
“El retrat més fidedigne de les condicions de treball a les impremtes de Barcelona ens el facilita el Boletín de la Sociedad Tipográfica de Barcelona, que aplegava la major part dels treballadors del sector, Segons les dades facilitades al número del 4 d’abril de 1880, a la ciutat hi havia 42 impremtes – amb més de 124 màquines, la majoria mogudes per la força del vapor, i 56 premses.
Les condicions de treball, pel que fa a jornals, no han millorat arran de la mecanització de la producció del llibre, i les relacions entre treballadors i empresaris són conflictives_ “La retribución de los operarios es tan variada que no podemos sentar una cifra exacta, aunque es sabido que en muchas imprentas es tan exigua que apenas basta a la mayor parte cobrir las necesidades”. Tot i que en d’altres, els operaris són considerats com es mereixen.
A banda de les desigualtats en les retribucions, alguns empresaris, Tasso entre ells, no aplicaven l’augment de tarifes nocturnes segons l’acord establert el 1872. Esclata la vaga i l’empresa acomiada treballador. Una representació de la societat tipogràfica es va entrevistar amb l’empresari, el qual va manifestar que tenia : “los mayores deseos de hacer por el obrero, y hasta por la misma Sociedad, todo cuanto le fuera possible y le reclamáramos […] Que en su casa ya no babía el número crecido de aprendices de que otras veces se le criticava; que no tenia inconveniente en pagar a los oficiales los 18 reales de jornal que como mínimum se le exigía […] Oídas estas conciliadores palabras del Sr. Tasso […] la comisión de dió por satisfecha y se despidió yendo a manifestar a sus compañeros de Junta lo ocurrido quienes, aprobando su conducta, dieron por terminado el asunto” ( Boletín de la Sociedad Tipográfica de Barcelona, 13 de novembre de 1881, pàp. 1).
Encara no havia passat un mes quan el 13 de desembre, els diaris El Diluvio i La Publicidad publicaven el comunicat que seria reproduït pel Boletín de la Sciedad Tipográfica de Barcelona, el 18 de desembre de 1881.

“Los que suscriben, operarios tipógrafos dela imprenta del Sr. Tasso, ponemos en conocimiento del público que, habiendo sido conminados por dicho señor, sin razón ni motivo, que todo el que fuera de la Sociedad tenia ocho días de término para optar entre ésta o su casa, y habiéndole preguntado si es que tenia alguna queja de nosotros, y contestado por dicho señor Tasso que no, sinó que había resuelto no tenir operarios Asociados”.
La Vanguardia del día 14 donava la notícia següent: “ Anteayer los operarios de la imprenta del señor Tasso acordaron dejar de trabajar en ella a causa de una injustificada exigència de dicho señor”.
El Boletín va ser publicat per l’empresa tipogràfica La Academia, que dirigia Rafael Farga i Pellicer, tipògraf i un dels principals dirigents de la Internacional a l’Estat. Amic de Bakunin, afiliat al grup bakuninista Alianza de la Democracia Socialista de Ginebra, va organitzar el I Congreso Obrero Español, que es va celebrar a Barcelona, al Teatre del Circ, el 1870. Rafael Farga i Pellicer va ser un dels primers a iniciar la vinculació dels tipògrafes barcelonins amb l’anarquisme. El sector dels tipògrafs de Barcelona va ser un dels més dinàmics de la ciutat tant en l’àmbit cultural com en el social a partir del darret terç del segle XIX,
En la dècada dels vuitanta del segle XIX conviuen a Barcelona totes dues maneres de fer llibres: l’artesana i la industrialitzada.”
Barcelona, ciutat de llibres d’Isabel Segura Soriano, Ajuntament de Barcelona, Barcelona, 2016, p.28-31.
XQ XQ XQ XQ XQ XQ XQ

“Hasta el siglo XVIII, los impressores fabricaban ellos mismos sus propias tintas, la modernización de las artes gráficas haría desaparecer de la imprenta este trabajo secundario para hacer de el una verdadera industria anexa.
El francès Lorilleux, nacido en 1788, obrero de la”Imprimérie Royale” de París, fue el primero que tuvo la idea de crear una industria de las tintes de imprenta. Realizó su proyecto estableciéndose en la capital francesa en 1818 y supo hacer de su empresa el primer negocio mundial de imprenta estableciendo sucursales y montando fábricas en los cuatro continentes. Hacia 1890, la casa Lorilleux fue la primera que se estableció en Cataluña, al crear la fàbrica de Badalona, gozando así de un verdadero monopolio. La única competència seria la constituían los importadores de tintes alemanas, en particular el alemán Pundsack, que importava las tintes de las fábricas Jaenecke&Schneemann, y Genzsch&Heyse.

La industria de las tintas de imprenta, ante la diversificación de los procedimientos de reproducción, tuvo que crear muy ràpidament toda una sèrie de tintes especiales, adaptades a las particularidades técnicas del fotograbado, del huecograbado, de la fototípia y de la litografía. Pero, en primer lugar, tuvo que modernitzar el elemento entintador que era, desde el siglo XV, la “bala”, introduciendo el rodillo de gelatina.
En efecto, en 1819, un doctor en medicina parisiense realizó la mezcla de gelatina y de melaza, formando una pasta con la que se obtenia un rodillo de materia elàstica, con el mordiente suficiente para retenir la tinta, y reuniendo las cualidades necesarias para remplazar con ventaja las citadas balas.
Vinieron a continuación las màquines cilíndricas y, por consiguiente, el aumento de la rapidez de la impresión y la disminuación del tiempo de entintado. Fue preciso modificar la composición de la pasta de los rodillos para hacerla mucho más resistente, al tiempo que conservava la misma elasticidad e igual mordiente. Se remplazó la melaza por glicerina y azúcar mezclados con gelatina.
La casa Lorilleux fue también el principal productor de rodillos en España”.
En el llibre: Las artes gráficas de la época modernista en Barcelona d’Eliseo Trenc Ballester, Gremio de Industrias Gráficas de Barcelona, Barcelona, 1977, p.4


Deixa un comentari