra una part d’ell, sobre el qual veiem un home. El bot té tot l’espai de la doble pàgina per recórrer i la seva posició incita el lector a acompanyar-lo en el seu viatge. Les posteriors, però, mostren el mateix llac i novament el bot. Aquest cop, aquest està situat a la part dreta de les guardes i també apareix tallat, ja que una part del bot ha sortit de pla. Ara el que veiem és una nena, mirant l’aigua completament absorta. Sembla que la història s’ha acabat. Només en acabar la història comprenem que les guardes ens mostren l’inici i el final de la història relatada a dins. Només aleshores comprenem que l’home del principi no és altre que el senyor Dodge (Carroll), a punt de narrar la història d’Alícia al país de les meravelles a les tres germanes Liddell , i que la nena del final és la mateixa Alícia, escoltant per primera vegada la història que Carroll va inventar inspirant-s’hi. La contracoberta ja ens havia advertit que la història del llibre era una recreació de com es va explicar per primer cop una de les històries infantils més importants de la literatura infantil.”

Guardes posteriors del llibre Alicia

L’article, si esteu interessats, val la pena llegir-lo sencer, pel que diu i per les guardes que l’acompanyen.

Entremig d’aquest post he anat posant guardes d’altres vloks que diuen moltes coses i crec que alguna més no fan nosa i es pot gaudir una mica més d’allò que sempre ha estat mig amagat, però que a poc a poc va veient la llum i va trencant, crec, els motlles de molts cànons.

Del vlok “Donde viven los Monstruos:LIJ” de Román Belmonte i del seu article: “Camisas, cubiertas y guardas: otros espacios narrativos en el libro-álbum”, he posat unes guardes, però val la pena donar-li una ullada.

Guardes inicials i finals de La carrera de Caroline Repchuk – Alison Jay (il.), Ed. Lumen,  Barcelona,2003

El que volia era saber més sobre les guardes i sobre el lloc que ocupen en els llibres, em surten altres coses, moltes, i no les puc posar totes, però unes quantes em semblen força interessants i les poso seguidament.

En dos articles, Elena Consejo deixa clar què i per a què són les guardes, del primer posaré el que diu al final i del segon la descripció que dona de les guardes inicials.

  • Primer: Acaba l’article dient: “De esto deducimos que el editor español actualmente está apostando por unos álbumes y libros ilustrados “de lujo” con todo lo que esto supone: buenos materiales, páginas preliminares con guardas ilustradas y bien trabajadas, ilustraciones con impresiones de calidad, formatos formidables o, por lo menos, fuera de lo común. Se conciben como objetos importantes, como obras de arte que se comienzan a coleccionar, ya no tanto por los más pequeños de la casa, sino por los mediadores adultos que, cada vez más, se sienten atraídos por estos volúmenes tan sorprendentes. Estamos ante un nuevo concepto de libro, el libro como objeto.”
  • Segon: “Guardas delanteras: En muchos volúmenes, en lugar de guardas delanteras y traseras se insertan autoguardas (Martin, 1994:175) que abaratan los costes y están formadas por la primera y última hoja de los cuadernillos primero y último respectivamente. Como han demostrado diferentes estudios (Sipe y McGuire, 2006; Ramos, 2007; Bosch y Durán, 2011; Consejo, 2011), las guardas son zonas versátiles en las que podemos encontrar todo tipo de códigos, texturas, funciones e informaciones que ocupan un lugar especialmente privilegiado en el proceso de  reconstrucción de significados. Sipe (2001:26) recordaba las palabras de Hillenbrand quien comparaba las guardas con el telón de un escenario teatral. Nosotros completaríamos la comparación añadiendo que en numerosas ocasiones los actores comienzan la función en el proscenio antes incluso de que se levante el telón. Un claro ejemplo de este caso sería Sombras (2010).” I la gràfica que segueix:

Hi ha dades d’aquest article a la webgrafia.

Un altre article que no em puc estar de posar és: “Una tipología de las guardas de los álbumes“ de Teresa Durán i Emma Bosch, quan diuen:

  • “El motiu original per tenir guardes als llibres era purament pràctic, un dels requisits tècnics del procés d’enquadernació. A partir de la dècada de 1960, però, els dissenyadors gràfics que treballaven en llibres il·lustrats van tenir un paper decisiu en el canvi d’aquesta funció quan van començar a utilitzar guardes amb finalitats comunicatives. Els llibres il·lustrats es conceben com el producte d’un disseny global en el qual cada part del llibre serveix a la història. Les guardes, que es troben en una posició privilegiada al principi i al final del llibre, han arribat a ser vistes per molts autors i editors com un lloc ideal per a aquests propòsits comunicatius. Aquest article presenta una tipologia de papers finals en funció de com es relacionen amb la història i la forma en què apareixen. El nostre objectiu és que els investigadors, especialistes i lectors deixin de pensar en el llibre il·lustrat simplement com un llibre il·lustrat i prestin més atenció a totes les seves parts separades, qualsevol de les quals pot contenir informació valuosa per interpretar la història.”

Per canviar una mica us poso un video sobre “Guardes a la catalana” de Miquiel 200, són 5 minutets molt il·lustratius.

Torno amb les definicions o similars sobre les guardes.

I torna a sortir en Joan Amades, que en el seu llibre El paper de les guardes està d’acord amb els que avui parlen i expliquen els peritexts quan diu: “Els repujats eren a base de motius ornamentals molt diversos; n’hi havia amb figures i escenes que s’adeien amb els temes dels llibres, que complementaven; altres, amb imatges de sants, propis per a llibres religiosos; també escenes de caient cortesà i senyorívol desenrotllades en jardins.”

En el Manual del Encuadernador, teórico y práctico al gusto del día escrito en francés por L. Sebastian-Le-Normand, nuevamente aumentado por un profesor de dicho Arte. Segunda edición, Imprenta de D. Manuel Saurí, Barcelona, 1846. Les paraules guarda i salvaguarda apareixen més de 100 vegades quan explica, a la “Sección V. VI. “Pegar las guardas de color” i a la “Sección XXIII. Pegar la guarda.” El llibre està molt bé i els apèndixs sobre Eines, Mètodes, Tintes, Màquines, etcètera, són força interessants. I està en format digital.

  • “Guardas: Es un pliego de papel que se coloca al principio y al final del libro para que no se estropee el primer y último pliego.”
  • “Salvaguarda: Es una tira de papel del largo del libro , que se dobla por medio y que se cose antes que las guardas del principio y del fina de cada volumen, que sirven para preservarlas; se quitan antes de concluir la encuademación , y en el momento en que se van á pegar las guardas sobre los cartones. Esto no está en uso, pero si cuando se hacen Catones, ó libros en cartoné.”

En el seu llibre d’imatges Lots, Marc Martin il·lustra una gran quantitat de fets sobre diversos països del món. A la part frontal, mostra un mapa del món amb tots els punts de referència i les banderes dels països esmentats al seu llibre d’imatges. ( A Picture Book Journey

Manual de Encuadernación. Imprenta Love, Gijón, 2003, p.48-50.

  • “Las guardas: Como ya sabemos, las guardas son las dos hojas que se adhieren a las tapas y a la primera y última página del libro.
  • Estas dos hojas van unidas formando un cuadernillo; por consiguiente, para hacerlas se corta un trozo de papel de guardas cuyo tamaño equivalga a dos hojas del libro y, doblando este papel por la mitad, tendremos las dos hojas de las guardas.”

Guía completa de Ilustración y Diseño. Técnicas y materiales de Terence Dalley (coord.), Tursen Hermann Blume Ediciones, Madrid, 1981; p. 210.

  • “Guardas: Hojas de papel al principio y al final de un libro que se pegan a la cara interna de las tapas y que sujetan el libro a sus cubiertas o encuadernaciones.”

Bookbinding. Its background and technique d’Edith Diehl, vol.I, Kennikat Press, Inc. /Port Washington, New York, p. 226.

  • “End papers. The extra unprinted papers placed at the beginning and the end of a text, a sheet of which is pasted down on the inside of the front and the back book covers.”

Com es fa un llibre. Diccionari de les arts gràfiques de Miquel Joseph i Mayol, Editorial Pòrtic, Barcelona, 1979, pàg. 257-258.

  • Guarda: Full de paper doblegat, per la meitat, que l’enquadernador posa entre el llibre i cadascun dels cartons de la coberta, la meitat del qual s’enganxa a la cara interior del cartó. Les guardes poden ser en blanc o impreses.
Dominotière” Fabricant de papers de colors, gravat de Martin Engelbrecht, Alemanya, segle XVIII (Imatge a Mesiterdrucke)

Estudio del álbum sin palabras d’Emma Bosch Andreu, Tesi doctoral, Universitat de Barcelona, Dpt. de Didàctica de l’Educació Visual, 2015.

  • 1.Peritextos. Pàg. 189-210
  • 3.2.3 Aspectos formales  (pàg310-340)
  • Aspector formales del libro
  • L7 Partes del libro p.334-340
  • “Guardas En las encuadernaciones en cartoné o tapa dura, son aquellas hojas de papel que se adhieren a la cubierta y a la tripa del libro. Teresa Duran (2010:20) señala que “en poques modalitats de llibre, com en l’àlbum, les guardes són tan treballades pels il·lustradors que hi troben un bon camp on poden ironitzar, resumir o exposar el contingut de l’obra.”

Del vlok Encuadernación al poder, un bon vlok, poso una descripció de les guardes:

  • “Guarda: Parte del libro. Material que se coloca entre las contratapas y el primer y el último cuadernillo del cuerpo, muchas veces pegado al material de las tapas, con otra gemela al comienzo del primer cuadernillo. Son una parte importante para la unión de las tapas con el cuerpo del libro. La mayoría de las veces van a ser de papel decorado, aunque las vamos a encontrar realizadas en otros materiales como moaré o piel. Si el papel es una pieza que se adapta al cajo, se llama”guarda a la catalana”, si son dos piezas que se unen en el cajo se conoce como “falsa catalana”, si van en dos partes separadas por una tira de otro material en la zona del cajo se dividen en “guarda fija” (la pegada a la tapa) y “guarda volante”(la unida al cuerpo del libro). A veces, sobre la guarda que tiene el libro se puede poner una falsa guarda, una contraguarda, decorada, de mejor calidad que la que existía.”

En el vlok Multigraphic diuen. “En resumen, las guardas de un libro son las hojas ubicadas en la parte interior de la portada y la contratapa, utilizadas para proteger la estructura del libro y agregar un elemento estético. Estas páginas son una parte importante de la presentación y la identidad visual de un libro, brindando una experiencia más completa al lector.”

Santa Eulària del Riu en el llibre The Life and Death of a Spanish Town d’,Elliot Paul, Random House, New York, 1st Edition, 1937

Del llibre Bookbinding and the conservation of books. A dictionary of descriptive terminology de Matt T. Roberts i Don Etherington, Drawings by Margaret R. Brown, Library of Congress, Washington, 1982.

  • “Guardes: Les unitats de dos o més fulls col·locats a la part davantera i posterior d’un llibre entre les seves cobertes i el bloc de text. En casos excepcionals, la guarda pot consistir en un sol full. El paper final de la part davantera del llibre s’anomena paper final frontal, mentre que el de la part posterior s’anomena paper final fora, o paper final posterior. El full més proper a la coberta (després que s’hagi retirat el full de rebuig, si n’hi ha, s’anomena paper de cartó, i, juntament amb el recte del full que hi té davant, pot ser acolorit, marbrejat, ornamentat; imprès amb mapes, il·lustracions, escenes del llibre, el motiu de la biblioteca, etc.; o deixat en blanc. El full o fulls que no s’enganxen a la contratapa de vegades s’anomenen fulls de mosca, fulls de mosca lliure o fulls de deixalles.”

En el vlok Encuadernacionsebastianrv, article: “El papel de las guardas en la encuadernación de libros-álbum.”

  • “Además de su función protectora, las guardas también pueden tener un valor estético, ya que pueden ser utilizadas para complementar el diseño y temática del libro. En algunos casos, se utilizan ilustraciones o patrones especiales en las guardas para darle un toque personalizado al libro álbum.”

En el vlok Cevagraf, article: “10 partes de un libro que tal vez no Conocías” de David Carnero.

  • “Las partes de un libro. 9. Las guardas: Las guardas, término propio de la encuadernación en tapa dura, son las hojas que unen el taco con las cubiertas del libro. Todo libro en tapa dura consta de 2 guardas: guarda delantera o de cubierta y guarda trasera o de contracubierta.
  • Hablando con propiedad, las guardas son dípticos. En el caso de la guarda delantera, el cuerpo izquierdo del díptico se encola sobre el cartón de la cubierta, y el cuerpo derecho queda libre, como una hoja más. En el caso de la guarda trasera, el cuerpo izquierdo del díptico queda libre y el cuerpo derecho se encola al cartón de la contracubierta.
  • El soporte más habitual para las guardas es el papel offset de 140 g., el cual ofrece una buena consistencia y calidad.

Vlok CooLibri.com (Toulouse), article: “Faut-il se soucier des pages de garde quand on pense à l’habillage de la couverture d’un livre ?

  • “En els àlbums infantils, el tema preferit de Françoise Le Boular, les guardes tenen un paper insubstituïble en la imaginació dels lectors joves. De fet, les guardes estan il·lustrades i les seves il·lustracions ocupen elements del text de l’àlbum.
  • Aquests elements poden ser personatges o objectes que es desplacen repetitivament, com per exemple en el fons de pantalla enganxat a les parets de l’habitació d’un nen. També pot ser una il·lustració general o una panoràmica anunciant, en un cas, el text que vindrà i, en l’altre, resumint, de manera pictòrica, la moral de la història o la seva idea general. Per tant, res trivial i quelcom de naturalesa subliminar.”
Basat en l’art de la Kelmscott Press de William Morris, aquí teniu una guarda final de la tirada original de llibres a la Everyman’s Library

Article: “Joan Raurell” de Joan Sacs, en la revista Arts i Bells Oficis, novembre 1928, pàg. 217-219.

“Hi ha, d’altra banda, la guarda de llibre en forma de composició central, sovint orlada, com si es tractés d’una il-lustració de pàgina entera compaginada amb el text. Aquesta segona concepció de la guarda de llibre és més artistada que els jaspiats, però, en canvi, és menys guarda de llibre: gairebé no ho és. Hi ha, per fi, el motiu decoratiu continu, que és ja una concepció més arrodonida de l’art de les guardes, la més perfecta fins ara. Però succeeix que si bé aquest motiu decoratiu s’avé de vegades a l’esperit del llibre, altres vegades no s’hi adiu. 1 això és degut a la dificultat que hi ha de trobar un motiu decoratiu prou indeterminat perquè s’adigui a tots els textos. D’altra banda, el fet de ser continu implica la mutilació necessària d’aquest motiu. L’art del Sr. Raurell obvia tots aquests inconvenients perquè posseeix l’aspecte tapisser dels motius continus sense ser-ho, i, per tant, evita la mutilació; perquè ostenta ben evident la voluntat intel·ligent d’artistar una guarda de llibre. Posseeix la dosi de consciència i d’inconsciència que sembla exigir la guarda de llibre; no arriba a la impersonalitat absoluta ni a la inhumanitat del decorativisme de les pells dels animals o de les escorces vegetals, o dels jaspiats minerals, i tampoc no defineix ni determina amb la sovint inoportuna insistència del decorativisme premeditat. Unes guardes de llibre cenyides al format d’un llibre determinat, dibuixades dintre l’estil fantàstic que aporta el Sr. Joan Raurell, serien un luxe i el més noble forrat d’una relligadura de bibliòfil. I seria molt falaguer que, en el difícil art de les guardes de llibre, la nostra terra hagués donat la forma i el to definitius.”

Dibuixos per a guardes de Joan Raurell

En el vlok anatarambana d’Ana Garralón, article: “Cómo se guardan los libros: un pequeño homenaje”, de març 2017.

  • “Según el diccionario del libro, una guarda es la hoja en blanco que el encuadernador pone antes y al final del libro. Como son dos, nos solemos referir a estas hojas como guardas, en plural. Muchas veces funcionan como una sujeción extra para que el libro sea más resistente, pero en la historia del libro no tardaron en aparecer bellos papeles que enriquecían las ediciones. En los libros para niños ya nos hemos acostumbrado a abrir los libros y encontrar estas guardas que a veces son un guiño, a veces una decoración, a veces un principio (y final), y siempre una muestra de la creatividad.”

“Les guardes, un espai per a la creativitat” de Bernat Cormand i Cristina Correro, Revista faristol del Consell Català del llibre Infantil i Juvenil, núm. 87, 2018, pàg. 16-19.

  • Cap a l’inici diuen: “La imatge es fa seus els espais perifèrics tradicionals i comença a explicar coses ja des de les guardes, les quals poden assumir un paper rellevant en el desenvolupament de la narració i esdevenir-ne una peça significativa”.
  • I acaben: “Fins aquí, un tast d’algunes mostres que ens ajuden a entendre el munt de solucions que hi ha en aquests espais perifèrics del llibre que són les guardes. En un moment en què el llenguatge visual pren protagonisme en relació amb la paraula en aquests tipus d’obres, il·lustradors, dissenyadors gràfics i editors s’esforcen per fer ús d’aquestes pàgines i replantejar-les fent-les partícips del conjunt, com a peces igualment significatives per al desenvolupament de la història. Podem comprovar, doncs, com l’àlbum, en evolució constant, no deixa de sorprendre’ns. I que així sigui.”

En el vlok Donde viven los Monstruos: LIJ de Román Belmonte, article: “Camisas, cubiertas y guardas: otros espacios narrativos en el libro-álbum”, abril 2017.

  • “Finalmente llegamos a las guardas, unos elementos sobre los que más atención se ha prestado en los últimos tiempos, probablemente por ser una de esas partes del libro menos visibles o llamativas (ya saben, esas hojas de papel que, escondidas tras las tapas, las adhieren a la tripa del libro). Es bien sabido que estas hojas han evolucionado notablemente a lo largo de todos estos años, han crecido en forma, estilo o función.”

Na Maria en el seu vlok Picture Book Journey (2024) ens diu. “Tot i que tenen com a finalitat funcional la protecció de les pàgines interiors, les guardes d’avui, sovint, formen part de la narració, oferint una oportunitat única d’atraure els lectors des del principi i deixar una impressió duradora al final.”

I Cristina Correro Iglesias, en la seva Tesi Doctoral: Els llibres infantils al segle XXI, escriu: “En canvi, en les guardes de la selecció actual es manté la funció de proteccio, estètica i decorativa, i alhora aquestes amplien els objectius identificats per Duran (2010) d’ironitzar, resumir o exposar el contingut, i poden:

-Ubicar temporalment o espacialment el relat

-Iniciar o tancar la trama

-Sintetitzar la història

-Oferir informacion addicionals o introduir històries paral·leles.”

Posa uns quants exemples de guardes, en un d’ells diu: “Un exemple de síntesi del relat es pot apreciar en les guardes de Dos lobos blancos [Antonio Ventura / Teresa Novoa (il.), Baula, Barcelona, 2004] en què les guardes d’inici inclouen els dos personatges principals, i les del final resumeixen la història amb la imatge de la família complerta acompanyada dels flocs de neu que suggereixen el to bucòlic, de calma i misteri que emmarca tot el relat.”

De moment crec que ja és més que suficient, capficat com estava amb aquest tema, crec que ja ho he solucionat, he aprés una mica més sobre les guardes que en principi no semblaven gaire cosa, pero vet aquí que són molt importants, més que importants, no m’ho esperava, volia explicar-me la història de les guardes com a part externa-interna del llibre i cada dia estic més convençut de què són part interna, són part de la història, part del conte, són l’entrada al gran món de la lectura.

Però m’adono que, siguin part externa o interna, el més important és el que signifiquen, el que conten, el què il·lustren, la manera de fer-nos entrar en la història.

Mig acabo, parafrasejant una mica el que diuen en uns quants dels articles anteriors: Les guardes tenen finalitats comunicatives, poden contenir informació valuosa per interpretar la història, resumeixen, de manera pictòrica, la moral de la història, a vegades són una picada d’ullet, a vegades una decoració, a vegades un principi i un final i una mostra de creativitat, poden assumir un paper rellevant en el desenvolupament de la narració i esdevenir una peça significativa, una oportunitat única d’atraure els lectors des del principi i deixar una impressió duradora al final.

Si us heu animat, podeu veure unes quantes guardes, al CRAI Biblioteca de Fons Antic tenen a Pinterest 520 imatges de Marques d’impressor dubtoses (10), Papers decorats marbrejats (342), papers decorats xilogràfics (89), papers decorats gofrats i daurats (48), papers a l’engrut (26) i Papers decorats sense classificar (5).

Així doncs, Déu-vos-guard!

Aquesta és una manera brillant d’introduir i concloure una història, mostrant els seus moments abans i després. A The Storm Whale de Benji Davies, a les guardes inicials la cria de balena es queda enrere de la seva família a causa de les aigües tempestuoses i, a la final, es torna a reunir amb ella. Picture Book Journey   

Bibliografia

Análisis documental de la encuadernación española. Tesi Doctoral d’Antonio Carpallo Bautista, Universidad Complutense de Madrid, 2001.

Bookbinding. Its background and technique d’Edith Diehl, vol.I, Kennikat Press, Inc. /Port Washington, New York.

Bookbinding and the conservation of books. A dictionary of descriptive terminology de Matt T. Roberts i Don Etherington, Drawings by Margaret R. Brown, Library of Congress, Washington, 1982.

Els llibres infantils al segle XXI , Tesi Doctoral de Cristina Correro Iglesias, UAB, Bellaterra, 2018.

Estudio del álbum sin palabras d’Emma Bosch Andreu, Tesi doctoral, Universitat de Barcelona, Dpt. de Didàctica de l’Educació Visual, 2015.

Com es fa un llibre. Diccionari de les arts gràfiques de Miquel Joseph i Mayol, Editorial Pòrtic, Barcelona, 1979, pàgs. 257-258.

Guía completa de Ilustración y Diseño. Técnicas y materiales de Terence Dalley (coord.), Tursen Hermann Blume Ediciones, Madrid, 1981; p. 210.

Manual del Encuadernador, teórico y práctico al gustodel día escrit en francés por L. Sebastian-Le-Normand, nuevamente aumentado por un profesor de dicho Arte. Segunda edición, Imprenta de D. Manuel Saurí, Barcelona, 1846.

Webgrafia (consultada els dies 21-25 de gener de 2025)

10 partes del Libro que tal vez no Conocías” de David Carnero, a CevagrafBlog (2022).

“11 interesting ideas to design the endpapers in your picture books” de Maria, en el seu vlok Picture Book Journey, 2024. Guardes amb explicacions que val la pena mirar-les.(correu de l’autora del vlok: I have taken permission from picture book makers in writing to post images of their art).

“Camisas, cubiertas y guardas: otros espacios narratives en el libro-álbum” en el vlok Donde Viven los Monstruos:LIJ de Román Belmonte.

“Cómo se guardan los libros: un pequeño homenaje” d’Ana Garralón en el seu vlok anatarambana. (2017).

Dans le secret des pages de gardede Françoise Le Bouar a La Revue des Livres pour enfants, 191, 2000.

El discurso peritextual en el libro ilustrado infantil y juvenil d’Elena Consejo Pano, a la revista Álabe, 10, 2014. Pàgs. 11-122.

El libro como Umbral. Peritextos y metalepsis en dos colecciones de Rowling y Lacombe/Pérez” d’Emily Pilar Pelegrí, Anuario de investigación en literatura infantil y juvenil, ANILIJ, nº 17, 2019, pàgs. 113-130.

Endpaperarium, vlok amb una entrada i quatre articles dedicats a les guardes: Amb unes 70 guardes a quina millor.

“Entre la anticipación y la ampliación: de peritextos y álbumes” d’Anna Juan Cantavella, en el seu vlok: La coleccionista. Lectura de libros-álbum, (2015).

“Faut-il se soucier des pages de garde quand on pense à l’habillage de la couverture d’un livre ?”, en el vlok CooLibri. Com (Toulouse), 2021.

 “La gestió de les col·leccions de fons antic en les biblioteques universitàries espanyoles: anàlisi dels textos normatius” de José Luis Herrera Morillas, a BiD, 45, desembre 2020.

“Las guardas de un libro: ¿qué son y por qué son tan importantes?, en el vlok Multigraphic.

“Les gardes : page de garde, garde volante, garde arrière… dans les livres anciens” en el vlok BiblioMab : le monde autour des livres anciens et des bibliothèques (2012).

“Les guardes, un espai per a la creativitat” de Bernat Cormand i Cristina Correro, Revista Faristol del Consell Català del Llibre Infantil i Juvenil   , nº 87, 2018, pàgs. 16-19.

“Les papiers dominotés” en el vlok del Musée Médard. Centre d’intérpretation du livre et du patrimoine écrit a Lunèl (França).

“Les papiers marbrés” en el vlok BiblioMab : le monde autour des livres anciens et des bibliothèques (2008).

“Let’s talk endpapers” de Holly Dunn, en el vlok Spine Magazine publicat per Vyki Hendy.

Montse Buxó. Alma de agua, article de Carlos Rey en el seu vlok La historia de un sueño. Página libre. Para el fomento de la encuadernación y las Artes del Libro. Moltes imatges de papers marbrejats i decorats.

Papel de guarda”. Selección y detalles de papeles pintados, con distintas técnicas: marmoleado, en grudo, trementina y con reserva, que son utilizados dentro o fuera de las encuadernaciones como papeles de guarda. Moltes imatges de papers de guarda. En el vlok Cala de Carolina Labbé Jeria a Santiago (Chile).

Papers decorats, a l’article faig esment dels papers decorats del CRAI que podeu trobar a Pinterest, poso aquí també, l’adreça on tenen més informació. “Galeria de papers decorats presents a les guardes o a les cobertes d’exemplars conservats al CRAI Biblioteca de Fons Antic, en constant actualització.”

“Peritextos del siglo XXI. Las guardas en el discurso literario infantil” d’Elena Consejo Pano, a OCNOS, 7 (2011); pàg. 111-122.

Picture endpapers. Resources for literary and aesthetic interpretation” de Lawrence Sipe i Carolina McGuire, en el vlok Scholary Commons, juliol 2006.

Picturebook peritext: the other bits – repost de Sandie Mourão, 2013, en el vlok Picturebooks in ELT.

Una galería virtual para redescubrir el universo del papel decorado” d’Ieva Rusteikaitė, en el Blog de Fons Antic del CRAI Biblioteca de Fos Antic de la Universitat de Barcelona, novembre 2016. /CRAI.

Una tipología de las guardas de los álbumesde Teresa Durán i Emma Bosch, Anuario de investigación en literatura infantil y juvenil: ANILIJ,  Nº. 9, 2011, pàg. 9-19.

Victorian Paratextuality: Endpapers and the Form of the Victorian Book” de Simon Cooke, en el vlok The Voctorian Web.

(si trobeu alguna errada no dubteu a fer-m’ho saber, la corregiré, moltes gràcies)
Winnowings from Wordsworth. William Wordsworth, Nimmo, Ray & Mitchell, Edinburgh, [1880-]. Vist en el vlok Endpaperarium

Read Full Post »

Biblioteca de Catalunya

“Fa mesos ja del decés del Dr. Pere Bohigas i Balaguer, més que els suficients per fer avinent que no recuperarem la seva imatge gentil, bonhomiosa per bé que adusta, la seva vitalitat corprenedora, el seu esperit de recerca, la seva avidesa intel·lectual. Per retrobar la seva petja, hauríem de recórrer als paisatges que el van conèixer: a Vilafranca, a la casa pairal tan recordada; a l’eixample barceloní, en un recorregut habitual que el duia del xamfrà de Mallorca amb Enric Granados, Aribau avall, a la Biblioteca de Catalunya —la seva segona llar—, o a l’Institut d’Estudis Catalans o a la Reial Acadèmia de Bones Lletres…, sempre amb la cartera a la mà i la passa serena. Hauríem de recórrer als textos d’autors que, en articles, entrevistes o notes biogràfiques, publicades en vida de Bohigas o a títol pòstum després del febrer de 2003, en dibuixaren el perfil; als documents que, espigolats, es troben en fons documentals o personals de diversa índole i localització —a tall d’exemple, l’expedient acadèmic (1911-1916), documentació sobre la seva activitat docent (1930-1966), els manuscrits de material de treball de l’Obra del Cançoner Popular de Catalunya dels anys 1922 al 1925, els documents seus integrats al fons Rosa Leveroni—; i també hauríem de recórrer, evidentment, a la seva obra, hereva de les seves inquietuds i de la passió per la paraula, en els camps del folklore, de la filologia, de la crítica literària, de la romanística, de l’edició de textos, de la bibliologia i les ciències del llibre, de la codicologia….

 D’ençà d’aleshores els seus textos han assolit vida pròpia. No hi haurà afegitons, ni esmenes, ni aclariments de cap mena. Alguns d’ells són ja clàssics dins la seva tipologia; d’altres són oberts a nous estudis, a noves investigacions. Tots ells, com a llegat generós, formen part del nostre bagatge cultural col·lectiu.

             El moviment pendular que sacseja la realitat reviscola, però, ara la seva memòria i l’apropa. El bagatge cultural a què s’al·ludia s’incrementarà aviat a partir del dictamen de la seva voluntat i del despreniment de la família.

             Fa uns dies va ingressar a la Biblioteca de Catalunya la que fou la totalitat de la seva biblioteca —una part de la qual ja havia estat cedida amb anterioritat— l’abast de la qual desconeixem a l’hora d’escriure aquestes ratlles, i, el que és més important, el seu arxiu personal, un arxiu que el Dr. Bohigas no va voler obrir a la comunitat en vida i que mantenia amb tota discreció en la intimitat de la casa familiar. Aquest arxiu personal, encara no inventariat per bé que examinat en el seu conjunt, es conté en un total de deu caixes. D’un primer cop d’ull i a l’espera del seu inventari, es podria apuntar la tipologia dels documents, que es completaria amb part d’obra gràfica: manuscrits i mecanoscrits d’obra seva, sigui literària, sigui d’investigació codicològica, sigui sobre la història del llibre o l’edició de textos, publicada en monografia o en articles o pronunciada en discursos… o inèdita; notes manuscrites per a l’elaboració dels seus treballs; proves d’impremta; fitxes bibliogràfiques, d’edicions, d’impressors i llibreters…; fotografies, diapositives i transparències de manuscrits, material probablement reproduït en les seves obres o qui sap si destinat al Repertori de manuscrits catalans; separates; pòsters; nadales, programes musicals…; curricula, amb documentació, i, especialment, correspondència. S’hi conserva també l’àlbum que se li féu en homenatge en jubilar-se. Val a dir que l’any 1971 Pere Bohigas, quan encara freqüentava la Biblioteca de Catalunya com a investigador, havia donat part del seu arxiu personal a la Secció de Manuscrits de la Biblioteca amb el prec que no s’hi pogués accedir fins després de la seva mort. Sense pensar en la seva longevitat, n’havia fixat el límit cronològic l’any 2001. D’acord amb la informació que en tenen a la Secció de Manuscrits, consistia en onze capses de correspondència, cartes ordenades per ell mateix, i notes de treball relacionades amb la seva tasca com a conservador a la mateixa institució. Fa aproximadament un parell d’anys va lliurar a la Biblioteca de Catalunya una part de la seva biblioteca privada. L’aplegament en una sola unitat del seu arxiu personal —del qual s’han exclòs les referències familiars— permetrà una anàlisi complexa que aportarà llum a la seva trajectòria intel·lectual. La seva correspondència, l’amplitud cronològica de la qual ignorem encara —tot i que se li pressuposa una llargària paral·lela a la vida del destinatari—, desvetllarà relacions amb personatges de la vida literària, social, editorial i acadèmica. Probablement s’hi trobaran els grans noms de la investigació codicològica i romanística del segle XX, tant dels qui li feren de referent com d’aquells per a qui ho fou. No voldria fer d’aquesta una nota necrològica del Dr. Bohigas i Balaguer, mort el 27 de febrer de 2003. Perquè poc podria aportar a la informació desplegada d’ençà d’aquella data pels mitjans de comunicació, per la literatura especialitzada, pels cercles professionals i pels canals digitals. Perquè, en certa manera, no voldria incorporar un punt i a part en un discurs que reclama un punt i seguit. El llegat del Dr. Bohigas ens acostarà més i més a la seva figura; donarà embranzida a noves hipòtesis i mostrarà horitzons fins ara desconeguts —o potser tan sols intuïts— tant de la seva obra com de la seva personalitat. L’autor reviurà en els seus manuscrits, en l’aplec documental i en els textos que li feren costat.

            Article: “El llegat del Dr. Pere Bohigas i Balaguer. Realitat. Memòria. Futur”, de Joana Escobedo a Llengua & Literatura, 15, 2004.

XQ       XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

 “ En todos los grupos humanos se gastan bromas e inocentadas, y no podía ser una excepción la cofradía de los bibliófilos, inevitablemente maniáticos. En diversos campos del coleccionismo se han realizado falsificaciones con el solo propósito de demostrar que al más perito se la dan alguna vez con queso, para descubrir a continuación la superchería y reir un rato. Por ejemplo, con las burlas fotolitográficas de Sancho Rayón no saben muy bien a qué atenerse, si pretendía engañar o solo gastar bromas: en cualquier caso sus folletos son muy apreciados por los bibliófilos, y su perfección técnica es tal que en algunas bibliotecas han sido catalogados como originales. También merece recordarse la ficticia de la abadía de San Víctor de París que aparece en el Pantagruel de Rabelais, cuyos disparatados títulos parodian otros tantos reales, entre ellos el Mammotrectus de Johannes Marchesinus.

Mammotrectus

Ya hemos contado atrás la broma de Nodier al marqués de Chalabre. Sin embargo, donde las dan las toman, pues en 1840 el mismo Nodier, Lacroix y otros eximios bibliófilos acudieron engañados a una subasta que presuntamente iba a celebrarse en un pueblo francés perdido, broma preparada por el bibliófilo belga René Chalon. Y otra subasta fantasma fue la inocentada que – sin conocer este precedente – les gastó el bueno de don Antonio Palau y Dulcet a algunos clientes y amigos en 1908. Editó y distribuyó 60 ejemplares de un catálogo en el que anunciaba nada menos que 29 incunables catalanes, escrupulosamente descritos, que serían subastados el 28 de diciembre: a pesar de lo sospechoso de la fecha, acudieron muchos coleccionistas, que celebraron la broma con buen humor.

            Uno de los chascos más célebres de la bibliofilia española es el que sufrieron a finales del siglo XIX el duque de T’Serclaes y su hermano gemelo el marqués de Jerez de los Caballeros. Al reanudar tras el veraneo su tertulia sevillana, ambos fueron mostrando sus adquisiciones y se llevaron la sorpresa de haber adquirido – en lugares distintos y a precios diferentes – sendos ejemplares de un folleto desconocido: Crisol de la verdad..., de un fray Enrique de Polanco. Resultó que el rarísimo – tanto, que solo se imprimieron siete ejemplares- folleto era una hábil falsificación realizada por dos de los contertulios, don Manuel Gómez Imaz y don Enrique de Leguina, y el prólogo estaba firmado con las iniciales T.E.B. y P.I., equivalentes a Todo Es Broma y Pura Invención. Tras imprimir el folleto en papel viejo, se las arreglaron para que el duque se topara con un ejemplar en Madrid y el marqués con otro en Lisboa, y ambos picaron: hay que decir que el segundo rió la broma, pero el duque la tomó a mal, herido en su orgullo de bibliófilo experto. El caso lo contó don Luis Montoto y Rautenstrauch, bajo el quijotesco seudónimo de don Lorenzo de Miranda, en un folleto publicado en 1898: Relación del caso famoso

            Menor trascendencia tuvo la broma que le gastó un periodista a Menéndez Pelayo. Le dijo: “¡Qué contento estoy! Acabo de adquirir un libro que me va a ser muy útil, impreso en Alcoy”. Don Marcelino preguntó el autor y se quedó muy extrañado de no tener la menor referencia de él. Entonces el burlón periodista empezó a rebuscar en sus bolsillos hasta que sacó el ejemplar, que era un librillo de papel de fumar, efectivamente elaborado en Alcoy.

            Contaré, por último, un chasco del que fui involuntaria víctima en agosto de 2000. Estaba yo recorriendo las librerías anticuarias de Praga, y en una de ellas encontré un charmant libro francés de mediados del siglo XVI, marcado en 9.000 coronas checas ( unas 45.000 pesetas o 270 euros). Ya había comprado en Viena un raro ejemplar en el que me había gastado mis pobres ahorros, así que resistí la tentación, pero dándole vuetas a la belleza del volumen, a su preciosa encuadernación y a la baratura del ejemplar, volví al día siguiente a la librería, pedí al empleado que sacara el libro y apresté la Visa para abonarlo. Entonces el vendedor, algo impresionado, dijo ( en francés): “Muy bien, caballero, son 9.000 francos suizos”. Me quedé al borde del síncope: con razón me parecía barato el libro por 45.000 pesetas, cuando su precio real era de un millón ( 6.000 euros); estaba marcada en francos suizos porque lo habían expuesto en una feria de Zurich o Ginebra. Moraleja: cerciórese el bibliófilo viajero de la moneda en que está expresado el precio de un ejemplar antes de hacerse ilusiones y chocar luego con la cruda realidad.

            “Chascos bibliofílicos”, en el llibre La Pasión por los libros, de Fco. Mendoza Díaz-Maroto, Espasa, Madrid, 2002. Pp.62-63.

Read Full Post »

“Els llibres i el bar. 

            L’altra setmana parlava d’una associació d’idees i de sentiments entre els anuncis lluminosos i les excel·lències del bar. Aquesta associació, més forta per un cantó i més estirada pels cabells per un altre, la veig entre les inversions que es fan a base dels alcohols i les invencions que surten de les impremtes.

            Ara mateix acabo de veure una vitrina de novetats bibliogràfiques ; llibres amb cobertes de paper de tots colors, amb jocs de lletres que tan aviat són severs i discretíssims d’un aire notarial — l’adjectiu «notarial» és el més just per qualificar la severitat i ponderació de les coses —, i amb altres jocs de lletres, excèntrics, irreverents, com si el llibre portés una careta de pallasso, o un maquillatge de «girl». Les cobertes de paper donen al llibre un cert aire de cosa passatgera, que és l’aire que tenen les coses del dia. Amb els llibres passa com amb les robes de les dones i amb tota mena d’estris familiars. Abans es feien llibres amb cobertes d’una pell que no es destruïa mai, acostumaven a ésser gruixuts i tenien l’estòmac ple d’unes idees que pel cap baix duraven cinquanta anys. És el mateix que passava amb les noies de les cases riques,que quan es casaven es feien unes camises que duraven per tota la vida. Eren unes camises poc gracioses, però sòlides, d’un fil sense contemplacions ; ara hi ha camises que ocupen menys lloc que un mocadoret de butxaca, són fascinants, damunt de la pell provoquen el paroxisme, però duren com l’amor o la fidelitat de moltes persones que les porten. Avui dia tot té un aire excitant, llampant i graciós, però amb un nervi efímer, amb una condició d’ala de papallona.

            I això mateix s’endevina en les cobertes dels llibres de les vitrines. Les lletres cerquen contactes al·lucinants, un cert confusionisme d’indústria metal·lúrgica, de pomada de perfumeria i de paisatge inexplorat.

            Hi ha veritables troballes, títols truculents, papers ajustadíssims, elegàncies perfectes. Fixeu-vos en una vitrina de novetats bibliogràfiques, i la idea d’un bar ben servit se us acut al pensament. Els artistes que estan al servei dels editors tenen alguna cosa de l’instint diabòlic dels «barmen». Un llibre és un poliedre de color. Imagineu una copa en forma de llibre, doneu — amb la imaginació sempre una mica excitada —  aquella líquida majestat d’una copa colorida al paper banal, desesperadament industrialitzat de les cobertes del llibre, i aneu ‘mirant…La vitrina és aleshores un servei de copes ben preparades , ingerir totes aquestes copes és una labor penosíssima; extraure tota l’essència alcohòlica d’aquests milers de pàgines impreses pot constituir una calamitat sense remei, una embriaguesa contra la qual no podrà res tot l’amoníac del món.

            I és precisament aquesta diversitat de cobertes, aquesta audàcia de colors, aquesta heterogènia associació de lletres, tot en un sentit efímer, de cosa oblidadissa, allò que dóna a la parada de llibres la sensació de les begudes glaçades, picants, policolors, de gust que no s’acaba de definir ben bé, de convergència i de confusió de coses… begudes a peu dret, que entren més aviat pels ulls…

            Per això també molts llibres d’aquests  només es tasten, es poden descubrir somiant, tocant el violí, mastegant una «boquilla» de cel·luloide parlant de les coses més banals amb una manca de sinceritat sense cap transcendència. De tant en tant, dintre les cobertes més escandaloses hi ha unes pàgines profundes, hi ha un llibre de primera, és un cocktail ensopegat, és una bona dosificació, un moment genial del barman.

            Abans els llibres que sortien de les impremtes, i es relligaven a mà, i es gravaven al foc, i només els compraven mitja dotzena de persones, tenien tot un altre aire.

            En primer lloc la fantasia dels editors era limitadíssima; durant anys i anys només es feia un sol tipus de relligadura ; les lletres tenien una monotonia solemne, de la millor qualitat. Avui dia veure una gran estiba de llibres plens d’artritisme, feixucs d’obesitat, amb unes cobertes d’un pergamí etern o d’un cuiro inalterable, dóna una sensació ben diferent a la d’un bar a l’americana; a mi em fa pensar en un celler antic, en una d’aquestes caves que hi ha la província francesa, on es troba el bon “armagnac vieux» i la « fine » sense concessions d’una legitimitat que no crec que sigui cap excés qualificar de sublim.

            Les botes totes iguals de per fora, sense altra elegància ni altra fantasia que un perfum intens de ponderació d’integritat de seny indestructible, aquestes grans botes que dormen en un ambient fresc, de teranyines i d’ombra… Imagineu una vitrina plena d’infolis amb totes les cobertes iguals, unes cobertes d’aire monàstic i feixuc; aquesta vitrina, resultaria irrespirable, la mirada s’ompliria de llàgrimes davant d’una parada així… i malgrat això, mentre passen les fantasies del barman, el vell conyac cada dia agafa més prestigi; per això els bibliòfils, amb tota la ferocitat del bibliòfil, amb tota la inhumana passió del bibliòfil, aquells que passen el dit tremolant damunt les planes d’un incunable com si toquessin la galta d’una princesa oriental, el bibliòfil res més que bibliòfil, em fa l’efecte que és un dels éssers més horriblement sensibles, un dels homes més atacats per aquell sensualisme afinat i cruel, que no comprenen, naturalment, ni els poetes ni els tramvies que pasen per la Rambla.

            L’Aperitiu per Josep M. de Sagarra, a Mirador, nº 13, Barcelona, 25 abril de 1929.

XQ       XQ       XQ      XQ       XQ       XQ       XQ

“ Muy a propósito viene agora hablar de libros, porque como algunos los buscan para saber, así muchos para deleite y vanagloria; y, siendo ellos hallados para atavío de los ánimos, no falta quien con ellos atavíe las cámaras, usando dellos de la manera que de los vasos corintios o de las tablas pintadas, y estatuas o de todas las otras cosas de que poco antes habemos disputado. Y aún hay algunos muy peores que todos estos, que de los libros hacen ganancia, no teniéndolos por libros, mas por mercadería. ¡ O dañosa pestilencia nuevamente venida y que de poco acá, paso a paso, se ha entrado en el deseo de los ricos, por la cual se ha añadido a la codicia un nuevo instrumento y arte de ganancia ¡”

            D’una obra de Petrarca:” De remediis utriusque fortunae ( libri duo) i d’un dels diàlegs del mateix, el XLIII de la primera part: “ De librarum copia”( Del que tiene muchos libros)i traduit per Alonso de Madrid en l’edició princeps en castellà l’any 1510, de Diego de Gumiel a Valladolid ; l’obra original és de c. 1468.

            LLegit en un article de Marcelo Grota a la revista Hibris, nº 56, de març-abril 2010.

Read Full Post »

“Amb el segle XX es pot dir que s’obre per a nosaltres el moviment ex-librístic actual, ja que les sèries dels ex-libris dibuixats pels excel·lents artistes catalans Alexandre de Riquer i Josep Triadó daten d’aquella data; la literatura d’ex-libris s’inicia i apareixen després els primers col·leccionistes que, amb un entusiasme fervent, aviat aconsegueixen estendre l’ús de les marques de biblioteca a Espanya i la formació de col·leccions, posant-se en relació amb els ja innombrables aficionats estrangers. Més de l’ús a l’abús, sobretot a països meridionals, hi ha poca distància, que se salva després. Així, avui, ens veiem en la necessitat d’establir alguns principis, als quals els exlibristes conscients haurien de donar suport incondicional. Vegem de plantejar l’assumpte amb la màxima claredat possible, segons el nostre criteri personal. Les causes de la creació d’ex-libris difereixen molt als nostres temps comparats amb els passats. Així resulta que les marques de possessió de llibres la majoria van ser antany obra inconscient dels bibliòfils, ja que si bé n’hi va haver que van menar de gravar ferros especials per a les seves enquadernacions o estampar etiquetes per adherir a les guardes dels seus llibres, molts van ser els que del seu puny i lletra van acreditar la possessió i els que van utilitzar targetes de visita i altres distintius, que van adquirir així el caràcter d’ex-libris i que ara han de ser acceptats com a tals, a condició que sigui palesa aquella ulterior aplicació. Tot i això, avui no seria

admissible en absolut tan ampli criteri. El col·leccionisme apassionat i fins i tot la mala fe podrien multiplicar a l’infinit els exemplars ex-librístics, atribuint aquest caràcter a qualsevol distintiu, escut, blasó, lema, gravat, etcètera, que caigués a les seves mans, desvirtuant un moviment de gran interès, susceptible d’un estudi seriós i de transcendental utilitat per a la història del procés intel·lectual dels països hispànics. Creiem que els bons col·leccionistes no han d’acceptar com a ex-libris antics sinó els documents que un conscienciós estudi acrediti per tals, i, com a ex-libris moderns, només aquelles estampes o gravats que es reconeguin creats especialment per a aquesta ocupació. És, en efecte, vici d’origen i palès de nul·litat per a un ex-libris contemporani el que el seu creador, incapaç d’ignorar les tendències actuals de l’ex-librisme, recorri per marcar els seus llibres a adaptacions ridícules; i, amb més motiu, si es considera que per a un fi especulatiu disposaria de mitjans facilíssims per envair el camp amb engendres de pacotilla, recorrent

 als mitjans de reproducció sense escrúpols ni traves. Des d’un altre punt de vista, haurem de censurar alguns que, mal assabentats de l’assumpte, donen aplicacions vicioses als ex-libris. En efecte; hem tingut ocasió de veure recentment veritables ex-libris utilitzats en revistes i llibres a guisa de marca d’autor, o on hauria de campejar el colofó ​​de l’impressor. Fins i tot hem vist un d’aquells industrials respectables utilitzar una marca del seu establiment que ostenta despreocupadament les paraules ex libris! Convé, doncs, advertir els uns i els altres que ex-libris només cal dir-ho en les marques de possessió del llibre; que per a altres usos hi ha les marques d’autor, les d’editor i les d’impressor, però a cap d’aquestes no són aplicables aquelles dues paraules característiques. Creiem que la REVISTA IBÉRICA D’EXLIBRIS i tots els col·leccionistes han d’adoptar avui un rigorós boycottage contra semblants disbarats. Un cas especial haurà de ser tingut en consideració, i no ens referim als ex-libris humorístics, que a l’estranger circulen repetidament, ja que, quan siguin personals, necessita acceptar-los també com a ex-libris amb ple dret, ja que finalment poden revelar una idiosincràsia dels seus posseïdors. Ens referim com a cas especial als ex-libris que un artista seriós o jocós pot compondre atribuint-los a personatges cèlebres, històrics o contemporanis de nota; tal és l’ex-libris atribuït a Napoleó I i tota la sèrie que l’artista francès L. Joly va reunir sota el títol d’ex-libris imaginaires et suposés. A aquesta categoria d’ex-libris imaginaris pertanyen els que el dibuixant català L. Brunet va atribuir a persones i entitats polítiques de Barcelona, ​​i que denoten un temperament ex-librístic susceptible de ser emprat de debò. No és que tinguin un valor com a document aquests ex-libris imaginaris, però sí que poden ser acceptats a títol de simple curiositat. El que de cap manera no és acceptable és el gènere a què pertany una altra mostra que ha estat creada recentment amb el nom d’ex-libris de la calor. Ja es tracta aquí d’una aplicació viciosa del malnom ex-libris, ja que no recaient en aquesta obra ni de cap manera la idea d’ús o possessió dels llibres, ni sent admissible que una personificació abstracta pugui posseir-los, és forçós rebutjar aquesta intrusió, recomanant als artistes que qualifiquin d’al·legories, o del que vulguin, menys ex-libris, les seves concepcions purament imaginatives i alienes al nostre tema. Aquesta és en síntesi la nostra manera d’opinar, que exposem a la consideració dels nostres col·legues.

Ex-libris, Marques d’Impressor i altres taronges per Ramon Miquel y Planas, Rvta. Ibérica d’Ex-libris,núm. 1, 1903.

XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ      XQ

Biblioteca de Babel de Borges

“La compulsión puede ser tan fuerte como el hábito de fumar o de beber. Unos llevados por el exclusivo placer de la lectura, otros por el juicioso ejercicio de encontrar ediciones primigenias y otros quizá por el solo deleite estético de contemplar el infinito en los lomos densos y sugerentes de una biblioteca, según la consigna borgiana, la historia de las letras está colmada de singulares individuos que no han hecho otra cosa en vida que llenarse de libros. A diferencia de los lectores comunes, para quienes los libros sólo existen en la medida en que son leídos, los bibliómanos han sobrepasado las fronteras de la simple relación lingüística con el papel escrito, alimentando en su alma – incluso muchos de ellos sin darse cuenta – una veneración hacia los libros que los ha obligado a considerarlos objeto de culto, aun si está por descontado que muchos de ellos nunca serán leídos. El encantamiento es tan viejo como la humanidad y quizá por eso en la actualidad cualquier bibliómano que se respete no deja de sentirse culpable por la desaparición de bibliotecas tan míticas como la de Alejandría. En más de una ocasión Jorge Luis Borges, uno de los adoradores más intensos de la biblioteca, afirmó que el placer estribaba en la sensación de eternidad que se respiraba en sus recintos, una sensación de totalidad con el conocimiento absoluto y, por lo tanto, tan impenetrable como el propio sentido de la existencia. Incluso él mismo, en una de sus últimas

 

conferencias en Buenos Aires, confesó que la pasión que sentía por Las mil y una noches – uno de sus libros de cabecera – nacía de la impresión que le causaba no haberlo podido leer en su totalidad. Era más hermoso saber que el tomo estaba dispuesto en el estante a la espera de ser abierto en cualquier momento que la satisfacción de llegar a la última página experimentada por un lector juicioso. Compulsión irrefrenable o simple espíritu de coleccionista, lo cierto es que los bibliómanos dejaron de ser hace tiempo simples lectores para convertirse en idólatras. Los hay aficionados a temas específicos que buscan con desespero todas las publicaciones posibles al respecto sin que eso signifique que sean unos expertos en la materia. “Tengo clientes que sólo están interesados en los textos de viajeros del siglo XIX“, comenta Mauricio Pombo, director de la librería El Carnero, especializada en libros antiguos y ediciones raras o curiosas. “Hay otro al que sólo le interesan los libros sobre aves y otros obsesionados por las primeras ediciones. Al lado de ellos tengo más de un cliente que compra los libros con la convicción de que no los leerá nunca. Incluso hay uno que los adquiere por el sonido de las páginas al pasarlas. La bibliomanía lo permite todo”. Por supuesto, el fenómeno no es una moda exclusiva del siglo XX. Según Gérard-Georges Lemaire, en su artículo ‘De la bibliomanía y sus consecuencias felices pero, sobre todo, funestas’, publicado en la revista Quimera en la edición de mayo de este año, ya en 1757 Diderot y d’Alembert habían introducido los términos bibliómano y bibliomanía en la Encyclopédie. Según los autores, el bibliómano

Impremta a l’Encyclopedie

es un hombre poseído por la pasión de los libros, pero en exceso. “Estas personas no adquieren libros para instruirse, sino que, lejos de este pensamiento, poseen por poseer, para satisfacer su propia vista”. Más tarde, en el siglo XIX, muchos escritores se dieron a la tarea de investigar sobre los motivos por los cuales muchas personas sentían un deseo desbordado por los libros más como objeto mismo que como obra literaria. Uno de esos primeros escritores que inició sus propios estudios sobre la bibliofilia fue Charles Nodier, quien en 1835 hizo una clasificación entre cuatro especies de individuos diferentes: el bibliófilo, el bibliofobo, el librero de viejo y el bibliómano. Según él, la diferencia entre el bibliófilo y el bibliómano reside en que el bibliófilo ama el libro como se ama el retrato de una amante, en el sentido de acercarse al autor por medio del objeto. “Mientras el bibliófilo sabe escoger los libros, el bibliómano, en cambio, los amontona”. El placer de acumular. Todas estas disquisiciones llevaron a pensar a muchos autores e intelectuales en la crisis del culto por los libros. De la adoración por la obra y el objeto como tal se había llegado a la adoración por el metraje. Independientemente de que esta conclusión resulte exagerada y de que, en efecto, existan bibliómanos que se dediquen en forma exclusiva a exhibir con gran pompa sus bibliotecas sin otro ánimo que el de la presunción, lo cierto es que el arte de la bibliofilia o la bibliomanía, según sea el caso, es un arte que está muy lejos de desaparecer…

El arte del bibliófilo, Revista Semana ( Colombia), 12 octubre 1997.

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »